
- Presentan código ético para fortalecer práctica psicológica y la enseñanza
- La actividad abordó desafíos contemporáneos como la telepsicología, la inteligencia artificial y la atención en contextos emergentes
David Sandoval Rodríguez / Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver.- La ética profesional debe entenderse como una reflexión constante sobre los principios y valores que orientan el ejercicio de la psicología, coincidieron académicos y especialistas durante el inicio de la jornada “Ética, regulación y sistematización en el ejercicio profesional de la psicología”, realizada en la Facultad de Psicología de la Universidad Veracruzana (UV).
La actividad reunió a estudiantes, docentes y profesionistas para dialogar sobre la responsabilidad ética, la regulación del ejercicio profesional y la construcción de una identidad disciplinaria sustentada en los derechos humanos y el rigor científico.
Al inaugurar formalmente la jornada en el Auditorio “Rafael Velasco Fernández”, Axel Manuel Hernández Navarro, director de la Facultad de Psicología, señaló que dicha profesión ocupa actualmente un lugar estratégico en contextos educativos, clínicos, comunitarios, organizacionales y de salud pública, particularmente ante fenómenos como la violencia, las adicciones, la desigualdad y los problemas de salud mental.
Indicó que la ética no puede limitarse únicamente a un conjunto de normas administrativas, sino que representa un compromiso permanente con la dignidad humana, la confidencialidad, el bienestar de las personas y la responsabilidad social del conocimiento psicológico.

Asimismo, advirtió sobre la circulación de información psicológica sin sustento científico en redes sociales y espacios digitales, por lo que consideró fundamental defender el conocimiento basado en evidencia y el pensamiento crítico desde las universidades.
Luego del acto protocolario se realizó la presentación del libro Código de ética de psicología, coordinado por Edgar Antonio Tena Suck, académico de la Universidad Iberoamericana e integrante del CNEIP.
Durante su exposición, relató que la actualización del código surgió de la necesidad de responder a las transformaciones contemporáneas del ejercicio profesional, incluyendo áreas emergentes como la telepsicología, la neuropsicología, la psicología forense y la psicología de emergencias.

Precisó que el documento busca funcionar como un marco regulatorio orientado por principios de inclusión, respeto a los derechos humanos, igualdad, equidad de género, no discriminación y lenguaje incluyente.
“El código ético no está pensado para leerse de principio a fin como una novela; es una herramienta de consulta para situaciones concretas del ejercicio profesional”, puntualizó.
Tena Suck señaló que uno de los objetivos principales del código es proteger tanto a quienes reciben servicios psicológicos como a quienes ejercen la profesión y a las instituciones formadoras, estableciendo parámetros claros sobre competencias, responsabilidades y límites profesionales.

Añadió que el documento también contribuye a fortalecer la identidad profesional de las y los psicólogos, al ofrecer lineamientos que permiten delimitar el campo de acción de la disciplina y promover prácticas sustentadas en principios éticos y evidencia científica.
El especialista reconoció que “ningún código puede prever todas las situaciones posibles derivadas de los cambios sociales y tecnológicos”; sin embargo, afirmó que estos instrumentos permiten construir referentes comunes para orientar el actuar profesional ante escenarios cada vez más complejos.
Aurora Mejía Castillo, coordinadora de la Academia de Formación Terminal, subrayó que el ejercicio de la psicología requiere que las competencias técnicas y disciplinares estén acompañadas de una sólida formación ética, debido a las implicaciones directas que las intervenciones psicológicas tienen en la vida y bienestar de las personas.

Dijo que los desafíos contemporáneos de la profesión hacen indispensable promover el análisis crítico de los principios éticos que orientan la investigación, la evaluación y la práctica psicológica en sus distintos ámbitos.
Por su parte, la académica Rebeca Hernández Arámburo destacó que la jornada, que abarca los días 13 y 14 de mayo, fue concebida como un espacio de reflexión sobre el actuar profesional de la psicología, tanto en la práctica como en la investigación y la docencia.
Explicó que las actividades incluyen la presentación del libro Código de ética de psicología del Consejo Nacional para la Enseñanza e Investigación en Psicología (CNEIP), talleres para estudiantes y docentes, así como conversatorios relacionados con las áreas de actuación profesional, la regulación del ejercicio psicológico y la sistematización de experiencias.




