
- Marco Tulio López y Zuleima Delil Aburto aplicaron encuesta a 41 estudiantes de Contaduría para conocer su percepción sobre la IA
- Datos sensibles de clientes y falta de capacitación, los principales retos en los despachos al usar IA
Paola Cortés Pérez / Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver.- La inteligencia artificial (IA) puede ser una aliada para estudiantes y profesionales de la contaduría, siempre que se utilice como herramienta de apoyo y no como sustituto del criterio, del análisis ni del trabajo académico, plantearon Marco Tulio López Zilch y Zuleima Delil Aburto Carmona, alumno y alumna de cuarto semestre de la Maestría en Estudios Tributarios de la Universidad Veracruzana (UV).
Los universitarios participaron en el 15º Congreso Internacional Horizontes de la Contaduría en las Ciencias Sociales, con las ponencias “Adopción de herramientas de inteligencia artificial en despachos contables: Beneficios, desafíos y perspectivas” e “Inteligencia artificial generativa en la formación de estudiantes de contaduría”, respectivamente.
Durante su intervención los alumnos de posgrado advirtieron que la incorporación de la IA en los despachos contables apenas comienza, de ahí la relevancia de estudiar y exponer estos temas en eventos académicos.

Marco Tulio López recordó que cuando inició su licenciatura –en 2017– el uso de tecnología en el aula estaba estigmatizado y algunos docentes no permitían ni sacar el teléfono celular. Hoy, dijo, les piden buscar conceptos en internet y la IA representa el siguiente paso, pues ayuda a conocer temas nuevos, aunque reconoció que no debe usarse para hacer todas las tareas y tampoco reemplazará a los profesores.
Para conocer la percepción estudiantil, Zuleima Delil Aburto dijo que aplicaron una encuesta a alumnos de nivel licenciatura, principalmente de cuarto y quinto semestre, y a algunos egresados. El cuestionario se difundió a partir del personal que realiza su servicio social en el despacho donde ella trabaja, y obtuvieron 41 respuestas.
Entre los hallazgos, destacó que los estudiantes son conscientes de que existen detectores para identificar los trabajos hechos con IA, por lo que la emplean para comprender conceptos difíciles, fundamentar sus textos o buscar información, y después verifican que lo recibido sea correcto.

Con respecto al uso de la IA en los despachos contables, Aburto Carmona comentó que apenas están utilizándola, pues temen exponer información sensible, así que por ahora se recurre a ella especialmente para consultar legislación vigente o aplicable.
López Zilch añadió que aún hay muchas actividades en las que la IA podría apoyar, como las hojas de cálculo, la revisión de conciliaciones contables o la detección de irregularidades a partir de datos de facturación, y si demuestra ahorrar tiempo en tareas que suelen requerir muchas horas, su adopción irá creciendo; sin embargo, reconoció que algunos profesionales de mayor edad la utilizan de manera limitada.
Sobre los desafíos, Zuleima Delil Aburto consideró que el principal es la confidencialidad, ya que los despachos manejan datos de sus clientes como domicilio, ingresos y gastos, lo que genera desconfianza al compartirlos con estas plataformas.
Marco Tulio López subrayó que otro reto es la capacitación: mientras los estudiantes se han familiarizado con la IA por recomendación entre compañeros y por experimentar por su cuenta, muchos contadores en activo aún no se acercan a ella, por lo que si se les ofrece formación será posible una adopción adecuada de estas herramientas tecnológicas en la actividad profesional.



