Xalapeña denuncia prepotencia de empleados de CMAS en sucursal centro

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“Los ciudadanos xalapeños pagamos el sueldo de los servidores públicos y si bien no queremos caravanas al momento de ir a pagar los servicios sí nos gustaría de la atención mínima y el respeto adecuado”, asegura una persona que prefiere omitir su nombre, pero que denuncia el maltrato de que fue objeto en la oficina de la Comisión Municipal de Agua Potable y Saneamiento ubicada en la calle de Barragán, en el centro de Xalapa.

La dama xalapeña cuenta que “en días pasados acudí a la oficina de CMAS ubicada en la calle de Barragán a cubrir el pago mensual del servicio de agua; iba con mi hija, a quien no pude dejar en casa y cuando intenté ingresar al área de pago, un oficial de seguridad y un empleado de CMAS me negaron el paso con mi hija y me pidieron que la dejara afuera, a pesar de que se iba a quedar sola”.

“Le insistí en que me dejara pasarla al patio y me dijo, de manera grosera que ¡no!, a pesar de que en el patio no había nadie. Finalmente la dejé afuera, porque la podía ver desde el pasillo y entonces fue a decirme que tenía que pasar al corredor; le expliqué que era para poder verla desde ahí, y me dijeron que ‘o pasaba o perdía mi lugar, y que ni que le fuera a pasar algo’, indicó de manera muy grosera”.

Añade: “entiendo de los protocolos por la pandemia del COVID-19, pero no iba yo a dejar sola a mi hija en la calle, necesitaba que estuviera a mi lado, pero no, estos señores, de manera arbitraria y prepotente, me gritaron que la menor no podía entrar y que tenía que quedarse sola, en la calle”.

“Ma parece injusto el trato y la prepotencia de estos señores de la CMAS, una dependencia municipal que vive del dinero que nosotros les damos mes con mes por el servicio de agua potable, un servicio que cada vez es más malo, porque de 30 días, 15 no hay en las casas de los xalapeños, pero bueno, ese es otro tema”.

“A través de su medio de comunicación quisiera denunciar esta prepotencia y mal trato de los trabajadores de la CMAS, que, aunque no se oiga bien, son nuestros empleados, porque el Ayuntamiento les paga con el dinero que nosotros les damos”.

“Ojalá fueran más educados y atentos y entendieran la situación de una madre que acude a pagar el servicio y que no puede dejar sola a su hija en casa”.

“La agradezco que tenga a bien publicar esta carta de denuncia y ojalá el alcalde o el encargado de esa dependencia municipal ponga un alto a la prepotencia de estos dizque servidores públicos”.

Atentamente…

(Se omite su nombre a petición expresa de la denunciante y por su seguridad)

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