
- La investigadora del Instituto de Investigaciones en Educación, María del Pilar Ortiz Lovillo, desarrolla labor que busca acercar el conocimiento sobre cambio climático a los pueblos originarios y difundir sus saberes ambientales
- El proyecto incorpora entrevistas con especialistas en esta materia y traductores para generar propuestas de formación académica
David Sandoval Rodríguez / Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver.- La traducción y la interpretación pueden convertirse en aliadas estratégicas para enfrentar uno de los mayores desafíos del siglo XXI: el cambio climático, aseguró la investigadora del Instituto de Investigaciones en Educación (IIE) de la Universidad Veracruzana (UV), María del Pilar Ortiz Lovillo, responsable del proyecto “La importancia de la traducción y la interpretación para el cambio climático y la sustentabilidad”.
Además de facilitar que el conocimiento científico llegue a comunidades que históricamente han permanecido al margen de la información especializada, ambas disciplinas permiten que los saberes ambientales de los pueblos originarios trasciendan las fronteras lingüísticas y sean reconocidos a nivel internacional, expresó en entrevista.
La académica explicó que su proyecto de investigación parte de una reflexión sobre el papel que tradicionalmente ha desempeñado la traducción en el ámbito literario y plantea ampliar su alcance hacia temas de interés global, como la sustentabilidad, la justicia ambiental y la diversidad lingüística.
“La traducción no solo pertenece a la literatura; también es fundamental para que el conocimiento circule entre diferentes culturas y lenguas”, afirmó.
A partir de esta premisa, el proyecto busca favorecer un intercambio de conocimientos en doble vía: traducir a las lenguas originarias la información que organismos internacionales y centros de investigación generan sobre el cambio climático, y al mismo tiempo difundir en otros idiomas los conocimientos que las comunidades indígenas han construido durante siglos sobre el cuidado del territorio, la medicina tradicional, la alimentación y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales.
Ortiz Lovillo comentó que una de las principales motivaciones del proyecto es acercar la información científica sobre cambio climático a los pueblos originarios, quienes con frecuencia enfrentan barreras lingüísticas para acceder a documentos y recomendaciones elaborados por organismos internacionales y centros de investigación.
Sin embargo, destacó que el intercambio debe darse en ambos sentidos: tan importante es traducir al inglés y a otras lenguas los conocimientos desarrollados por las propias comunidades indígenas, como traducir al español o a las lenguas originarias los avances científicos internacionales.
“Ellos poseen saberes muy valiosos sobre el manejo del territorio, la medicina tradicional, la alimentación y el cuidado de los recursos naturales; también es necesario que el mundo conozca esas aportaciones”, expresó.
No obstante, advirtió que este proceso debe realizarse con responsabilidad ética para evitar prácticas de extractivismo cultural, es decir, la apropiación de conocimientos tradicionales sin reconocer a las comunidades que los generan.
Como parte de esta línea de trabajo, actualmente dirige investigaciones de estudiantes enfocadas en la documentación y traducción de saberes de comunidades indígenas, entre ellas una tesis dedicada a rescatar conocimientos del pueblo cuicateco, cuya lengua enfrenta un acelerado proceso de desaparición.
Otra investigación analiza las actitudes lingüísticas de estudiantes normalistas frente al aprendizaje del náhuatl, un aspecto que, consideró, permite comprender los retos que aún existen para fortalecer el reconocimiento y valoración de las lenguas originarias en los espacios educativos.

El proyecto inició en febrero de 2025 y concluye en diciembre de 2027; actualmente transita por su segunda etapa y, después de entrevistar a especialistas en cambio climático y sustentabilidad, se comenzará a dialogar con traductores especializados en temas ambientales para identificar los desafíos que enfrentan al trasladar conceptos científicos a distintos idiomas y contextos culturales.
Los resultados permitirán diseñar cursos dirigidos a estudiantes interesados en la traducción especializada, un campo que hoy en día ocupa un lugar limitado en los planes de estudio universitarios.
Ortiz Lovillo subrayó que disciplinas como la ecotraducción y la ecotraductología muestran que en la actualidad la traducción constituye una herramienta indispensable para enfrentar problemas globales, al facilitar el intercambio de conocimientos entre especialistas, gobiernos, organizaciones internacionales y comunidades locales.
La académica también distinguió el trabajo de los intérpretes, cuya labor resulta esencial en reuniones internacionales y en espacios donde predominan las lenguas de tradición oral.
“A diferencia del traductor, el intérprete debe resolver en tiempo real la transferencia de conceptos complejos, lo que exige una preparación altamente especializada”, precisó.
Respecto al uso de la inteligencia artificial, consideró que representa un recurso valioso para apoyar el trabajo de traducción, siempre que se utilice con criterios éticos y bajo la supervisión de profesionales.
Advirtió que estas herramientas pueden generar errores, inventar referencias o reproducir información incorrecta, por lo que no sustituyen el análisis crítico ni el conocimiento especializado del traductor.
Asimismo, llamó a evitar el uso indiscriminado de estas tecnologías en la formación académica, pues emplearlas sin reconocer su intervención puede derivar en prácticas de plagio.
La investigadora señaló que existe un creciente interés estudiantil por formarse en traducción e interpretación; prueba de ello es la demanda que tuvo el Diplomado en Estudios de Traducción e Interpretación impulsado por su cuerpo académico y las constantes solicitudes para que vuelva a ofrecerse.
Añadió que, a futuro, el objetivo es consolidar una oferta académica que evolucione desde un diplomado hacia programas de posgrado, capaces de formar especialistas en un ámbito donde convergen “la comunicación científica, la diversidad lingüística y los desafíos ambientales contemporáneos”.
Como parte de este impulso, el V Foro Internacional sobre Estudios de Traducción e Interpretación, programado para 2027, incorporará una mesa dedicada a la relación entre traducción, cambio climático y sustentabilidad, con la participación de especialistas nacionales e internacionales.
Ortiz Lovillo explicó que el proyecto parte de la necesidad de ampliar el estudio de la traducción hacia otros campos del conocimiento, donde la circulación de información especializada resulta indispensable para atender problemáticas de alcance global.



