
- La Universidad Veracruzana analizó vulnerabilidad social y crisis democrática en jornada del IIESES con especialistas nacionales e internacionales
- El rector Martín Aguilar destacó políticas institucionales para reducir brechas sociales y ampliar derechos en la comunidad universitaria
David Sandoval Rodríguez / Fotos: César Pisil Ramos
Xalapa, Ver.- La Universidad Veracruzana (UV), a través del Instituto de Investigaciones y Estudios Superiores Económicos y Sociales (IIESES), realizó la quinta sesión de la jornada “Hablemos de vulnerabilidad social”, espacio de análisis destinado a comprender cómo la crisis democrática y las transformaciones socioeconómicas reconfiguran el riesgo en los territorios y afectan el ejercicio de la ciudadanía.
En el evento virtual especialistas de Argentina, Chile y México reflexionaron sobre precarización, desigualdad y disputas por la ciudadanía en América Latina.
Martín Gerardo Aguilar Sánchez, sociólogo, académico del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales (IIHS) y rector de la UV presentó la ponencia “Universidad pública y vulnerabilidad sociopolítica en tiempos de crisis sociodemocrática”.

Desde una perspectiva crítica, señaló que la región enfrenta un deterioro democrático acelerado, acompañado de precarización económica y laboral que profundiza desigualdades históricas.
En este contexto, destacó que la UV ha construido una propuesta institucional para atender estas brechas mediante políticas permanentes de inclusión, equidad de género y acompañamiento estudiantil, dirigidas especialmente a quienes se encuentran en condiciones de vulnerabilidad.
Aguilar Sánchez explicó que la universidad pública sigue siendo un espacio fundamental de movilidad social, aunque opera en condiciones complejas sujetas a restricciones presupuestales y presiones externas.

Ante ello, la UV impulsa acciones que buscan garantizar la permanencia académica, reducir barreras económicas y tecnológicas, fortalecer la equidad de género y prevenir toda forma de discriminación. Estas políticas, señaló, no sólo tienen un impacto directo en la comunidad universitaria, sino que constituyen un aporte al fortalecimiento de la democracia sustantiva en la región.
“La ampliación de derechos, la producción de conocimiento crítico y el reconocimiento de diversidades son tareas centrales para reconstruir ciudadanía”, afirmó el Rector de la UV.
Luego, la investigadora Ana Miranda, académica de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) Argentina y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), presentó en el trabajo “Segmentación de los mercados de trabajo y juventudes en América Latina”, los hallazgos sobre la emergencia de una nueva precarización laboral de las juventudes latinoamericanas.

Explicó que la precariedad se consolidó desde la década de 1990 como un rasgo estructural de los mercados laborales, con brechas salariales crecientes entre generaciones y una informalidad que alcanza aproximadamente el 60% de las oportunidades de empleo.
Añadió que la digitalización ha generado nuevas formas de informalidad, como la “plataformalización” de las formas de empleo, y que los jóvenes, pese a ser la generación más educada de la región, enfrentan las peores condiciones para insertarse laboralmente.
Subrayó también las desigualdades de género como uno de los retos más persistentes en cuanto a la contratación y salario.

Por su parte, Alejandro Canales, profesor e investigador de la Universidad de Guadalajara, desarrolló la ponencia “La vulnerabilidad social: una mirada crítica desde la constitución del sujeto”.
Sostuvo que la vulnerabilidad es una construcción social que surge de procesos históricos de desigualdad, y enfatizó la necesidad de distinguir entre sujetos vulnerados y vulnerantes. Esta distinción —dijo— permite evidenciar que las asimetrías no provienen únicamente de estructuras abstractas, sino de prácticas concretas sostenidas por relaciones de poder.
En su participación, Luis Alejandro Martínez Canales, investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) Noreste, abordó las vulnerabilidades desde una perspectiva antropológica centrada en el periodo postpandemia. Recalcó que las afectaciones no se distribuyen de manera equitativa, sino que recaen sobre territorios y cuerpos históricamente precarizados.

“La precarización opera como un mecanismo de gubernamentabilidad que genera incertidumbre permanente y obliga a depender de redes informales para la subsistencia”, comentó el investigador quien también abordó la noción de “ciudadanía disputada”, marcada por procesos simultáneos de reconocimiento y control.
La sesión fue moderada por Enrique Peláez, demógrafo de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina y miembro del consejo consultivo de la Asociación Latinoamericana de Población (ALAP), quien resaltó la importancia de repensar el ejercicio de los derechos en sociedades atravesadas por incertidumbre política y económica.





