Laboratorio de Etnobiotecnología UV: semillero de formación científica

Los trabajos desarrollados abordan dos líneas de investigación
  • Con la guía de docentes, alumnado y egresados desarrollan proyectos sobre microorganismos, fermentación, insectos comestibles y abejas nativas  
  • María Guiomar Melgar Lalanne, catedrática del Instituto de Ciencias Básicas, destacó que este espacio se ha consolidado como punto de encuentro para jóvenes interesados en la investigación 

Carlos Hugo Hermida Rosales  / Fotos: Luis Fernando Fernández  

Xalapa, Ver.- Estudiantes de la Universidad Veracruzana (UV) llevan a cabo una intensa actividad en el Laboratorio de Etnobiotecnología Alimentaria y Ambiental del Instituto de Ciencias Básicas (ICB), al trabajar bajo dos líneas de investigación orientadas hacia el estudio de insectos comestibles y sus posibles beneficios para la salud humana, así como en las abejas nativas sin aguijón. 

Dicha acción forma parte de las Estancias intersemestrales de investigación verano 2026, en las que, por medio de tutorías o tesis, fortalecen su formación científica con el trabajo colaborativo y multidisciplinario.  

María Guiomar Melgar Lalanne, catedrática del ICB, detalló cada una de las líneas de investigación que se abordan: la primera, sobre insectos comestibles se enfoca en la búsqueda de propiedades antioxidantes y anticancerígenas de especies regionales como la chicatana; mientras que la otra, en el análisis de la microbiota de las abejas nativas sin aguijón, para desarrollar probióticos que ayuden a degradar pesticidas. 

Alumnas e investigadoras se retroalimentan en el laboratorio

La docente agregó que el laboratorio se ha consolidado como un punto de encuentro para jóvenes interesados en la investigación; en este verano trabajan estudiantes de diferentes disciplinas, así como investigadores de varios niveles académicos.  

“La diversidad resulta indispensable para abordar los retos desde distintas perspectivas y ofrecer soluciones integrales a las necesidades que plantean las comunidades con las que colaboran, principalmente en Teocelo y Atzalan”, dijo. 

La profesora destacó que su trabajo no concluye con publicaciones científicas, pues buscan devolver a la sociedad respuestas concretas a los problemas que les aquejan.   

Guiomar Melgar enfatizó en la importancia del trabajo multidisciplinario

Miranda Ibarra Bañuelos, egresada de Ingeniería en Biotecnología de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, desarrolla un proyecto recepcional donde analiza la obtención de proteínas a partir de una bacteria aislada de la miel.  

La joven aplaudió el respaldo del personal académico y administrativo de la UV, y enfatizó que el ambiente colaborativo en el laboratorio ha sido uno de los aspectos más valiosos de su estancia, pues el intercambio de conocimientos le ha permitido aprender nuevas técnicas.  

Por su parte, Lourdes Julieta Bernal Grajales, alumna de la Facultad de Química Farmacéutica Biológica, compartió que participa en una tutoría de investigación y entre sus actividades cotidianas están la preparación de medios de cultivo, la esterilización de material y la elaboración de placas para el crecimiento bacteriano.  

Citlalli Barrera destacó el reto que implica enseñar a generaciones más jóvenes

“El ambiente de trabajo favorece el aprendizaje gracias al apoyo constante de los integrantes del laboratorio y ello fortalece mi trayectoria en el ámbito científico”, aseguró.  

Jessica María Rivera, quien se forma en la misma entidad académica, compartió que colabora en un proceso de fermentación, donde además de utilizar los conocimientos adquiridos en las aulas accede a maquinaria y métodos distintos a los usados en su entorno diario. 

“Una de las enseñanzas más importantes ha sido comprender cómo se llevan a cabo los procedimientos biotecnológicos y conocer las aplicaciones sociales de las investigaciones realizadas en el laboratorio”, manifestó.  

Las estudiantes reconocieron el ambiente de compañerismo en el laboratorio

A su vez, Katya Sofía Zabaleta Guerra, alumna de la Facultad de Ciencias Químicas, afirmó que participar en una estancia le da la oportunidad de definir el rumbo que desea seguir el resto de su carrera universitaria.  

“El proyecto en el que colaboro conlleva el análisis de temas desde sus bases hasta su desarrollo”, resaltó.  

Finalmente, Columba Citlalli Barrera Mendoza, quien realiza un posdoctorado en el ICB, explicó que una parte esencial de su trabajo consiste en diseñar experimentos y acompañar a las estudiantes durante su aprendizaje para que refuercen habilidades y se desempeñen de manera autónoma en el laboratorio.  

“Enseñar también representa un gran proceso para quienes cuentan con mayor experiencia académica, porque las preguntas de las nuevas generaciones impulsan a mantenerse actualizados”, aseveró.  

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