
- Jóvenes en servicio social interpretaron visualmente artículos científicos para los números editados por la Dirección de Comunicación de la Ciencia
- Destacaron el reto de traducir conceptos complejos en imágenes y el acompañamiento creativo recibido durante el proceso editorial
David Sandoval Rodríguez / Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver.- La Dirección de Comunicación de la Ciencia (DCC) de la Universidad Veracruzana (UV) presentó tres números de sus revistas de divulgación científica, en un acto que destacó la colaboración entre ciencia y arte, así como la participación de estudiantes de la Facultad de Artes Plásticas que realizaron las ilustraciones y portadas de cada publicación.
Durante la presentación, efectuada en la Galería AP de la Unidad de Artes y ante estudiantes y académicos, Socorro Aguilar Cucurachi, directora de la DCC, explicó que estas publicaciones forman parte del esfuerzo institucional por acercar el conocimiento científico a públicos más amplios mediante un lenguaje accesible y formatos visualmente atractivos.
Señaló que la divulgación científica requiere nuevas estrategias narrativas y estéticas para comunicar los hallazgos de investigación, por lo que la colaboración con estudiantes de artes visuales representa una oportunidad para enriquecer los contenidos editoriales.
Comentó que las imágenes permiten que el conocimiento dialogue con otras sensibilidades y facilitan que los lectores se acerquen a temas complejos.
En este proceso también participó Francisco Cobos Prior, diseñador de la revista La Ciencia, quien acompañó a las y el estudiante durante el desarrollo visual de las publicaciones y explicó que uno de los objetivos fue generar una identidad gráfica que permitiera interpretar los contenidos científicos sin perder claridad, no obstante, buscando no limitar la libertad creativa de cada uno de ellos.

Los estudiantes que realizaron las ilustraciones como parte de su servicio social: Demian Cruz Sánchez, Sugei Flores Sánchez y Alessandra Hernández López, compartieron su experiencia al trabajar con artículos científicos.
Demian Cruz estuvo a cargo de las ilustraciones del número especial “Un enemigo llamado cáncer”, tema que implicó comprender procesos biológicos complejos para representarlos visualmente.
Explicó que, además de provocarle miedo al principio, el reto principal fue traducir la información científica a imágenes claras y comprensibles para el público lector.
“Al principio fue complicado porque son temas científicos y hay que entenderlos para poder interpretarlos; sin embargo, también fue una experiencia muy enriquecedora porque nos permitió explorar otras formas de ilustrar”, comentó.

Para el estudiante, la posibilidad de experimentar con distintos recursos gráficos fue uno de los aspectos más valiosos del proceso y agradeció la libertad creativa para proponer ideas y desarrollar las imágenes; eso permitió que cada ilustración tuviera un estilo propio, pero siempre vinculada al contenido del artículo.
Por su parte, Sugei Flores trabajó en el número titulado “Adaptación-es vida”, dedicado a analizar cómo diversas especies enfrentan los efectos del cambio climático.
La estudiante explicó que su trabajo consistió en representar visualmente los procesos de adaptación de organismos distintos al ser humano, lo cual implicó investigar y sintetizar información científica para trasladarla al lenguaje visual.
“Fue interesante porque tuvimos que pensar cómo representar conceptos científicos de manera visual sin perder su significado”, mencionó.

Alessandra Hernández, realizó las ilustraciones del número 3 del volumen XXXVIII de la revista, “Ecología urbana”, dedicado a la ciudad de Xalapa y a las especies que habitan su entorno natural. Explicó que el proyecto representó una oportunidad para observar la biodiversidad local desde una perspectiva artística.
Añadió que la libertad creativa otorgada por el equipo editorial permitió experimentar con distintos enfoques visuales, lo que enriqueció el resultado final de las publicaciones.
Para él y las estudiantes, sumarse como ilustradores del equipo de trabajo de La Ciencia no sólo significó un ejercicio profesional temprano, sino también la oportunidad de demostrar que el arte puede convertirse en un puente eficaz para comunicar la ciencia.




