Manolo Victorio
Jalar agua (del Río Virgen) para el molino propio
Una diputada federal morenista –cuyo nombre se omite a solicitud expresa– refiere que la actuación del presidente de la Junta de Coordinación Política en San Lázaro, Ricardo Monreal Ávila, es vigilada con lupa cada vez que hay sesión, y más aún, cuando se somete a votación un asunto delicado.
En Palacio Nacional no confían en el zacatecano, sostiene la legisladora.
Y es que el anuncio del nombramiento de José Manuel del Río Virgen, hace poco más de un año, como director de Control Interno y Evaluación Técnica de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de la Cámara de Diputados, no causó sorpresa, habida cuenta que llegó con el mecenazgo de Monreal.
Antes, en esta práctica perniciosa de la política mexicana donde «no hay hombre sin hombre», el ex presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado de la República, Ricardo Monreal, lo había incrustado hace algunos años como Secretario Técnico del Senado. Por eso cuando llegó a San Lázaro, también con Monreal, únicamente se confirmó el estrecho vínculo entre el morenista y el emecista, algo que no sucede con subordinación oficial de por medio en otra parte del país.
En este apalancamiento político tampoco extraña que el principal operador de los ataques a Veracruz se llame José Manuel del Río Virgen, quien tuvo el descaro de buscar la candidatura al Gobierno del Estado por el partido naranja.
Así, mientras ataca a Veracruz, el funcionario de la Cámara de Diputados se embolsa cada mes 114 mil pesos del erario, sin dejar de defender los colores de Movimiento Ciudadano, antes Convergencia, donde empezó como miembro activo en 1989, abusando de la confianza de Dante Delgado y explotando a la militancia para jugar –como lo hace hoy– también del lado de Morena.
El recorrido por José Manuel del Río Virgen quedó de manifiesto cuando fue detenido a finales del 2021 por el presunto homicidio del entonces candidato de MC a la alcaldía de Cazones, René Tovar Tovar. Sin embargo, el asunto no se reduce al crimen, sino que en el norte del Estado las versiones confirman las ligas del servidor público gente de mala fama pública.
En otros municipios, el hilo llega hasta José Manuel del Río, lo que ha quedado de manifiesto en las candidaturas de municipios como Nanchital, donde el empresario Elvis Ventura tuvo que bajarse al reconocer que era inevitable su cercanía con el hampa. Otros casos similares son los de Tihuatlán, Poza Rica, Tuxpan y Jáltipan, donde es evidente la reacción de la delincuencia a las detenciones de generadores de violencia que realiza el Estado.
No se trata de que Del Río Virgen opere recursos para la quienes infrinjan la ley, tampoco que sea el cerebro financiero, a este sujeto le basta con la información que pueda obtener en un ente como la ASF para entonces cooptar y presionar en diversas dependencias o ayuntamientos.
De esa manera, el círculo se cierra entre información de primer nivel, criminales y poder público, sin contar que se mueve entre MC y Morena a la vez.
La interrogante planteada es como Dante Delgado o el propio Jorge Álvarez Máynez han dejado que este sujeto los rebase. Por un lado, a Dante lo ha aquejado de manera grave una enfermedad, mientras que Máynez seguramente ha decidido abrirse totalmente de figuras como la de José Manuel del Río.
Y mientras Ricardo Monreal cobija a José Manuel del Río, a la gobernadora veracruzana Rocío Nahle le ha tocado hacer frente a los ataques del Movimiento Ciudadano. A la titular del ejecutivo estatal no le tiembla la mano, ya conocemos su temple y su carácter para no dejarse intimidar y defender a Veracruz, pero sobre todo responder con trabajo diario y resultados tangibles.
Ahí están las detenciones de numerosas y extensas células delictivas en muchas partes de Veracruz, lo cual coincide con la respuesta, la venganza inmediata del hampa, que solo busca dañar a los veracruzanos.
La pregunta es, con todos esos antecedentes ¿en manos de quién esta los entes fiscalizadores y la responsabilidad legislativa en México?
… de otro costal.
Transcurridos los primeros cien días de administración pública municipal, la comunicóloga Rosa María Hernández Espejo parece que marida con habilidad circense los dichos con los hechos.
Exhibir y actuar contra los abusadores del presupuesto público no fue solo un amago de campaña.
La alcaldesa de Veracruz avanza en el empedrado sendero del callejón de los trancazos contra el Grupo Metropolitano de Agua y contra Wardenclyffe Veracruz Puerto S.A.P.I. de C.V, empresa de alumbrado pública que se llevaba 16 millones de pesos al mes en un robo descarado ante la oscuridad que reina en el Puerto de Veracruz.
El 16 de abril pasado, en asamblea popular celebrada en la colonia Las Amapolas, al rendir su informe de los primeros 100 días de gobierno, Rosa María demostró que sabe tomar al toro por los cuernos, que no se achaparra políticamente ante estos dos monstruos creados por Ramón Poo Gil (PRI) y Fernando Yunes Márquez (PAN), antecesores en la presidencia municipal, quienes le dejaron sembradas estas dos bombas de tiempo como son Grupo MAS y Wardenclyffe Veracruz Puerto S.A.P.I. de C.V, respectivamente.
En el primer caso, Grupo MAS ya está bajo la lupa del ORFIS tras la auditoría aprobada en cabildo y gestionada ante el Congreso del Estado, poniendo fin a la opacidad de una empresa extranjera que ha lucrado con una necesidad básica.
En dos meses, el Órgano de Fiscalización Superior deberá ofrecer un estado de las cosas en las auditorías realizadas a Grupo MAS, referentes a la inspección de 181 instalaciones, entre plantas potabilizadoras, pozos, tanques elevados y plantas de tratamiento.
El estudio implica también la revisión técnica y el muestreo de más de seis mil kilómetros de redes y alrededor de 250 mil tomas domiciliarias, incluyendo la evaluación de calidad del agua y de la política tarifaria aplicada por la empresa para determinar su apego a la normatividad y al derecho humano al agua.
En el caso de Wardenclyffe, según cita la columnista Alejandra Herrera, en el lapso en que Fernando Yunes Márquez se desempeñó como alcalde de 2018 al 2021 esta empresa «habría pasado de un contrato original de más o menos 600 millones de pesos a 2 mil 800 millones de pesos durante los 15 años que pretende seguir cobrando a los veracruzanos a pesar de mantener la ciudad a oscuras».
El negocio de Wardenclyffe se acabó gracias a la requisa hecha por el cabildo porteño.
Los prestanombres de esta empresa, quienes también están detrás del Foro Boca, dejarán de percibir 16 millones de pesos mensuales.
Se les terminó el negocio.
Rosa María, tersa en las formas, aprieta con mano de hierro envuelta en guante de terciopelo. La alcaldesa morenista enfrenta el oscuro legado de las administraciones pasadas: un sistema de alumbrad público ineficiente y privatizado que dejó a la ciudad en penumbras y un sistema de agua que solo sangra a los usuarios.
La postura es firme y el mensaje directo para quienes se han beneficiado a costa del pueblo: para atrás, ni para tomar impulso.
A los saqueadores parece que se les terminó la tanda y pronto, se les terminará la fiesta.
Sólo faltarían la expulsión de los 51 recomendados de alto perfil que dejó incrustados en la obesa nómina municipal su antecesora Patricia Lobeira Rodríguez.
Y claro está, las denuncias penales para que el crédito a la palabra siga vigente entre el pueblo bueno.
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