- La colección numismática de Alberto Cruz Silva reunió piezas romanas e indígenas
- Docentes destacaron su valor documental como fuentes para interpretar procesos jurídicos, culturales y sociales de distintas civilizaciones
Paola Cortés Pérez / Fotos: Omar Portilla Palacios
Xalapa, Ver.- La exposición Monedas del mundo romano e indígena propició una reflexión interdisciplinaria sobre el valor de la numismática como herramienta para comprender sistemas jurídicos, estructuras de poder y procesos históricos a través de objetos que documentan la organización política y social de diversas civilizaciones.
La muestra, integrada por piezas de la colección privada de Alberto Cruz Silva, se realizó en el espacio del Seminario de Derecho Romano y Derechos Indígenas de la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana (UV), por los profesores Bertha Alicia Ramírez Arce y José Luis Cuevas Gayosso.
En su intervención, Bertha Alicia Ramírez explicó que la colección reunida por Alberto Cruz representa mucho más que un acervo de piezas antiguas, pues incorpora vestigios de periodos fundamentales del mundo romano, incluido un sólido de oro del siglo VI perteneciente al periodo constantiniano, cuya relevancia permite observar procesos económicos, religiosos y políticos de una época decisiva.
Subrayó que cada moneda conserva en su materialidad huellas de crisis, creencias, reorganizaciones del poder y transformaciones culturales, por lo que su estudio ofrece elementos para reflexionar sobre continuidades entre el pasado y fenómenos contemporáneos.
Asimismo, la exposición busca despertar interés por la numismática como disciplina que conecta historia, cultura, economía y derecho, comentó Ramírez Arce.

José Luis Cuevas destacó que esta muestra se inserta en el quehacer académico del seminario que coordina, al vincular el estudio del derecho romano y de los derechos indígenas con expresiones materiales que permiten analizar cómo distintas sociedades han construido autoridad, legitimidad y orden normativo.
Planteó que la moneda no debe entenderse únicamente como medio de intercambio económico, sino como un vehículo de comunicación política y jurídica mediante el cual los Estados proyectaban soberanía, difundían símbolos de gobierno y consolidaban estructuras institucionales.
De tal manera que dicha exposición fortalece la enseñanza universitaria al acercar a estudiantes y visitantes a fuentes históricas tangibles que complementan el análisis jurídico.
En tanto, Alberto Cruz Silva, docente de la Facultad de Derecho, enfatizó que la numismática es una ciencia auxiliar de la historia porque cada moneda constituye una historia en sí misma; por ejemplo, en el anverso suelen aparecer emperadores o figuras de autoridad que legitimaban su mandato, mientras que en el reverso se representaban mensajes políticos, triunfos militares, ideales religiosos o aspiraciones de Estado dirigidas a la población.
Explicó cómo monedas de emperadores, como Felipe El Árabe y Constantino I, permiten identificar discursos de grandeza imperial, vocación bélica o transiciones ideológicas hacia referentes cristianos en etapas posteriores.

Cruz Silva detalló que las monedas poseen “acta de nacimiento”, esto es, información sobre su lugar de acuñación —Roma, Antioquía, Constantinopla, entre otros—, lo que facilita reconstruir redes de poder, comercio y administración territorial.
El coleccionista dijo que se tiene la responsabilidad de preservar estas piezas para futuras generaciones, ya que muchas han desaparecido por conflictos, naufragios o catástrofes naturales.
Recordó que la primera moneda reconocida fue acuñada por los lidios alrededor del año 700 antes de Cristo, hecho que marcó un cambio fundamental en la historia de las civilizaciones al transformar prácticas comerciales y estructuras de organización estatal. Desde esta perspectiva, sostuvo que coleccionar monedas no responde solo a un interés personal, sino a una labor de conservación histórica.





