- Laura Camilla Ramírez Bonilla, investigadora de la Universidad Iberoamericana, afirmó que revolucionó los horarios, el uso del tiempo libre y las prácticas cotidianas
- Dictó conferencia en el Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación de la Universidad Veracruzana (UV)
Carlos Hugo Hermida Rosales / Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver.- “El arribo de la televisión a México y Colombia en la década de 1950 no solo significó la incorporación de un nuevo medio de comunicación, sino una transformación profunda de la vida cotidiana, la moral, la política y los hábitos sociales”, aseguró Laura Camilla Ramírez Bonilla, investigadora de la Universidad Iberoamericana.
La especialista dictó la conferencia “La máquina cultural: los orígenes del control televisivo en México y Colombia (1950-1965)”, impartida en el Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación de la Universidad Veracruzana (UV).
El evento se realizó a propósito de su libro La pantalla y la cruz. Moral y catolicismo al arribo de la televisión, Bogotá y Ciudad de México (1950-1965), investigación en la cual contrasta la llegada y consolidación del medio en ambas capitales americanas.
Ramírez Bonilla destacó que la televisión tuvo un impacto integral en las sociedades de la época, porque no solo modificó la forma de consumir información y entretenimiento, sino aspectos relacionados con la cultura, la vida familiar, la moral, la política, el empresariado y la industria.

Para las personas que encendieron por primera vez un televisor durante los años cincuenta, el nuevo aparato representó una experiencia novedosa al combinar características de medios que ya existían.
La investigadora explicó que la televisión conjuntó la imagen en movimiento y el sonido del cine con la inmediatez, el carácter doméstico y la cercanía de la radio.
“Permitió llevar imágenes transmitidas a distancia al interior de los hogares, algo que hasta entonces era imposible”, comentó.
Esta innovación revolucionó los horarios, los hábitos de consumo, el uso del tiempo libre y las prácticas cotidianas, e incidió en ámbitos como la educación y la formación de la opinión pública.
Ramírez Bonilla puntualizó que uno de los principales contrastes abordados en la investigación fue la manera en que México y Colombia concibieron y regularon el nuevo medio.

En el periodo estudiado coexistieron dos modelos televisivos antagónicos: uno comercial y privado en el país norteamericano, similar al estadounidense, y otro de carácter público en el sudamericano.
A esta situación se sumaron contextos políticos distintos, ya que mientras la televisión mexicana llegó durante el gobierno civil de Miguel Alemán, en Colombia se desarrolló en la dictadura militar del general Gustavo Rojas Pinilla.
La ponente comentó que esta diferencia permite cuestionar quién tenía realmente el control de la pantalla: el Estado interesado en utilizarla con fines educativos y políticos, o los empresarios que buscaban convertirla en una actividad comercial.
Afirmó que varias de las discusiones surgidas con la llegada de la televisión continúan vigentes hoy en día frente a las redes sociales, las plataformas digitales y la inteligencia artificial.
“La experiencia histórica de este medio puede ayudar a comprender el actual proceso de transformación digital en una etapa donde las sociedades todavía tratan de entender plenamente los efectos de las tecnologías emergentes”, concluyó.





