
- Daniela Lozano Orduña, estudiante de la Maestría en Salud, Arte y Comunidad de la UV, desarrolla una investigación sobre cómo las expectativas sociales influyen en la forma en que las madres interpretan sus vivencias y expresan sus emociones.
- Su trabajo recepcional incorpora un taller artístico comunitario que promueve la reflexión, el intercambio de experiencias y la construcción de redes de apoyo entre mujeres con hijos.
José Luis Couttolenc Soto
Fotos: César Pisil Ramos (1); Daniela Lozano (2 y 3)
Xalapa, Ver.- Daniela Lozano Orduña, estudiante de la Maestría en Salud, Arte y Comunidad de la Universidad Veracruzana (UV), desarrolla una investigación que analiza cómo la romantización de la maternidad afecta la salud mental de las mujeres y que esta idealización representa una construcción sociocultural que impone la experiencia materna como un proceso naturalmente satisfactorio, deseado y armónico.
Como parte de su trabajo recepcional titulado “La romantización de la maternidad y sus afectaciones en la salud mental de las madres desde una intervención artística comunitaria”, la egresada de la Licenciatura en Psicología explicó que este fenómeno influye directamente en la autopercepción de las mujeres; altera la manera en que evalúan su propio desempeño e interpretan sus emociones frente a las demandas sociales.

La investigadora advirtió que los discursos tradicionales visibilizan la maternidad únicamente desde el amor incondicional y la plenitud. Debido a ello, muchas mujeres experimentan una disonancia al sentir que sus vivencias reales no corresponden con el ideal esperado, especialmente cuando emergen emociones complejas como la frustración, la tristeza, el enojo o el cansancio crónico.
El propósito central de su tesis de posgrado es analizar los procesos de expresión, reflexión y resignificación de las experiencias maternas asociadas al malestar emocional.

Para lograr este objetivo metodológico, la alumna implementó el taller Trazos de Maternidad, con un grupo de madres del municipio de Xalapa que representó un espacio de encuentro comunitario en donde se integraron disciplinas como pintura, escritura creativa, lectura reflexiva y diálogo grupal.
A través de estas dinámicas colectivas, se propició un entorno seguro para el intercambio de vivencias y la construcción de redes de apoyo mutuo entre las participantes.

Finalmente, la estudiante de posgrado precisó que esta intervención no se plantea como una estrategia clínica ni como una evaluación de impacto psicológico, su valor radica en funcionar como un dispositivo metodológico y comunitario que permite recuperar las narrativas de las madres, visibilizar sus identidades y resignificar subjetivamente su rol social de una manera más humana y realista.




