Carestía en Xalapa revolucionaria, tema de egresado de Historia UV

Jared Salvador Ortega Carmona, egresado de la Facultad de Historia
  • Ensayo recepcional analiza el impacto social de la escasez de alimentos en 1915 
  • Jared Ortega Carmona reconstruyó la vida cotidiana durante la Revolución en la capital 

David Sandoval Rodríguez / Fotos: César Pisil Ramos 

Xalapa, Ver.- La carestía de alimentos, la especulación y la desigualdad social que marcaron a Xalapa durante el periodo revolucionario fueron el eje del ensayo recepcional con el que Jared Salvador Ortega Carmona, egresado de la Facultad de Historia de la Universidad Veracruzana (UV), obtuvo el grado de licenciado, tras concluir sus estudios el pasado 22 de enero de 2026. 

Titulado “Escasez y carestía en tiempos revolucionarios: la crisis de subsistencias en Xalapa, 1914-1917”, el ensayo analiza uno de los momentos más críticos para la población xalapeña, cuando la guerra de facciones, la interrupción del suministro ferroviario y la economía en condiciones bélicas derivaron en una profunda escasez de productos básicos como el maíz, la manteca y el nixtamal. 

“El interés surgió a partir de una inquietud por aportar algo nuevo, algo regional”, explicó Ortega Carmona, quien señaló que decidió centrar su investigación en Xalapa para trabajar directamente con fuentes primarias. 

Su ensayo recepcional analiza las condiciones de carestía de alimentos durante la Revolución en la capital veracruzana

“Encontré que se hablaba de Xalapa, pero de manera muy pasajera, ahí vi una oportunidad”, comentó. 

La consulta de documentación en el Archivo Municipal de Xalapa permitió ampliar la temporalidad del estudio de 1914 a 1917 y reconstruir cómo la ciudad pasó de una producción local a una fuerte dependencia del abasto externo: “1915 es el año más difícil; es cuando ya aparecen registros de que la ciudad estaba a punto de quedarse sin maíz”, explicó. 

Entre los hallazgos destaca la intervención de la Cámara de Comercio, encargada de regular el reparto del grano ante el acaparamiento de los sectores con mayor poder adquisitivo. Para enfrentar la crisis, las autoridades ordenaron padrones por manzana y establecieron una distribución equitativa: “A cada persona le tocaba medio litro de maíz”, relató, subrayando la precariedad de la medida. 

El trabajo se titula “Escasez y carestía en tiempos revolucionarios: la crisis de subsistencias en Xalapa, 1914-1917”

El trabajo también recupera casos de la vida cotidiana, como el de un hombre llamado Sabino, quien fue acusado de robar mazorcas para alimentar a su familia: una esposa moribunda y tres hijos. 

“Es uno de los pocos documentos que nos deja ver cómo se vivía realmente la crisis”, señaló el egresado, quien destacó la importancia de estos testimonios para comprender el impacto social de la carestía. 

Asimismo, documentó prácticas de especulación y abusos, como el acaparamiento de mil 500 latas de manteca por parte de un empresario o las irregularidades en los molinos de nixtamal, que en ocasiones entregaban menor cantidad de masa de la que habían llevado las personas en grano. 

Jared Salvador Ortega señaló que la fragilidad de los sistemas de abasto sigue siendo un tema vigente

“Son dinámicas que, aunque ocurrieron hace más de un siglo, siguen resonando en la actualidad”, reflexionó. 

Desde su formación en la UV, Jared Ortega reconoció que el proceso de investigación fortaleció su mirada crítica y su empatía histórica: “Es una conversación incómoda, pero necesaria, no sólo para historiadores, sino para los gobernantes”, afirmó, al señalar que la fragilidad de los sistemas de abasto sigue siendo un tema vigente. 

La guerra de facciones, la interrupción del suministro ferroviario y la economía en condiciones bélicas derivaron en una profunda escasez de productos básicos como el maíz, la manteca y el nixtamal

Finalmente, expresó su orgullo por haberse formado en la UV ya que “fue un espacio muy valioso para desarrollarme; este ensayo es mi primer acercamiento formal al mundo de la investigación”, agregó.  Entre sus planes está continuar con el tema en un posgrado, posiblemente en la Maestría en Historia Contemporánea de la propia UV, y ampliar el análisis a otras ciudades del estado. 

“Me voy feliz y satisfecho. La UV me dio las herramientas para pensar históricamente y aspirar a seguir investigando”, concluyó. 

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