
- Francisco Luis Quintero Pereda, Delegado de la SICT en el Estado de México, compartió con alumnos de la Facultad de Ingeniería Civil, detalles técnicos de los puentes 1 y 2, que suplirán a los originales dañados por sismos
- Dentro de las actividades por el 50 aniversario de la entidad académica
José Luis Couttolenc Soto
Fotos: (1 y 2) Luis Fernando Fernández, cortesía ponente
Xalapa, Ver.- Francisco Luis Quintero Pereda, egresado de la Universidad Veracruzana (UV), y actual delegado de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en el Estado de México, ofreció una conferencia virtual a estudiantes de la Facultad de Ingeniería Civil de esta casa de estudios, relacionada con la construcción de los puentes 1 y 2 de la Alameda Oriente, obra estratégica que conecta la zona Oriente del Valle de México con la autopista Peñón-Texcoco y el Circuito Exterior Mexiquense.
La charla formó parte de las actividades por el 50 aniversario de la Facultad de Ingeniería Civil y del ciclo de conferencias del Área de Geotécnica, y permitió a las alumnas y alumnos UV conocer de primera mano los retos técnicos y sociales que implica la gestión de infraestructura de gran escala en una de las zonas con mayor complejidad geológica del país.

Ante la comunidad universitaria reunida en el auditorio de la entidad académica, el ponente compartió detalles técnicos de esta obra. Explicó que los puentes originales que se sustituirán sufrieron daños estructurales severos tras el sismo de 2017 y eventos telúricos posteriores, que provocaron grietas, deformaciones y asentamientos diferenciales de hasta 60 centímetros en el Puente 1, lo que puso en riesgo la estabilidad de la vía y obligó al cierre del Puente 2 en 2021, reduciendo la capacidad vial a la mitad.
Quintero Pereda, quien egresó en 1995 de la Facultad de Ingeniería Civil de esta casa de estudios, dio a conocer que la problemática actual afecta a más de 63 mil vehículos diarios, generando congestión severa y un incremento en los tiempos de viaje y costos de operación; detalló que al operar únicamente tres carriles en contraflujo, en lugar de los seis habituales, las rutas alternas como la vía TAPO se han visto saturadas.

Esta situación impulsó un proyecto de reconstrucción integral con una inversión de 2 mil millones de pesos por parte del Gobierno Federal a través de la SICT.
El proyecto de 1.2 kilómetros de longitud se divide en dos etapas críticas: la primera consiste en la demolición y reconstrucción del Puente Alameda 2 (500 metros), cuya finalización se prevé para mayo de 2026. Una vez que entre en operación, iniciarán los trabajos en el Puente Alameda 1 (700 metros), que presenta menores daños, pero requiere una intervención profunda para garantizar su seguridad estructural a largo plazo.

Durante la exposición, Quintero Pereda destacó que la obra no es solo una reposición, sino un proyecto ejecutivo integral que incluye estudios de estratigrafía de suelos y análisis sísmicos avanzados; se respetará la alineación horizontal original.
Además, las nuevas estructuras contarán con modificaciones significativas en el tipo y profundidad de la cimentación para ofrecer un mayor soporte ante la alta actividad sísmica de la zona.
Finalmente, el especialista informó que las labores de reconstrucción comenzaron formalmente en agosto de 2025 y se estima que el complejo vial esté concluido en su totalidad para octubre de 2027.




