Xalapa, Ver.- Una derechohabiente del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) denunció haber sido víctima de una presunta negligencia médica en el Hospital Regional de Xalapa, situación que, afirmó, le provocó una discapacidad motriz que cambió su vida por completo.
A través de un video difundido en redes sociales, Julisa Nahí López Caiceros compartió su testimonio y aseguró que ingresó al hospital el pasado 3 de mayo para someterse a una cirugía programada, pero salió sin poder caminar.
“Comparto mi historia porque nadie debería de entrar a un hospital con la esperanza de recuperar la salud y salir enfrentando una lucha que cambiará su vida para siempre”, expresó.
La trabajadora de intendencia de una escuela primaria en Xalapa relató que acudió con confianza al procedimiento quirúrgico, ya que el personal médico le aseguró contar con la experiencia necesaria.
“Quiero contarles algo que jamás imaginé vivir. Entré caminando a un hospital para una cirugía programada. Nunca imaginé que saldría en una silla de ruedas”, dijo.
En la videograbación, Julisa Nahí aparece sentada en una silla de ruedas, descalza y con evidente tristeza mientras habla sobre las consecuencias que enfrenta tras la intervención médica.
“¿Cómo podré regresar a mi trabajo desde una silla de ruedas?, ¿Cómo podré regresar a mis labores? Son pensamientos que tengo en la mente todos los días”, relató mientras contenía el llanto y apretaba sus manos.
La derechohabiente señaló que antes de ingresar al quirófano solicitó que se utilizara un método de anestesia distinto a las punciones lumbares; sin embargo, aseguró que su petición no fue tomada en cuenta.
Acusó directamente a la anestesióloga Leticia “N” de haber realizado siete punciones en la región lumbar.
“De acuerdo con mi experiencia, todo comenzó durante la aplicación de la anestesia, a pesar de que previamente había yo solicitado otro tipo de procedimiento. La anestesióloga Leticia N realizó siete punciones en distintas posiciones”, afirmó.
Indicó que, pese a manifestar dolor durante el procedimiento, éste continuó.
“Mientras expresaba que sentía dolor y la preocupación que estaba sintiendo. Después de esto comenzaron las complicaciones”, lamentó.
Como parte de la denuncia, difundió un video en el que aparece recostada sobre una camilla, rodeada de personal con batas médicas, mientras un hombre intenta tranquilizarla repitiéndole: “tranquila, tranquila”.
Julisa Nahí aseguró que, aun cuando ya no podía caminar y presentaba dolor constante, el personal médico insistió en darle de alta en diversas ocasiones.
Explicó que tanto sus familiares como representantes de su sindicato solicitaron reiteradamente apoyo para que recibiera los cuidados básicos durante su hospitalización.
“Los días pasaron y continué sin recibir los cuidados básicos que requería, como bañarme, asearme. Mis familiares, junto con representantes de mi Sindicato, incluso con la intervención del director del hospital, solicitaron el apoyo a personal médico y de enfermería”, manifestó.
Asimismo, señaló que, pese a las instrucciones del director del Hospital Regional del Issste, Samuel Ferrer Palacios, una integrante del personal de enfermería no atendió las solicitudes.
“Quiero señalar a la enfermera Carla N, la cual, pese a las solicitudes realizadas, no nos brindó la atención que requeríamos”, acusó.
A dos meses de la cirugía, la mujer afirmó que enfrenta la realidad de no poder caminar ni reincorporarse a sus actividades laborales.
Entre lágrimas expresó:
“Hoy sigo enfrentando las consecuencias de lo que viví. Actualmente me encuentro en una silla de ruedas, enfrentando esta realidad que jamás imaginé vivir, después de haber entrado con la confianza de recuperar mi salud”.
Pese a las irregularidades que denunció, Julisa Nahí reconoció el apoyo recibido por parte del director del hospital y de su organización sindical.
“No todo fue malo, no todo fue indiferencia. Agradezco al director del hospital, doctor Samuel Ferrer Palacios, quien realizó las gestiones necesarias para que se me atendiera y me trasladaran al Hospital de Veracruz, donde recibí atenciones. Agradezco a mi sindicato, cuyo apoyo y acompañamiento fueron fundamentales durante este proceso”, concluyó.




