
- Integran a docentes, estudiantes y sociedad, con el objetivo de monitorear y analizar fenómenos con rigor científico
- José Othón Flores, titular de la CUO, subrayó el valor de los datos en la toma de decisiones públicas
David Sandoval Rodríguez / Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver.- José Othón Flores Consejo, titular de la Coordinación Universitaria de Observatorios (CUO) de la Universidad Veracruzana (UV), impartió la conferencia “Importancia de los observatorios, académicos y ciudadanos, como herramienta hacia la gobernanza”, en la que destacó el papel de la información y el análisis sistemático de datos como base para la toma de decisiones públicas.
Durante su intervención en el 1er Seminario Internacional de Gobernanza, Fiscalización, Rendición de Cuentas y Transparencia, organizado por el Instituto de Investigaciones en Contaduría (IIC), subrayó que la calidad en las organizaciones, incluidas las gubernamentales, no depende de percepciones o discursos, sino de la adecuada obtención, procesamiento y uso de datos.
Señaló que, aunque actualmente existe una gran disponibilidad de información, ello no garantiza mejores decisiones si no se cuenta con mecanismos para interpretarla de manera adecuada.
En el marco conceptual, Flores Consejo diferenció entre gobernabilidad y gobernanza. La primera, explicó, se refiere a la capacidad de ejercer el poder para que otros actúen conforme a una directriz, mientras que la segunda implica la construcción de decisiones conjuntas mediante el consenso.
Este enfoque, indicó, demanda comprender las distintas posturas sociales y generar políticas públicas que, más allá de favorecer a la mayoría, logren acuerdos amplios.

Calificó a los observatorios como herramientas fundamentales para fortalecer la gobernanza, al proveer información objetiva y sistemática que contribuye a la construcción de consensos informados.
Recordó que estos mecanismos se consolidaron a partir de iniciativas internacionales impulsadas por la Organización de las Naciones Unidas, particularmente a través de ONU-Hábitat, que promovió la creación de observatorios metropolitanos para analizar el crecimiento urbano y sus problemáticas desde inicios del siglo XXI.
A partir de estas experiencias, explicó, el concepto de observatorio evolucionó hacia esquemas más amplios, incluyendo los observatorios ciudadanos y académicos, orientados a estudiar diversos fenómenos sociales mediante el uso de indicadores y metodologías específicas.
Flores Consejo definió a los observatorios académicos como espacios de interacción entre docentes, investigadores y estudiantes, con la posible participación de sectores sociales y gubernamentales, “cuyo propósito es monitorear, analizar y procesar información sobre un objeto de estudio claramente delimitado”.
Este trabajo se realiza mediante la recolección, sistematización y análisis de datos cuantitativos y cualitativos, bajo metodologías científicas y normativas, agregó.

Asimismo, puntualizó que entre sus funciones principales se encuentra “la definición precisa del objeto de estudio, la integración de bases de datos con información primaria y secundaria”, y la generación de indicadores que permitan aportar elementos de comprensión sobre los fenómenos analizados.
Aclaró que estos espacios no buscan resolver problemáticas de manera directa, sino ofrecer evidencia que contribuya a su entendimiento.
Finalmente, enfatizó que los observatorios constituyen una herramienta estratégica para la generación de conocimiento útil, al permitir la observación sistemática y continua de la realidad, lo que fortalece la toma de decisiones y favorece procesos de gobernanza sustentados en información confiable y verificable.



