martes, octubre 26, 2021
spot_img
InicioColumnas#ApuntesEconómicos La economía de las burbujas financieras

#ApuntesEconómicos La economía de las burbujas financieras

Por Edgar Sandoval Pérez

@EdgarSandovalP

«No es por el dinero, es el juego». La frase de wall street muestra que el factor de los ingresos provenientes del sistema financiero son muy atractivo, ya que básicamente hay dos formas de participar en el sistema financiero: el primero es mediante la compra de deuda y la otra es mediante la compra de activos.

Comprar deuda es tener hasta cierto punto una garantía de pago, dado que las empresas sacan al mercado su deuda con la finalidad de capitalizarse y realizar proyectos, una vez finalizados, liquidaran la deuda mas un interés pactado, mientras que en el caso de la compra de activos, se tiende a correr un poco más de riesgo, dado que al comprar una parte de una empresa, automáticamente se está absorbiendo el riesgo del futuro de dicha empresa, la cual le puede ir muy bien y aumentar su valor, con lo cual la acción comprada valdrá más o si le va mal a la empresa, esta pierde valor y la acción comprada baja su valor, con lo cual nuestra inversión se ve depreciada, perdiendo de esta forma dinero.

Sin embargo, el sistema financiero al tener un control masivo sobre el movimiento y naturaleza de los capitales, tiende a corromperse en ciertos momentos, ocasionado fallas de mercado o fallas financieras, las cuales afectan de manera general a toda la población aunque haya sido originada por un grupo reducido de personas, una de estas consecuencias son las burbujas financieras.

Las burbujas financieras nacen por la especulación y la búsqueda desmedida de mayores ingresos, y estas afectan a toda la población dado que la restauración o el equilibrio corresponderá a un ajuste natural de mercado o la intervención gubernamental, la cual en ambas circunstancias el costo indirecto recaerá en la población.

Como ejemplo podemos remitirnos a una clásica, no necesariamente la primera de la historia y es la tulipomanía, la cual tuvo lugar alrededor de 1637, donde la irracionalidad sobre los tulipanes provocó que en un momento tope, un bulbo de tulipán llegara a costar seis mil florines. Como referencia, un trabajo promedio de esa época tenía un ingreso anual medio de 150 florines, por lo cual el precio de un bulbo o un lote era sumamente irracional, lo que condujo a una especulación y a la formación de mercados de futuro donde se comprometían lotes que aun no se cosechaban, ocasionando que en un momento el precio empezara a caer de forma desmedida, creando pérdidas por la especulación donde muchas personas incluso hipotecaban su casa para financiarse e invertir en el mercado de valores de los tulipanes.

Ante estas circunstancias, los reajustes de mercado se dan de dos maneras, ya sea que el gobierno interviene para apaciguar todas las complicaciones generadas por eso, teniendo que financiar los desequilibrios mediante contratación de nueva deuda, o que se dé un reajuste natural de mercado, el cual tiende a ser más brusco, letal y lento, por lo cual el gobierno siempre participa como lo vimos en el caso de Lehman Brothers en los Estados Unidos durante la crisis subprime del 2008.

En el caso de México la creación de una burbuja económica sería muy poco probable, principalmente debido a que nuestro sistema financiero no cuenta con un nivel integrado tan fuerte sobre las actividades productivas del país, por lo cual un desequilibrio no tendría una repercusión masiva en todos los sectores.

RELATED ARTICLES

Deja un comentario

Most Popular

Recent Comments