
- Desde el Foro “Miguel Vélez Arceo” el también escritor abordó la trayectoria literaria, política y personal del autor de Los muros de agua
- La charla exploró episodios clave de la vida de Revueltas, desde su militancia comunista hasta su encarcelamiento en las Islas Marías y Lecumberri
Nuria Martínez Cabrera / Fotos: Rodolfo de Jesús Pérez Carmona
Xalapa, Ver.- “La vida de José Revueltas es tan fascinante como su obra literaria”, afirmó el escritor Eduardo Antonio Parra durante la conferencia “Los muros de agua: leer a José Revueltas en tiempos revueltos”, realizada en el marco de la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU) 2026.
A cincuenta años de su muerte, el autor de Los límites de la noche y Nostalgia de la sombra encabezó la charla, presentado por la coordinadora de la FILU, Judith Guadalupe Páez Paniagua, y resaltó que el escritor nacido en Durango continúa siendo una de las figuras más complejas y apasionantes de la literatura mexicana.
“Siempre me ha parecido que José Revueltas tiene una vida que podría servir para hacer una película”, señaló Parra al iniciar un recorrido muy ameno sobre la trayectoria personal y literaria del autor de Los Días Terrenales y Los muros de agua, novela que dio nombre al encuentro.
En su intervención, recordó que Revueltas formó parte de una familia excepcional que calificó como un grupo de “genios alcohólicos” y explicó que entre sus hermanos estuvieron el compositor Silvestre Revueltas, considerado una de las máximas figuras de la música mexicana del siglo XX; el pintor Fermín Revueltas, a quien algunos especialistas consideran un posible cuarto gran muralista mexicano; y la actriz Rosaura Revueltas, quien participó en Las Islas Marías y El rebozo de Soledad.

Aunque provenía de una familia acomodada, explicó Parra, desde niño comenzó a cuestionar las diferencias sociales al observar los contrastes entre la colonia Roma y los barrios populares de la Ciudad de México. De ahí que a la edad de 13 años pidió ingresar al Partido Comunista Mexicano y poco después se convirtió en activista.
En la conferencia, fue recordado uno de los episodios más importantes de su vida: su envío a las Islas Marías siendo menor de edad, de esa experiencia surgió Los muros de agua, novela que retrata la vida de los presos y que, según Parra, contiene los rasgos que distinguirían toda la narrativa de Revueltas.
Parra comentó que durante ese momento de su vida enfermó gravemente de tifoidea y fue abandonado en tierra firme por las autoridades penitenciarias, ahí una prostituta lo encontró moribundo en la playa de San Blas y lo cuido durante meses, un episodio que ayuda a explicar por qué muchas de las prostitutas que aparecen en la obra de Revueltas son representadas como figuras protectoras y solidarias.

El conferencista destacó también las contradicciones que vuelven única la literatura del autor; aunque era marxista, leninista y profundamente ateo, su narrativa está atravesada por símbolos religiosos, personajes destinados al sacrificio y referencias constantes al martirio. “Es el ateo más religioso de la literatura mexicana o el religioso más ateo de la literatura mexicana”, enfatizó.
Parra dedicó una parte importante de su intervención a la relación conflictiva entre Revueltas y el Partido Comunista y habló de la novela Los días terrenales, obra que el propio escritor consideraba su mejor libro y en la que cuestionó el dogmatismo de los líderes comunistas.
También recordó su participación en el movimiento estudiantil de 1968, que derivó en un nuevo encarcelamiento en Lecumberri y la creación de El apando tras recuperar su libertad, obra que el presentador resaltó por su narrativa.

A lo largo de la conferencia, el escritor subrayó que la vigencia de Revueltas radica en la profundidad con la que exploró temas como la injusticia social, el autoritarismo, la violencia, la militancia política y las contradicciones humanas. Por ello, a medio siglo de su fallecimiento, su obra sigue interpelando a nuevas generaciones de lectores.




