Por Edgar Sandoval Pérez
@EdgarSandovalP
Surgido a partir del black friday en los Estados Unidos, el Buen Fin ha sido una práctica orientada hacia el fortalecimiento económico y aceleramiento de la economía en una etapa pre navideña, la cual de manera natural es un periodo de alta derrama económica, originado por una aceleración en el consumo.
Para la primera edición en el 2011, donde el nivel de ventas estuvo en los 38 mmdp, para 2020 se rompió el tope del 2019, y se llego a los 239 mmdp en 12 días, con lo cual vemos un crecimiento abismal en sólo 10 años. Este miércoles inicio la nueva jornada que durará hasta el próximo martes 16 del presente mes, y se tiene registrada la participación formal de más de 130 mil establecimientos ofreciendo promociones y descuentos. Si tomamos en consideración el inicio con 40 mil establecimientos, nos encontramos con que se ha triplicado el número de participantes y por ende de la derrama económica.
Estas empresas participan de manera formal, cumpliendo su registro en la pagina oficial, donde es necesario cumplir con una serie de requisitos para poder pertenecer. Sin embargo, se estima que alrededor del 87% del total de los comercios en el país, lanzan una promoción asociada al Buen Fin sin estar inscritos de manera oficial, mostrando mejor comportamiento los artículos de tecnología, electrodomésticos, línea blanca, ropa y zapatos.
En el ejercicio del año pasado, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, las compras realizadas por comercio electrónico significaron el 12.9% del total; y la facturación a través de tarjetas bancarias de débito y crédito ascendió a 151 mil millones de pesos, casi 66% de las ventas.
Para esta edición la Secretaria de Economía, Tatiana Cloutier buscó el fortalecimiento del sector artesanal en México, esto debido a la pandemia (reduciendo el turismo), por lo cual la SE destinó un espacio para comercializar y difundir los productos del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart).
Si bien la derrama económica no sólo vendrá por la compra de bienes, una parte que se optimiza es el sector de servicios turísticos, donde sólo por concepto de hospedaje, la Secretaría de Turismo estima una derrama de 2.5 mmdp, originada por una ocupación hotelera nacional en promedio de 60.1% y la llegada de 1 millón 725 mil turistas a centros de hospedaje, por lo cual en el sector turismo se alcanzará una derrama por 26 mmdp esto en palabras de Miguel Torruco.
A manera de complemento, el SAT, al igual que en ejercicios anteriores con una bolsa para sortear de 500 mdp, de los cuales, 400 millones serán para los comercios y 100 para los consumidores que utilicen sus tarjetas de crédito y débito.
Aproximadamente el 75 % de las ofertas promocionadas están enfocadas a una forma más adecuada de pago, es decir, crédito sin intereses. Mientras que el comportamiento en descuentos ronda entre el 5 y 20%, teniendo una media real de reducción del 7% en comparación con el precio de antes del Buen Fin.
Como recomendación, aprovecha las promociones u ofertas, más que los meses sin intereses, pagar de contado o débito tiene sus ventajas: no comprometes tus ingresos futuros y algunos establecimientos ofrecen descuentos por este tipo de pago.
El expandir de tiempo la duración del Buen Fin es el desempleo, ya que por la pandemia se ha venido incrementando de manera sustancial. Con esta medida se buscará reducirlo, sin embargo, se enfrentará a dos complicaciones.
La primera es que la propia naturaleza del Buen Fin es cíclica, por lo cual la creación de empleos corresponderá a empleos estacionales, que, en el mejor de los escenarios estos, se extenderán hasta principios de enero.
Y la segunda es el desarrollo propio de las circunstancias. Motivado por la pandemia hemos visto un aumento exponencial en el comercio electrónico, con lo cual, se necesita menor cantidad de personal para el funcionamiento de una tienda, aunado a la tendencia natural de la digitalización que ya se venía visualizando con la disminución de puntos de venta físicos, y mayor porcentaje de venta electrónica.
El éxito en el comercio digital por parte de las empresas estará en función de dos factores principalmente, el aumento de bancarización e interacción por parte de los consumidores y el grado de adopción de las TIC en las empresas.

