Proponen etnobiologías críticas ante crisis sociales y ambientales

Eréndira Cano impartió la conferencia “¿Hacia etnobiologías descolonizadoras? Diálogos e indisciplinas para incidencias urgentes”
  • Durante la conferencia del XIV Congreso Mexicano de Etnobiología, realizado en la Universidad Veracruzana (UV), Eréndira Juanita Cano Contreras reflexionó sobre los desafíos de construir prácticas científicas más críticas, dialógicas y situadas 
  • Ante escenarios de violencia, desigualdad y deterioro ambiental, la ponente propuso repensar el papel de dicha disciplina desde América Latina 

David Sandoval Rodríguez  / Fotos: César Pisil Ramos 

Xalapa, Ver.- La necesidad de repensar la etnobiología desde perspectivas críticas, capaces de dialogar con los saberes comunitarios y responder a las crisis sociales, ambientales y políticas contemporáneas, fue el eje de la conferencia magistral “¿Hacia etnobiologías descolonizadoras? Diálogos e indisciplinas para incidencias urgentes”, impartida por Eréndira Juanita Cano Contreras, docente de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas. 

En el marco del XIV Congreso Mexicano de Etnobiología, realizado en la Universidad Veracruzana (UV) y ante especialistas, estudiantes e integrantes de comunidades académicas de distintas regiones del país, la investigadora señaló que la etnobiología no puede entenderse como una disciplina única ni acabada, sino como un campo en permanente construcción, alimentado por múltiples experiencias, territorios y formas de conocimiento. 

Desde el inicio de su intervención, la académica especializada en etnobiología, diversidad biocultural y epistemologías críticas, recordó que la realidad social atraviesa cualquier reflexión académica. 

Cano Contreras analizó las raíces coloniales de la disciplina y las posibilidades de repensarla desde América Latina

Señaló que mientras se desarrollan espacios de discusión científica persisten escenarios de violencia, despojo y desigualdad, pero también múltiples expresiones de solidaridad, cuidado y conservación impulsadas desde las comunidades. 

A partir de un recorrido por la historia de la disciplina, Cano Contreras revisó las formas en que la etnobiología se ha desarrollado en distintos contextos históricos y llamó a reconocer que buena parte de sus fundamentos surgieron en marcos coloniales asociados a la clasificación, apropiación y utilización de los conocimientos sobre la naturaleza. 

La ponente vinculó estas reflexiones con lo que diversos autores denominan una crisis civilizatoria, marcada por fenómenos como el cambio climático, la desigualdad económica, las violencias estructurales y los procesos de extractivismo que afectan de manera diferenciada a comunidades indígenas, afrodescendientes y otros grupos históricamente marginados. 

Especialistas y estudiantes asistieron a la ponencia realizada en el marco del XIV Congreso Mexicano de Etnobiología, con sede en la UV

Asimismo, sostuvo que la producción de conocimiento también debe someterse a revisión crítica y advirtió sobre prácticas académicas que reproducen relaciones jerárquicas y excluyentes, e invitó a construir espacios más abiertos para las nuevas generaciones y para el intercambio horizontal de saberes. 

Al referirse al contexto latinoamericano, destacó que “la región carga una herencia colonial cuyos efectos continúan presentes en las estructuras políticas, económicas y culturales”. 

Sin embargo, “también concentra una enorme diversidad biocultural y una larga tradición de resistencias y propuestas alternativas”, agregó. 

Cano Contreras subrayó la importancia de atender las “pequeñas historias” construidas desde los territorios, con la finalidad de comprender cómo las personas interpretan fenómenos como el cambio climático, las transformaciones alimentarias o los cambios en sus formas de vida, para generar “lecturas más amplias de la realidad y construir conocimiento mediante el diálogo con quienes habitan esos contextos”. 

La conferencia reunió reflexiones sobre descolonización, pluralidad epistemológica y las posibilidades de una ciencia comprometida con los territorios

Frente a discursos que plantean el agotamiento de las alternativas sociales y políticas, continúan existiendo futuros posibles y mencionó propuestas como los pluriversos, los ecofeminismos, la agroecología y las distintas concepciones del buen vivir desarrolladas por los pueblos originarios de América Latina. 

Enfatizó que estas experiencias no deben idealizarse, ya que muchas comunidades autóctonas también despliegan estrategias dentro del propio sistema económico dominante para garantizar su permanencia, sostener sus formas de organización y preservar sus cosmovisiones, sin que ello implique abandonar sus propios horizontes culturales. 

Finalmente, la investigadora retomó la idea de “indisciplinar” los campos de conocimiento, lo que implica cuestionar los supuestos que sostienen las disciplinas, “reconocer las violencias epistémicas presentes en sus lenguajes” y abrir espacios para que distintas ontologías y formas de comprender el mundo puedan dialogar en condiciones de mayor reciprocidad. 

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