En el desarrollo de ciudades es importante darle voz a la niñez

Angélica del Carmen Priego Déctor considera que en el desarrollo de ciudades se debe también dar voz a la niñez
  • Más que proponer espacios exclusivos, se debe conocer cómo los niños caminan, juegan, se desplazan, se encuentran, descansan, perciben y se apropian de los espacios que forman parte de su vida cotidiana 
  • Angélica del Carmen Priego Déctor, alumna de Maestría en Arquitectura, señaló que el espacio urbano no se reduce a calles, edificios e infraestructura 

José Luis Couttolenc Soto 

Fotos: César Pisil Ramos (1) y cortesía Angélica del Carmen (2-4) 

Xalapa, Ver.- Angélica del Carmen Priego Déctor, alumna del tercer semestre de la Maestría en Arquitectura en la Universidad Veracruzana (UV), desarrolla la investigación “La ciudad para la niñez: el espacio urbano desde las experiencias infantiles”, que parte de la premisa fundamental de que el entorno actual no constituye un espacio neutro ni ajeno a las dinámicas de quienes lo transitan cotidianamente. 

Como parte de su formación en la Línea de Innovación Conceptual del Proyecto Urbano-Arquitectónico, la estudiante de posgrado sostiene que la ciudad va mucho más allá de ser un simple contenedor físico de edificios, automóviles y peatones; plantea que la configuración actual de las urbes es el resultado directo de decisiones de diseño y planificación que priorizan a ciertos sectores de la población sobre otros. 

La investigación cuestiona cómo experimentan y perciben las infancias la ciudad que habitamos hoy en día

De acuerdo con Priego Déctor, la manera en que están organizadas y diseñadas las calles, parques, escuelas y demás espacios públicos responde a prioridades políticas y sociales específicas, decisiones que determinan de forma consciente o inconsciente quiénes tienen permitido habitar el espacio urbano y bajo qué reglas o condiciones particulares deben interactuar con su entorno. 

La investigación de Priego Déctor enfatiza que estas determinaciones de diseño no afectan de la misma manera a todos los habitantes; la experiencia y el uso de la ciudad se transforman drásticamente según factores determinantes como la edad, el género, las capacidades físicas y cognitivas, así como las condiciones socioeconómicas de vida, aspectos que se cruzan constantemente en la rutina diaria. 

El trabajo de Angélica del Carmen Priego Déctor ha sido presentado en diversos foros académicos

Bajo la dirección de la académica Harmida Rubio Gutiérrez y la asesoría del especialista Mauricio Hernández Bonilla, el proyecto busca aportar una mirada disruptiva sobre urbanismo contemporáneo. El enfoque no se limita a diseñar mecánicamente áreas exclusivas “para las niñeces”, sino a cuestionar qué transformaciones estructurales requiere la ciudad para que cualquier ciudadano la disfrute con autonomía, seguridad y dignidad. 

Desde esta perspectiva crítica, la investigación se cuestiona formalmente cómo experimentan y perciben las infancias la ciudad que habitamos hoy en día. El objetivo central es descubrir qué aprendizajes y metodologías se pueden extraer de sus vivencias directas para comprender a fondo y, eventualmente, transformar los entornos urbanos hacia modelos mucho más inclusivos. 

La ciudad a ojos de la niñez: Hacia un urbanismo inclusivo

La estudiante destaca que escuchar activamente a las infancias es una vía indispensable para ampliar la conversación pública sobre el desarrollo urbano; además, reconocer a las y los niños como ciudadanos activos implica aceptar que poseen conocimientos, percepciones y propuestas sumamente valiosas para repensar tanto el presente como el futuro de los espacios comunes. 

El trabajo recepcional retoma el planteamiento del pedagogo Francesco Tonucci, quien afirma que “una ciudad que es buena para los niños es buena para todos”. La investigación propone reinterpretar esta máxima no como una idea de que todos viven la ciudad de la misma forma, sino como un estándar de bienestar donde el diseño urbano se vuelve verdaderamente universal al proteger a sus habitantes más vulnerables. 

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