- El estudio contempla la aplicación de instrumentos digitales y la participación de alumnado de distintas regiones
- Se apoya en evidencia científica reciente para desmontar la idea de que vapear es una práctica inofensiva
- La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2022 (Ensanut) indicó que, en México, el 17% de los adolescentes de 10 a 19 años han probado el vapeo, y el 5% son usuarios actuales
Paola Cortés Pérez
Fotos: Omar Portilla Palacios (1) y cortesía Fabiola Ortiz
Xalapa, Ver.- Ante la preocupación que representa el vapeo como un hábito nocivo cada vez más frecuente entre estudiantes universitarios, incluso de niveles educativos tempranos, Fabiola Ortiz Cruz, profesora de la Facultad de Odontología de la Universidad Veracruzana (UV), región Coatzacoalcos-Minatitlán, participa en el Programa de Estancias Intersemestrales de Investigación con el proyecto “Impacto del vapeo relacionado con ansiedad y depresión en universitarios”.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) aproximadamente 15 millones de adolescentes de entre 13 y 15 años vapean en todo el mundo. En México, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2022 (Ensanut) indicó que el 17% de los adolescentes de 10 a 19 años han probado el vapeo, y el 5% son usuarios actuales.
La académica participa por primera vez en este programa institucional, ya que a partir de diversas investigaciones previas identificó la necesidad de profundizar en el uso del vape asociado a la ansiedad y la depresión, al considerar a la población universitaria como un grupo vulnerable ante estas conductas.
Fabiola Ortiz reiteró que el eje de su investigación es el consumo de vapeadores entre jóvenes universitarios y su relación con la salud mental. A lo largo de la estancia se desarrolla un ensayo crítico en el que se aplicará un instrumento digital mediante formularios en línea dirigido al alumnado de distintas facultades y regiones que deseen participar.
A la par, se realiza una revisión de literatura científica actual, correspondiente al periodo de 2020 a 2025, con el objetivo de analizar la evidencia más reciente sobre los efectos del vapeo en la salud física y emocional.
La investigadora señaló que existe una estrecha relación entre el vapeo, la ansiedad y la depresión, ya que muchos jóvenes recurren a esta práctica bajo la falsa creencia de que les ayuda a relajarse o a disminuir el estrés; sin embargo, cuando no tienen acceso a este producto, presentan síntomas como irritabilidad, estrés y estados depresivos, lo que refuerza el ciclo de dependencia. Añadió que esta situación se agrava porque persiste la idea errónea de que vapear es inofensivo o menos dañino que fumar cigarrillos tradicionales.

Ortiz Cruz explicó que este consumo tiene efectos negativos comprobados en el organismo, particularmente en los pulmones, provocando síntomas como tos persistente y bronquitis. Aun cuando comienzan a sentirse enfermos, continúan con la práctica debido a la adicción, lo que genera sentimientos de frustración y depresión. Conforme a diversos estudios, ni el vapeo ni el consumo de tabaco son prácticas seguras, y ambos representan un problema de salud pública a nivel mundial.
Una vez obtenidos los resultados, la académica dijo que se busca difundir la información a través de revistas de divulgación científica, espacios académicos dentro de las facultades y redes sociales, con el uso de gráficas e imágenes que permitan explicar de forma clara qué órganos y sistemas resultan afectados por este hábito. El objetivo es sensibilizar a la comunidad estudiantil y fomentar una toma de decisiones informada.
En la estancia participan 12 alumnos provenientes de distintas regiones universitarias, principalmente de la Facultad de Medicina, quienes colaboran en modalidad en línea. Inició el pasado 5 de enero y concluirá el 30 de enero, periodo en el que se desarrollan actividades de investigación y análisis de información.
Por último, Fabiola Ortiz destacó la importancia de que la UV cuente con programas como las Estancias Intersemestrales de Investigación, ya que fortalecen la formación académica, fomentan el pensamiento crítico y acercan a los estudiantes al quehacer científico basado en evidencia.
A manera de cierre, reiteró: “el vapeo no es un hábito inofensivo, sino un problema serio de salud pública que requiere atención, información y prevención”.





