Sergio Armin Vásquez Muñoz
Elfred Lee es ilustrador y pintor, actualmente radicado en Xalapa. Nació en 1940 en Seúl, Corea, en el seno de una familia de misioneros estadounidenses. Cuando tenía cuatro años, él y sus padres fueron prisioneros de guerra de los japoneses, en Filipinas. Eran los tiempos de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de lo complicado de la situación, el artista cuenta este episodio con buen ánimo. “Cuando estuve en aquel campo de concentración, a los hombres los pusieron en un lugar, y a las mujeres y los niños, en otro.
Afortunadamente, a mí me tocó estar con las mujeres”, relata. Cuando dice esto, se ríe con la inocente picardía de sus más de ochenta años, y voltea a mirar a su esposa, que además de ser su cómplice y acompañante permanente, es quien va traduciendo lo que él platica. Ella ríe, también.
“A la edad de cuatro años, me estaba muriendo de hambre en un campo de concentración, pero estar entre las mujeres me ayudó a ser observador. De lo primero que me di cuenta es de que Dios existe, y Dios sabía perfectamente lo que estaba haciendo cuando hizo a la mujer”, refiere.
En ese cautiverio también estaba un artista mexicano, que fue quien lo inició en el dibujo. Muchos años después ingresó a escuelas en las que fue perfeccionando su estilo y su propuesta estética. Su interés era dibujar o pintar cuadros en los que pudiera expresar su interés en la figura femenina y también en la naturaleza. Empezó a experimentar, plasmando en su obra figuras humanas mezcladas con paisajes.
Su decidida admiración al cuerpo femenino, como referente de amor y protección, y su firme convicción de respeto a la naturaleza, como la madre que da vida a todo lo que nos rodea, es la que dio vida a la colección de cuadros que se exponen, a partir de ayer, en la Galería Museo Realia, bajo el título “La naturaleza armoniosa”, los cuales fueron realizados en un periodo de aproximadamente 31 años.
Más allá del estilo o tendencia en que pueda inscribirse la obra de Elfred Lee, en cada pieza de esta colección se aprecia un equilibrio de colores, cuyo protagonista es el verde, y formas, cuya protagonista es la silueta femenina, que dan vida al mensaje social y estético, que el autor busca compartir con quien se pare enfrente: cuidar a la naturaleza y respetar a la mujer. O al revés. Dicho en sus propias palabras, el mensaje que busca transmitir es: “proteger a la madre naturaleza, porque es una mujer que da vida, y proteger a la mujer porque ella es quien cuida y nutre a la naturaleza. Todos tenemos una madre, por eso necesitamos cuidar a las mujeres, no abusarlas, y al mismo tiempo cuidar a la naturaleza, y no abusarla”.
El acto de inauguración de esta colección tuvo tres momentos estelares: uno, el mensaje del doctor Alejandro Mariano Pérez, anfitrión y director de Realia, en el que destacó el valor artístico del trabajo de Elfred Lee y la confianza que tuvo el pintor para exhibir su obra en esta galería. Por otro lado, como parte de la muestra, se presentó un mural hecho a lápiz, dedicado a Xalapa. Entre otros elementos, en la iconografía que compone este cuadro de gran formato podemos apreciar una cabeza olmeca, una efigie de un soldado español emulando a Hernán Cortés, el águila de la Zona Universitaria, el Citlaltépetl, las escalinatas y lámparas características del Centro Histórico xalapeño, algunos músicos en alusión a la comunidad de la Orquesta Sinfónica, la Catedral Metropolitana con la orfandad de una de sus torres, la iglesia de San José, un atisbo del Paseo de los Lagos, la gran escultura en forma de araucaria de Sebastián, la Bandera mexicana, gansos y una tortuga, amiga del artista, así como la marquesina del letrero vertical de la radioemisora XEKL y la fachada del hotel Clara Luna, en alusión a las empresas propiedad de la familia Ferráez, con quien tiene vínculos muy estrechos. El tercer momento estelar, el más emotivo diría yo, es cuando la señora Martha Ferráez de Lee, esposa de Elfred, pidió hacer uso de la palabra para leer algunos de los poemas escritos por ella, inspirados en algunas obras de su esposo, y que también son parte de esta muestra plástica.
Todos los cuadros de “La Naturaleza Armoniosa”, incluido el mural, están a la venta al público y permanecerán en exhibición hasta el próximo 29 de septiembre del año en curso, en la Galería Museo de Realia, Instituto Universitario para la Cultura y las Artes, en Xalapeños Ilustres 66, Centro Histórico de Xalapa, Veracruz, México.
Por último, debo mencionar que, en algún momento de su discurso, Elfred Lee hizo una pausa especial, y mirando fijamente a su esposa, el artista dijo: hay algo que los presentes deben tener muy claro, “las mujeres mexicanas son las mejores del mundo”. Martha Ferráez, su esposa, sonrió de nuevo. Los presentes, también.







