
- Es importante para la economía estatal, sin embargo, se ha visto impactado en los últimos años por situaciones climáticas, medioambientales y el precio del grano
- Itzel Abigail Herrera Gómez, alumna del Doctorado en Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Veracruzana (UV), realizó estudio comparativo sobre sistemas de producción y comercialización en México, Brasil, Colombia y China
José Luis Couttolenc Soto
Fotos: Luis Fernando Fernández (1) y cortesía Itzel Herrera (2 y 3)
Xalapa, Ver.- El sector cafetalero de Veracruz posee potencial geográfico, ambiental y humano para competir en los mercados más exigentes del mundo, pero requiere de un impulso urgente, como lo demuestra un estudio comparativo desarrollado por Itzel Abigail Herrera Gómez, estudiante del Doctorado en Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Veracruzana (UV).
La investigadora señala la necesidad de trazar estrategias académicas y comerciales que permitan potenciar un grano veracruzano que hoy se encuentra desaprovechado.
La cafeticultura representa una actividad económica y social de enorme trascendencia para la entidad, no obstante, a pesar de esta relevancia histórica, la universitaria advirtió que el sector ha sido severamente golpeado en años recientes por factores externos fuera del control de los productores.
Entre las problemáticas más severas destacan las contingencias derivadas del cambio climático, el deterioro del medioambiente y la constante inestabilidad de los precios del grano.
En entrevista para Universo, Herrera Gómez enfatizó que Veracruz reúne las condiciones idóneas para destacar frente a grandes productores mundiales como Brasil, Colombia y China.

Detalló que se cuenta con una geografía privilegiada, climas óptimos, productores con un arraigo cultural profundo y una destacada variedad de café de alta calidad; sin embargo, lamentó que la falta de apoyos integrales impida capitalizar estas ventajas competitivas.
Al evaluar las posibilidades de introducir el café veracruzano en Asia, el estudio de Herrera Gómez identificó cuatro barreras iniciales: la arancelaria, la regulatoria, la logística y la cultural. Explicó que es sumamente complejo ingresar al mercado de China debido a la brecha del idioma, normativas institucionales estrictas y la complejidad de hacer negocios bajo el modelo de un “capitalismo con características chinas”.
Sin embargo, el hallazgo central de la investigación revela que el obstáculo más difícil para las pequeñas y medianas empresas (Pymes) veracruzanas es de origen técnico y tecnológico, en donde más allá de los trámites internacionales, la falta de herramientas modernas en el campo local representa la verdadera frontera que limita a los productores, rezago técnico que sitúa al café del estado en una posición de vulnerabilidad frente a competidores altamente tecnificados.
La realidad detectada en las regiones cafetaleras de Veracruz muestra que la producción se sigue realizando bajo dinámicas tradicionales y artesanales; procesos críticos de la cadena de valor, como la cosecha, la selección y el tostado del grano, se ejecutan de manera manual en la gran mayoría de los casos.

Esta ausencia de tecnificación frena la capacidad de procesar grandes volúmenes y complica el cumplimiento de los estándares de homogeneidad que exige el comercio exterior.
Finalmente, la investigadora de la UV subrayó que los elevados costos de la maquinaria industrial hacen imposible la inversión para una Pyme de forma individual. Ante este panorama, dijo que el asociacionismo y la creación de cooperativas sólidas son las vías más viables para adquirir infraestructura compartida.
Para concluir, compartió con Universo que entre sus proyectos académicos inmediatos está la realización de una estancia en la Universidad Federal de Río Grande del Sur, con sede en Porto Alegre Brasil (de agosto 2026 a enero 2027), en donde desarrollará un estudio de campo sobre las experiencias, procesos, documentos y marco legal regulatorio; posteriormente continuará en Colombia y China.




