- Julisa Pamela Hernández Toral y Lynda Mariana Hernández Arellano impartieron una conferencia virtual en el marco de los Festejos por el Día Internacional de la Madre Tierra
- Las jóvenes coincidieron en que el cambio climático ya no es un escenario lejano, sino una realidad palpable que afecta directamente la vida cotidiana
- La organización del foro estuvo a cargo de la Dirección General de Vinculación
Carlos Hugo Hermida Rosales / Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver.- Alumnas de la Facultad de Pedagogía de la Universidad Veracruzana coincidieron en que el cambio climático y la crisis ambiental ya no son escenarios lejanos, sino realidades palpables que afectan directamente la vida cotidiana, al dictar una conferencia virtual en el marco de los Festejos por el Día Internacional de la Madre Tierra.
El evento fue organizado por la Dirección General de Vinculación, y moderado por Julio César Sánchez Hernández, del Área de Temas Transversales de la dependencia universitaria.
Julisa Pamela Hernández Toral puntualizó que el aumento de la temperatura global implica más calor, transformaciones profundas en los sistemas naturales, pérdida de servicios ecosistémicos, e incluso alteraciones que repercuten en la estabilidad ambiental.

La joven mencionó que en la vida diaria las personas adquieren artículos sin cuestionarse si los necesitan, lo cual incrementa los niveles de consumo y, en consecuencia, la generación de residuos.
“La población produce basura, pero pocas veces reflexiona sobre el destino final de sus desechos o su impacto en el entorno”, resaltó.
Al hablar de la disminución de recursos naturales, la estudiante enfatizó en la escasez del agua, situación que se vive en diversas regiones, y en Xalapa se refleja en la implementación de tandeos para el suministro en los distintos sectores de la ciudad.

“Urge una responsabilidad individual en el consumo del líquido, pues muchas veces no se tiene conciencia del uso cotidiano ni del impacto que genera en el medioambiente”, precisó.
Igualmente, comentó que la contaminación no solo deteriora los ecosistemas, porque también se relaciona con enfermedades respiratorias, cardiovasculares y problemas en el desarrollo infantil.
“Los niños representan el futuro y el presente, ya que actualmente enfrentan consecuencias de las decisiones ambientales de generaciones anteriores”, dijo.

A su vez, Lynda Mariana Hernández Arellano explicó que, desde una perspectiva pedagógica, el cambio de mentalidad en torno a la preservación del medio no se logra únicamente con información teórica, sino a través de la transformación de hábitos.
“La educación debe promover experiencias significativas que inviten a reflexionar sobre las acciones cotidianas y sus consecuencias, e impulsar alternativas sustentables en la familia, la escuela y la comunidad”, declaró.
La alumna enfatizó en la importancia de incentivar el consumo responsable, el cual implica cuestionar si los productos que se desean adquirir son realmente necesarios, su origen y tiempo de degradación.
Ante esto, la reducción del consumo, la reutilización de objetos y el reciclaje, y el ahorro de agua y energía, deben asumirse como acciones concretas.
Lynda Hernández llamó a evitar plásticos de un solo uso, optar por recipientes reusables y a elegir medios de transporte sustentables, como usar bicicleta o caminar en trayectos cortos.
“Fomentar estos hábitos desde la infancia es fundamental, pues así las nuevas generaciones pueden influir positivamente en su entorno familiar y social”, concluyó.




