
- Artículo fue aceptado en una revista de alto impacto en química orgánica
- El proyecto reunió esfuerzos de los institutos de Ciencias Básicas y Ciencias de la Salud, así como de la Facultad de Bioanálisis región Xalapa
Paola Cortés Pérez
Fotos: Omar Portilla Palacios (1) y cortesía del ICB (2, 3 y 4)
Xalapa, Ver.- Un equipo multidisciplinario de la Universidad Veracruzana (UV) logró la publicación de los resultados de un proyecto —desarrollado a lo largo de cuatro años— en una revista científica internacional de alto impacto, especializada en química inorgánica, estos hallazgos aportan nuevos conocimientos sobre compuestos con potencial aplicación en el desarrollo de terapias contra el cáncer y el control de bacterias de importancia clínica.
El trabajo es coordinado por Tomás Guerrero Briseño, investigador del Instituto de Ciencias Básicas (ICB), en colaboración con Enrique Juárez Aguilar, colega del Instituto de Ciencias de la Salud (ICS); Isela Santiago Roque, profesora de la Facultad de Bioanálisis, y Maritza Mendoza de la Cruz, estudiante del Doctorado en Ciencias Biomédicas.
La investigación se centra en la síntesis y evaluación de las propiedades biológicas de nuevos complejos de molibdeno unidos a compuestos derivados de cumarinas, sustancias conocidas por exhibir diversas propiedades biológicas. El objetivo fue analizar si la combinación de ambos componentes podría generar moléculas con propiedades antiproliferativas frente a células cancerosas y con actividad antimicrobiana.
Guerrero Briseño explicó que el proyecto representa el resultado de varios años de trabajo colaborativo entre distintas entidades académicas de esta casa de estudios, por lo que constituye un ejemplo de investigación multidisciplinaria.
“Estamos hablando de un proyecto en el que participan especialistas de distintas áreas del conocimiento, esto permitió abordar el problema desde diferentes perspectivas y generar resultados sólidos que culminaron en una publicación de alto nivel”, reiteró.
Dado los resultados del proyecto, el artículo fue aceptado en una revista que publica únicamente una fracción de los trabajos que recibe y que, gracias a los apoyos institucionales y convenios editoriales gestionados por la UV, el texto está disponible en acceso abierto en https://doi.org/10.1016/j.inoche.2026.116990, lo que facilitará su consulta por parte de la comunidad científica internacional.

Búsqueda de compuestos más seguros
Enrique Juárez Aguilar comentó que uno de los principales retos en el tratamiento del cáncer es desarrollar terapias capaces de actuar de manera más específica sobre las células tumorales y reducir los efectos secundarios que suelen provocar los tratamientos convencionales.
El universitario mencionó que el grupo de investigación evaluó los compuestos sintetizados en cultivos de una línea celular de cáncer humano de próstata con metástasis a hueso, determinando su capacidad de inhibir la proliferación celular.
Los hallazgos mostraron que algunas de las moléculas desarrolladas lograron reducir la velocidad con la que se multiplican las células cancerosas sin generar niveles elevados de daño celular, un hallazgo que abre nuevas posibilidades para futuras investigaciones.
“El cáncer se caracteriza por una proliferación descontrolada de las células; lo que observamos fue que algunos de estos compuestos pueden frenar ese proceso y, al mismo tiempo, presentar una menor toxicidad en comparación con otros agentes utilizados actualmente”, explicó.
No obstante, subrayó que se trata de una investigación básica y que aún serán necesarios numerosos estudios adicionales, incluidas pruebas en modelos animales y posteriores ensayos clínicos, antes de considerar cualquier aplicación terapéutica.
Potencial frente a bacterias de importancia médica
Isela Santiago Roque señaló que una de las aportaciones de la Facultad de Bioanálisis fue evaluar si los compuestos también presentaban actividad frente a bacterias relacionadas con problemas de salud pública.
La investigadora indicó que los análisis revelaron actividad contra microorganismos de interés clínico, lo que amplía el alcance de los resultados obtenidos.
“Actualmente existe una gran preocupación por la resistencia bacteriana, así que encontrar moléculas con actividad frente a estas bacterias abre nuevas posibilidades de investigación y genera información valiosa para futuras aplicaciones”.
La académica añadió que este tipo de estudios responde a una visión integral de la salud, en la que se consideran tanto los efectos sobre las personas como sobre el entorno.

Cuatro años de trabajo doctoral
Maritza Mendoza explicó que el artículo científico deriva directamente de su proyecto de tesis doctoral y representa el resultado de cuatro años de trabajo experimental.
Detalló que el equipo diseñó cuatro compuestos distintos y realizó comparaciones entre las moléculas que contenían molibdeno y aquellas que no lo incorporaban, con el fin de identificar el papel específico del metal en la actividad biológica observada.
Además de los ensayos celulares y microbiológicos, los compuestos fueron caracterizados mediante diversas técnicas especializadas, entre ellas resonancia magnética nuclear y estudios cristalográficos por difracción de rayos X, que permitieron determinar con precisión su estructura molecular.
“Fue un proceso largo y lleno de retos, pero también de mucho aprendizaje. Más allá de los resultados científicos, este proyecto fortaleció mi formación académica y me permitió comprender la importancia del trabajo colaborativo y de la responsabilidad que implica generar conocimiento”, expresó.

Conocimiento que se comparte y se construye en equipo
Los universitarios coincidieron en que la publicación de resultados científicos es una responsabilidad fundamental de quienes realizan investigación, ya que permite que el conocimiento generado sea evaluado, reproducido y aprovechado por especialistas de otras instituciones alrededor del mundo.
Enrique Juárez destacó que el verdadero impacto de un trabajo científico comienza cuando otros grupos de investigación analizan los resultados y buscan reproducirlos.
A su vez, Isela Santiago señaló que la generación de conocimiento implica una corresponsabilidad con la comunidad científica y con la formación de nuevas generaciones de investigadores.
Para Tomás Guerrero, la publicación representa también una muestra de la capacidad científica de la Universidad Veracruzana en áreas altamente especializadas: “Este trabajo demuestra que se puede realizar investigación de frontera y contribuir a la generación de conocimiento en áreas que son poco exploradas a nivel mundial, como lo es la química bioinorgánica del molibdeno; además, abre nuevas oportunidades de colaboración para seguir desarrollando esta línea de investigación”, afirmó.
Por último, coincidieron en que los resultados obtenidos muestran la importancia del trabajo colaborativo entre institutos y facultades de la UV; además, es un paso importante en el diseño y estudio de nuevos compuestos basados en molibdeno y sienta las bases para futuras investigaciones orientadas a comprender mejor sus posibles aplicaciones en el campo de la salud humana.




