
- Veracruz redujo feminicidios, pero las desapariciones de mujeres aumentaron, advirtió Estela Casados, responsable del OUVMujeres
- Mariana Castilla, psicóloga social forense, propuso un esquema transdisciplinario y planteó cinco garantías fundamentales
Paola Cortés Pérez / Fotos: Omar Portilla Palacios
Xalapa, Ver.- Atender las violencias contra las mujeres por separado y de forma uniforme deja sin respuesta a una parte de las víctimas, y repararlas exige ir más allá de lo económico y poner su experiencia en el centro, fueron algunas de las ideas que articularon Estela Casados González y Mariana Castilla Calderas en su participación en el simposio “Investigación antropológica sobre violencias en México. Abordajes feministas interdisciplinarios para la incidencia con justicia, ética y reparación”.
En el marco de la XXXII Reunión de Mesa Redonda y Congreso de la Sociedad Mexicana de Antropología (SMA), que tuvo lugar en la Facultad de Antropología de la Universidad Veracruzana (UV), se realizó el Simposio 1 “Investigación antropológica sobre violencias en México. Abordajes feministas interdisciplinarios para la incidencia con justicia, ética y reparación”.
Ahí, Estela Casados impartió la ponencia “Desaparición de mujeres y feminicidios en Veracruz. Feminismo de datos para el análisis de violencias”, donde explicó que el Observatorio Universitario de Violencias contra las Mujeres (OUVMujeres) documenta desde hace más de una década, a partir de fuentes como los medios de comunicación, la desaparición de mujeres, los feminicidios y otras agresiones por razones de género.

Subrayó que no se trata de cifras, sino de personas, y que el feminismo de datos busca visibilizar información que suele pasar inadvertida y cruzar datos cuantitativos con cualitativos mediante un esfuerzo colectivo, ético y político.
De 2014 a 2024, el observatorio documentó cuatro mil 801 mujeres desaparecidas en Veracruz, cifra que debe tomarse con cautela porque en esos años no existía una comisión estatal de búsqueda; de ellas, solo el 43 % fueron localizadas y 119 de ellas fueron halladas sin vida, advirtió.
Detalló que las desapariciones que terminaron en homicidio se concentraron en mujeres de 15 a 24 años; pese a que en la región sur hay menos desapariciones, ahí se ubica el 52 % de las localizadas sin vida, es decir, 62 casos.
Casados González recordó que el próximo 23 de noviembre se cumplen 10 años de la Declaratoria de Alerta de Violencia de Género por Homicidio en Veracruz, desde entonces los homicidios han disminuido, pero las desapariciones han aumentado de manera alarmante.

Subrayó que no se trata de cifras, sino de personas, y que el feminismo de datos busca visibilizar información que suele pasar inadvertida y cruzar datos cuantitativos con cualitativos mediante un esfuerzo colectivo, ético y político.
De 2014 a 2024, el observatorio documentó cuatro mil 801 mujeres desaparecidas en Veracruz, cifra que debe tomarse con cautela porque en esos años no existía una comisión estatal de búsqueda; de ellas, solo el 43 % fueron localizadas y 119 de ellas fueron halladas sin vida, advirtió.
Detalló que las desapariciones que terminaron en homicidio se concentraron en mujeres de 15 a 24 años; pese a que en la región sur hay menos desapariciones, ahí se ubica el 52 % de las localizadas sin vida, es decir, 62 casos.
Casados González recordó que el próximo 23 de noviembre se cumplen 10 años de la Declaratoria de Alerta de Violencia de Género por Homicidio en Veracruz, desde entonces los homicidios han disminuido, pero las desapariciones han aumentado de manera alarmante.

Por último, dijo que un “proyecto de vida” suele reducirse a una cifra; por ello, la reparación requiere un enfoque transdisciplinario, medidas diferenciadas y transformadoras, y colocar a la víctima en el centro, pues si el proceso no tiene sentido para ella, no repara.



