
- Edgar Velázquez, marino mercante, compartió su experiencia a estudiantes de la Licenciatura en Ciencias Atmosféricas de la Universidad Veracruzana (UV)
- Explicó cómo la presión y el viento ayudan a anticipar riesgos y definir mejores rutas
David Sandoval Rodríguez
Xalapa, Ver.- La correcta interpretación de variables meteorológicas es fundamental para la seguridad en la navegación, aseguró el marino mercante Edgar Velázquez Candanedo, al impartir una charla a estudiantes de la Licenciatura en Ciencias Atmosféricas de la Facultad de Instrumentación Electrónica de la Universidad Veracruzana (UV).
En la plática, denominada “De la teoría a las olas. Aplicaciones náuticas de la meteorología”, el ponente destacó que, en el ámbito marítimo, existen cuatro valores esenciales que guían la toma de decisiones: la presión atmosférica, el viento, la humedad y la nubosidad, los cuales deben analizarse de manera conjunta y en constante relación con la observación del horizonte.
Velázquez Candanedo explicó que, aunque existen diversos instrumentos meteorológicos, en la práctica diaria a bordo de un barco se prioriza la interpretación integral de estos factores.
“No se trata solo de medir, sino de entender qué nos dicen los datos”, señaló al referirse al uso de equipos como barómetros, anemómetros y psicrómetros.

Enfatizó que el viento es uno de los elementos más determinantes, ya que puede tanto favorecer como complicar las maniobras; su dirección e intensidad influyen en operaciones de atraque, navegación y estabilidad del barco.
Recordó experiencias en condiciones adversas, como el inicio de un huracán, donde la fuerza del viento impidió el arribo a puerto y obligó a fondear para resguardar la embarcación.
En cuanto a la presión atmosférica, subrayó su utilidad para anticipar sistemas meteorológicos y elaborar pronósticos dado que la disminución de la presión puede advertir la proximidad de fenómenos como tormentas, depresiones o ciclones, lo que permite modificar rutas y evitar situaciones de riesgo.
Respecto a la humedad, indicó que su monitoreo es clave para prever precipitaciones y proteger la carga, especialmente en embarcaciones donde la mercancía puede dañarse con el agua o la condensación.
En este sentido, Velázquez Candanedo enfatizó la importancia de identificar el punto de saturación para tomar decisiones oportunas.

Aunado a ello, la observación de las nubes y su evolución proporciona señales visibles sobre cambios en la estabilidad atmosférica; observar el paso de nubosidad ligera a formaciones más densas, como los cumulonimbos, puede indicar el desarrollo de condiciones adversas.El especialista hizo hincapié en que todos estos elementos se integran mediante la observación constante del horizonte, una práctica cotidiana en cubierta: “Ahí es donde se manifiestan los cambios; es una referencia clave para anticiparnos”, apuntó.
Finalmente, resaltó la importancia de la formación académica de los estudiantes, quienes, como futuros especialistas, generan y analizan la información que permite construir los mapas y pronósticos más precisos.
Asimismo, reconoció el valor de vincular el conocimiento teórico con su aplicación en contextos reales y agradeció a las autoridades de la facultad el espacio para mostrar experiencias profesionales que pueden ampliar su perspectiva sobre el estudio y aplicación de las ciencias atmosféricas.



