
- El economista mencionó que el deterioro del orden vigente aún no tiene un desenlace claro, aunque evidencia conflictos intensos entre potencias
- Su presentación tuvo lugar en el marco de los festejos por el 60 aniversario de la Facultad de Economía de la Universidad Veracruzana
Carlos Hugo Hermida Rosales / Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver.- “Actualmente, la globalización neoliberal enfrenta un proceso de fractura, lo cual impacta en gran medida tanto en la política internacional como en las estructuras económicas dominantes”, declaró José Blanco Mejía, catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México, al impartir una conferencia magistral en la sala anexa de Tlaqná, Centro Cultural.
En el evento llevado a cabo en el marco de los festejos por el 60 aniversario de la Facultad de Economía de la Universidad Veracruzana (UV), explicó que este cambio implica el debilitamiento de un esquema basado en normas promovidas por Estados Unidos, cuya influencia guio el rumbo global por décadas, pero ahora enfrenta tensiones crecientes.
“El deterioro del orden vigente aún no tiene un desenlace claro, sin embargo, evidencia conflictos intensos entre potencias”, afirmó.
El académico mencionó que el discurso de Donald Trump impulsa una agenda enfocada en replantear la relación comercial global y fortalecer su mercado interno, aunque estas medidas no han logrado revertir tendencias como la desindustrialización de Occidente ni el ascenso productivo de Asia, continente que se consolida como un motor económico.
Al abordar el papel de la industrialización desde siglos atrás, resaltó que las innovaciones científica y tecnológica aceleraron el crecimiento poblacional y la transformación de la productividad mundial.
“No obstante, este desarrollo trajo consigo profundas desigualdades, principalmente visibles hacia finales del siglo XX, cuando una pequeña parte de la población concentraba una proporción mayor de la riqueza global”, precisó.

Igualmente, destacó que el grupo de países conocido como G7 ha perdido peso relativo en la economía mundial, al tiempo que otras regiones aumentaron su influencia, pues la relocalización industrial hacia Asia provocó cambios significativos en el empleo y la producción, y debilitó sectores manufactureros.
José Blanco afirmó que, de acuerdo con indicadores recientes, China mantiene altos niveles de crecimiento y una fuerte capacidad exportadora, lo cual contrasta con déficits comerciales persistentes en Estados Unidos.
El economista advirtió que el avance de la inteligencia artificial plantea nuevos desafíos, tanto a la productividad como a la distribución del ingreso, lo que podría acrecentar las brechas sociales de no implementarse las políticas adecuadas.
“El mundo atraviesa una etapa de transición compleja, y las decisiones económicas actuales definirán el rumbo del sistema internacional en las décadas siguientes”, concluyó.




