- Dámaris Cifuentes, especialista de la Universidad de Auburn, dictó conferencia invitada por la Coordinación de Salud Pública del Sistema de Atención Integral a la Salud de la Universidad Veracruzana
- Se destacó la importancia de la actividad física moderada como pilar para la autonomía y el bienestar emocional en la comunidad
Jorge Vázquez Pacheco
Xalapa, Ver. – Durante la charla “Promoviendo la movilidad en nuestras comunidades”, la ponente Dámaris Cifuentes, expresó que la movilidad no solo es ejercicio, es medicina, por lo que nunca es demasiado tarde para comenzar, enfocándose, principalmente, en la población de adultos mayores.
Como parte de las actividades organizadas por la Coordinación de Salud Pública del Sistema de Atención Integral a la Salud de la Universidad Veracruzana (Saisuv), y con la aportación de la Universidad de Auburn, Alabama, la especialista presentó los resultados de un trabajo de investigación y divulgación comunitaria realizado en esta última institución y en la Universidad de Costa Rica.
Cifuentes, quien es doctorante en Kinesiología en la Universidad de Harvard, se centró en los mecanismos que afectan la marcha, el equilibrio y la movilidad funcional en personas adultas mayores y poblaciones sub representadas.

Dijo que el laboratorio de Control de Movimiento y Locomoción de la Universidad de Auburn, donde actualmente trabaja, tiene como misión comprender y mejorar la calidad del movimiento y promover la resiliencia.
Su labor se centra en personas mayores con Alzheimer o lesiones articulares, y su investigación en el “gait” (forma de caminar), analizando eventos clave en el ciclo de la marcha para identificar patrones individuales y evaluar la caminata bilateral. También estudia cómo la actividad cambia con diferentes superficies y tipos de calzado.
Indicó que, para evaluar la marcha, utilizan captura de movimiento con softwares especiales, lo que permite obtener datos cinéticos al medir ángulos de articulación, fuerza ejercida sobre el suelo y velocidad de movimiento.

Se revela así información sobre equilibrio, coordinación y riesgo de caídas. Con esta tecnología, ofrecen evaluaciones gratuitas de marcha y movilidad en ferias de salud en Alabama y en colaboración con la Universidad de Costa Rica.
Las evaluaciones de la forma de caminar proporcionan información importante, así como predecir la independencia futura.
Con el envejecimiento, indicó Cifuentes, “el cuerpo cambia y el movimiento puede volverse más difícil. Se observa una disminución en la velocidad de la marcha, pasos más cortos y un aumento del tiempo de doble apoyo, lo que indica problemas de balance”.

La calidad de vida puede verse afectada negativamente por la pérdida de independencia, ansiedad y aislamiento. Para contrarrestar esto, se enfatiza la importancia del movimiento, bajo el principio de “el movimiento es medicina” y las recomendaciones de al menos dos y media horas a la semana de actividad moderada, es decir, aproximadamente 20 minutos al día. Si la actividad es más intensa, 55 minutos a la semana son suficientes.
El ejercicio se define como cualquier forma de movimiento, no solo ir al gimnasio, y puede incluir bailar, caminar, andar en bicicleta, trabajar en el jardín o jugar con los nietos. El objetivo es reducir el tiempo sedentario.
Los beneficios van más allá de los músculos y articulaciones, mejorando el equilibrio, la coordinación, la flexibilidad, la memoria, la atención y la concentración. También ayuda a dormir mejor y reduce los síntomas de depresión y ansiedad.
Finalmente, subrayó que cualquier ejercicio es mejor que ninguno, y no existe un ejercicio demasiado pequeño. Es importante celebrar cada paso hacia adelante y no compararse con los demás.





