
- El investigador de la UNAM intervino en el 1er Congreso Internacional Ciencias, territorios y desigualdades. Diversas miradas sobre el presente, organizado por el Instituto de Investigaciones y Estudios Superiores Económicos y Sociales (IIESES)
- Durante la conferencia magistral dijo que el mundo puede entenderse como una estructura jerárquica y anidada
- Propuso que los problemas ambientales y sociales forman parte de un mismo sistema humano-biofísico
Paola Cortés Pérez / Fotos: Omar Portilla Palacios
Xalapa, Ver.- Comprender el presente exige cambiar la forma en que entendemos la realidad, afirmó Manuel Maass, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al dictar la conferencia magistral “Los socioecosistemas: una mirada jerárquica y anidada de la realidad humano-bio-física”, en el marco del 1er Congreso Internacional Ciencias, territorios y desigualdades. Diversas miradas sobre el presente.
Durante su intervención, el académico del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES-UNAM) explicó que la realidad no puede analizarse solo desde lo natural o únicamente desde lo social, pues se trata de un sistema integrado en el que interactúan elementos físicos, biológicos y humanos.
Detalló que el mundo puede entenderse como una estructura jerárquica y anidada: el ámbito físico –materia y energía– sostiene al ámbito biológico –la vida y los ecosistemas–, y éste, a su vez, da lugar al ámbito humano, caracterizado por la conciencia, el lenguaje simbólico y la capacidad de tomar decisiones.
Del ecosistema al socioecosistema
Maass explicó que un ecosistema integra componentes físicos y biológicos; sin embargo, cuando intervienen decisiones humanas, cultura, economía e instituciones, se configura un socioecosistema.
De tal manera que una ciudad, un sistema agrícola o un territorio rural no son únicamente espacios naturales, sino escenarios donde el lenguaje, los acuerdos sociales y las normas influyen en la dinámica ambiental.
A diferencia de otros seres vivos, dijo, los humanos no solo reaccionan ante su entorno: lo interpretan, lo transforman y lo organizan mediante declaraciones, acuerdos y estructuras institucionales que modifican profundamente los ecosistemas.

Con respecto a la crisis ambiental contemporánea, el investigador de la UNAM señaló que no debe entenderse únicamente como un deterioro progresivo, sino como un posible cambio de régimen o de “campo de fuerza”, donde pequeñas variaciones pueden detonar transformaciones profundas en la dinámica de los sistemas.
Expuso que, en los sistemas complejos, los procesos pueden mantenerse estables durante un tiempo, pero si se rebasan ciertos límites, entran en nuevas dinámicas que no necesariamente regresan a su estado anterior.
Por ello, insistió en que comprender la estructura jerárquica y anidada de la realidad permite dimensionar mejor los riesgos y responsabilidades colectivas.
Ciencia transdisciplinaria
En su conferencia, Manuel Maass también reflexionó sobre la evolución de la investigación ecológica, que ha transitado de enfoques disciplinarios a perspectivas interdisciplinarias y, más recientemente, transdisciplinarias.
Indicó que los problemas actuales requieren integrar conocimientos de las ciencias naturales y sociales, así como dialogar con actores sociales y tomadores de decisiones.
“Las instituciones académicas no están diseñadas para trabajar plenamente de manera transdisciplinaria, pero es indispensable avanzar en esa dirección”, puntualizó.
Finalmente, destacó que asumir la realidad como un sistema humano-biofísico transforma la manera de entender conceptos como equidad, justicia y sustentabilidad.




