
- La auditora general del Orfis subrayó el papel de la tecnología y la cooperación institucional para mejorar la fiscalización pública
- Impartió conferencia magistral en el Primer Seminario Internacional de Gobernanza, Fiscalización, Rendición de Cuentas y Transparencia
- Se desarrolla del 27 al 30 de abril y el 4 de mayo, convocado por la Universidad Veracruzana, la Pontificia Universidad Católica de Chile e instancias gubernamentales
Nuria Martínez Cabrera / Fotos: Rodolfo de Jesús Pérez Carmona
Xalapa, Ver.- La fiscalización debe transformarse en un proceso integral y colaborativo, donde la ciudadanía tenga un papel activo para fortalecer la transparencia efectiva, compartió la auditora general del Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (Orfis), Delia González Cobos, al impartir la conferencia magistral “Gobernanza colaborativa y fiscalización integral para el fortalecimiento de la transparencia y la rendición de cuentas”.
Lo anterior en el marco del Primer Seminario Internacional de Gobernanza, Fiscalización, Rendición de Cuentas y Transparencia, convocado por entidades y cuerpos académicos de la Universidad Veracruzana (UV), la Pontificia Universidad Católica de Chile e instancias gubernamentales, mismo que se desarrolla del 27 al 30 de abril y el 4 de mayo en el auditorio de la Facultad de Contaduría y Administración y las aulas híbridas del Instituto de Investigaciones en Contaduría de esta casa de estudios.
La ponente expuso la importancia de replantear los modelos tradicionales de fiscalización, transitando de un esquema reactivo hacia uno dinámico, preventivo y en tiempo real.
Este cambio, explicó, implica fortalecer redes de colaboración entre instancias como la Auditoría Superior de la Federación (ASF), los congresos federales y estatales, los entes fiscalizables, así como la sociedad y diversas instituciones vinculadas.
En su ponencia, realizada en el auditorio de la Facultad de Contaduría y Administración, subrayó que una fiscalización efectiva en el contexto actual debe ser integral, articulando las distintas fases del Procedimiento de Fiscalización Superior con el capital humano y el uso estratégico de nuevas tecnologías comprendido en cinco etapas: validación y evaluación; planeación —que incluye la definición de muestras y el programa anual de auditorías—; comprobación; investigación; y substanciación.

En esta última, puntualizó, se notifica al servidor público correspondiente sobre la integración del expediente y su eventual remisión a la instancia encargada de determinar sanciones administrativas.
La auditora general también enfatizó la importancia de la colaboración como eje fundamental de la fiscalización contemporánea. Señaló que la ciudadanía demanda conocer resultados de manera oportuna, por lo que es indispensable construir esquemas de cooperación basados en la confianza y la apertura.
En este sentido, destacó que el Orfis ha sido reconocido a nivel nacional por sus prácticas de transparencia, al obtener el primer lugar en una medición realizada por El Colegio de México (Colmex) en conjunto con el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).
Uno de los ejemplos más relevantes de innovación en transparencia es el Sistema de Consulta de Obras y Acciones Municipales, mediante el cual la ciudadanía puede consultar información detallada sobre obras públicas: costos, tiempos de ejecución y características generales. Esta herramienta permite, además, que las y los ciudadanos participen activamente en la supervisión de los proyectos, reportando irregularidades relacionadas con la calidad o el avance de las obras.
“Así el ciudadano puede decir que la obra no está concluida, decir que la calidad no es la que dice el gobierno, etcétera, en general está procurando la participación ciudadana, por eso es necesario que participen, porque se inhibe la corrupción en la medida en que participan los ciudadanos”, apuntó.

La fiscalización integral, añadió, debe incorporar procesos transversales que atiendan principios como la igualdad sustantiva, la inclusión social, la interculturalidad y la sostenibilidad, al tiempo que impulsen la transformación digital centrada en las personas.
En este rubro, destacó los avances tecnológicos implementados por el Orfis, entre ellos la adopción de notificaciones electrónicas y el trabajo en línea con entes fiscalizables, lo que ha permitido dejar atrás el uso intensivo de documentación física.
“Hemos hecho avances tecnológicos también, se dio una transformación digital en la que podemos hacer notificaciones electrónicas que proporciona el Servicio de Administración Tributaria y notificamos digitalmente nuestras órdenes, hacemos trabajo en línea con entes fiscalizables, lo que implica dejar atrás las cajas de documentos físicos”, dijo.
Agregó que el Orfis ha desarrollado guías y manuales en lenguaje accesible, así como materiales en temas como perspectiva de género y disposiciones legales municipales. De manera complementaria se llevan a cabo jornadas permanentes de capacitación dirigidas a servidores públicos, órganos de participación ciudadana, estudiantes universitarios y población en general.

Tan solo, el año pasado se logró capacitar a más de 12 mil personas mediante estas iniciativas”, recordó.
Al citar los libros Las trampas de la de la decisión. O cuando los gobiernos y las organizaciones marchan (casi) gustosos al precipicio, de David Arellano Gault y Aprender es cambiar: La pirámide de las habilidades, de Virginio Gallardo Yebra; González Cobos reflexionó sobre la toma de decisiones en las organizaciones y la importancia de desarrollar habilidades adaptativas frente a los cambios tecnológicos, entendiendo que “aprender a cambiar” constituye una competencia esencial del siglo XXI.
Finalmente, señaló cinco decisiones estratégicas para fortalecer la gobernanza colaborativa desde la fiscalización superior: adecuar el marco jurídico para ampliar atribuciones; fortalecer la participación ciudadana en la evaluación de políticas públicas y la cultura de la denuncia; consolidar la cooperación entre gobierno y sociedad; invertir en tecnologías como inteligencia artificial y análisis de datos; y facilitar una transparencia práctica que acerque la información a la población.
“La gobernanza requiere consolidar un sistema de control y fiscalización de los recursos públicos, socialmente legítimo, acorde con las exigencias contemporáneas de transparencia y rendición de cuentas”, concluyó.





