“Reelíjase, reelíjase”, el grito de los trabajadores de Dos Bocas: AMLO

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El presidente Andrés Manuel López Obrador y su esposa Beatriz Gutiérrez Müller en el evento conmemorativo de la fundación de la Ciudad de México hace 700.
  • “No, ¿qué no ven que ya estoy chocheando y que además soy partidario de la no reelección, soy maderista?, ya hasta el 24 y me jubilo”, les contestó el presidente.

Ciudad de México. – Una vez más, como lo ha venido fijando en su narrativa política, el presidente Andrés Manuel López Obrador se refirió a la reelección, una solicitud, indicó, que ya le hace el pueblo mexicano, a gritos, como sucedió hace apenas algunas semanas en Dos Bocas, Tabasco, en una gira de supervisión de la refinería que construye su gobierno.

Al abordar diversos temas en preguntas del reportero Daniel Blancas, de Crónica, el jefe de las instituciones del país contó esta anécdota que le sucedió en Tabasco, su tierra natal, en donde los trabajadores le pidieron que se reeligiera. Sin embargo, firme, ecuánime, contestó: “No, ¿que no ven que ya estoy chocheando y que además soy partidario de la no reelección, soy maderista?, ya hasta el 24 y me jubilo”, les contestó el presidente.

Esto fue lo que sucedió el pasado fin de semana, narrado en la propia voz presidencial:

“Llegué a Villahermosa y de ahí me fui a Dos Bocas a la supervisión de la refinería. Están trabajando en la refinería 30 mil obreros, imagínense. Me subí a una camioneta y fui planta por planta, me bajaba, tomaba fotos. No vaya a ser que por esto me ‘cepille’ el INE. Lo único que les pedía es: No las suban. Hablando con la gente, obreros de Tabasco, de Chiapas, de Veracruz, de Hidalgo, del Estado de México, 30 mil”.

“¿Sabes qué me repetían?, porque llegó el momento en que no podíamos salir porque era la hora del cambio de turno y salían y entraban, entonces nos quedamos ahí atrapados en el tráfico, en Paraíso. ¿Qué me decían? Voy a comentarlo. ‘Gracias por el trabajo’”.

“Y voy a decir otra cosa que les va a molestar mucho a los conservadores, a mis adversarios. ‘Reelíjase, reelíjase.’ Les decía: No, ¿que no ven que ya estoy chocheando y que además soy partidario de la no reelección, soy maderista?, ya hasta el 24 y me jubilo. Pero constante. Fotos, nada más ahí pues unas 100 fotos, guardando distancia, por el COVID”.

“De ahí nos fuimos a dormir a Coatzacoalcos, a un hotel que está en el malecón de Coatzacoalcos y desde que llegamos ya había gente esperando para tratarme asuntos”.

“Al día siguiente ahí desayunamos, los meseros, el que nos atendió, un compañero, me empieza a decir que su hija recibe becas, tiene dos hijas, las hijas reciben becas, están estudiando, él muy contento. De ahí nos vamos a la refinería de Minatitlán, que se incendió una parte, están todos los trabajadores, me explican cómo habían apagado el incendio. Aprovecho para agradecerles lo que hicieron”.

“Tengo una reunión con los técnicos de la refinería, salimos de ahí, nos subimos a una camioneta arreglada para ir sobre la vía del tren, paso por Ixtepec así, supervisando, saludando, por Comitancillo. Nos bajamos, supervisamos ese tramo que tiene 80 por ciento de avance. Me informan de que hay dos tramos atrasados, uno porque -aquí lo mencionamos- hay unos delincuentes, unas bandas que extorsionan a las empresas, y otro porque de plano la empresa constructora no está cumpliendo, ya se les mandó aviso”.

“De ahí nos vamos a ver en Salina Cruz un rompeolas que se está construyendo.

¿Con cuántos trabajadores me reúno ahí? Como con 200, los obreros que están construyendo un rompeolas de mil 600 metros de largo, de 120 metros de ancho, en el fondo del mar y en la superficie de 20 metros, como un muelle, es una obra importantísima para darle quietud al mar y que puedan entrar barcos grandes a la descarga de contenedores, una inversión de cuatro mil 800 millones de pesos. Pero no sólo hablo con los trabajadores, hablo con los ingenieros que están a cargo de las empresas”.

“Me quedo a dormir ahí ya tarde, porque llevamos a cabo en la oficina del puerto otra reunión, me quedo a dormir en un hotel de Salina Cruz. Los trabajadores del hotel, todos, muy atentos, platicando con ellos constantemente. No tengo guardaespaldas. No olviden que al presidente lo cuidaban ocho mil elementos del Estado Mayor, que nadie se podía acercar al presidente, ahora son 15 jóvenes, mujeres y hombres que no saben del manejo de armas, de seguridad, que lo que hacen es ayudar a que la gente pueda acercarse y me ayudan a recoger peticiones, todo lo que me presenta la gente”.

“De ahí –esto, ya amanezco el domingo- de ahí me voy a la refinería de Salina Cruz, lo mismo, con los trabajadores. Aquí se hizo una denuncia de que estaban abandonas las casas en las refinerías de los trabajadores, de los técnicos, voy a verlo, no es así. Termino mi recorrido, me reúno con el gerente y con los técnicos de la refinería y de ahí por carretera a Huatulco. Pero les puedo comentar, en este caso no sé dónde están los restaurantes de Salina Cruz a Huatulco donde se come bien”.

“En general las fondas, los restaurantes de México son muy buenos, muy buenos. Los más modestos son limpios, la comida pues ya ni hablar, imagínense un plátano macho maduro asado, un caldo de frijol negro, una tlayuda, si ya hasta tengo ganas de irme a desayunar, que no va a ser tlayuda. Pero llego al aeropuerto, me vengo en Volaris. Las trabajadoras del avión, los pilotos, los pasajeros, me ven y muchos me entregan cartas que hacen, me dicen lo que sienten. Ese fue mi fin de semana”.

TODO EL TIEMPO TENGO COMUNICACIÓN CON EL PUEBLO

El Presidente Andrés Manuel López Obrador contó esto para señalar que todo el tiempo tiene comunicación con el pueblo “y siempre estoy cuidando eso porque el político corrupto tradicional lo primero que hace es darle la espalda al pueblo, se acercan al pueblo cuando necesitan los votos, fingen que están con la gente, los abrazan, los apapachan y ya después no les ven ni el pelo, se esconden, no los atienden”.

“Por eso estoy en contra de la compra del voto, entre otras razones, porque cuando compran los votos con despensas, con dinero, con tarjetas, llega la gente después a verlos, que ya ganaron comprando voluntades, comprando lealtades, comprando conciencias, comprando votos, y hasta los corren, les dicen: ‘¿A qué vienes, si a ti ya te dimos?’. Es humillante. Pero nosotros no somos así, yo tengo comunicación permanente con la gente del pueblo”, asentó.

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