
- Fátima Reyes Alejandro, egresada de la Maestría en Ciencias en Ecología y Biotecnología, realizó una investigación en la que evaluó el efecto in vitro de extractos vegetales y bacterias extremófilas con potencial antagonista sobre la antracnosis
- Es una de las principales enfermedades poscosecha de la fruta tropical, causa pérdidas económicas considerables
- El hongo fitopatógeno generalmente es tratado con fungicidas químicos que pueden causar problemas al ambiente y generar cepas fúngicas resistentes
José Luis Couttolenc Soto
Fotos: César Pisil Ramos (1) y cortesía Fátima Reyes (2-4)
Xalapa, Ver.- Fátima Reyes Alejandro, egresada de la Maestría en Ciencias en Ecología y Biotecnología de la Universidad Veracruzana (UV), realizó una investigación en la que evaluó el efecto in vitro de extractos vegetales y bacterias extremófilas con potencial antagonista sobre la antracnosis, enfermedad que afecta de manera crítica al mango manila durante su etapa de poscosecha.
La antracnosis, causada principalmente por hongos del género Colletotrichum, representa una de las principales amenazas fitosanitarias para este fruto en la región, su impacto no solo demerita la calidad estética y nutricional del mango, sino que también genera pérdidas económicas considerables para los productores locales que dependen de su comercialización.
Tradicionalmente, este padecimiento agrícola se combate mediante el uso de fungicidas químicos sintéticos; sin embargo, el uso desmedido de estos productos genera graves problemas de contaminación ambiental, riesgos a la salud humana y propicia que los hongos desarrollen cepas fúngicas altamente resistentes, lo que anula la efectividad de los tratamientos convencionales.

Ante este panorama, la investigación de la universitaria del posgrado adscrito al Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada (Inbioteca), postula la aplicación de bacterias antagonistas y extractos vegetales como alternativas sustentables y biológicas para el control de la enfermedad.
Con la dirección del investigador Juan Carlos Noa Carrazana, evaluó los extractos etanólicos de acuyo (Piper auritum) y epazote (Dysphania ambrosioides), plantas reconocidas por sus propiedades medicinales y compuestos bioactivos.
El estudio incluyó el análisis de cuatro cepas de bacterias extremófilas: A. pacificus M2E, B. subtilis AB1, P. vermicola B46 y B. thuringiensis B7. Estas estrategias biológicas fueron probadas tanto de manera individual como en conjunto, con el objetivo de determinar si la aplicación simultánea de ambos recursos ofrecía un efecto inhibitorio superior contra el patógeno.

Fátima Reyes destacó que los resultados de los ensayos biológicos demostraron que los extractos vegetales poseen una actividad inhibitoria dependiente de la concentración, logrando una inhibición total del hongo en dosis superiores del 5 % y 7.5 %.
En tanto, las cepas bacterianas M2E y AB1 sobresalieron al registrar una inhibición superior al 85 %, un porcentaje mayor al del control positivo utilizado en el experimento.

Finalmente, el análisis estadístico reveló que la aplicación simultánea de extractos y bacterias no arrojó una significancia estadística, concluyendo que su combinación in vitro no resulta sinérgica. No obstante, de manera individual ambas estrategias se consolidan como excelentes alternativas de control biológico contra C. asianum, sentando las bases para su futura aplicación práctica en el campo.



