martes, octubre 26, 2021
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#ObreroDelGis Silencio que están durmiendo….

Diego A. Zapata Gómez

Estaba en un curso impartido por la UNAM, era verano. Y el curso se trataba de desarrollo humano acerca del análisis de la pedagogía y la tecnología, llevaba por nombre “Yo enseño y ellos aprenden”. Y en una de esas desviaciones de la mente empecé por recordar cómo se fue dando mi aprendizaje desde niño y reflexionar acerca de las decisiones de mi vida.

Cómo quisiera volver a los años de la infancia para vivirlos intensamente como en aquellos tiempos. Cómo quisiera tener la juventud que se escapó en acciones que sin sentido y sin escuchar los consejos que los adultos me brindaban. Cómo quisiera volver a esos momentos para corregir las decisiones o acciones que me llevaron a tener experiencias de las cuales quisiera no haber vivido. Cómo quisiera…, son pensamientos que me llegan en momentos cuando me abruma alguna preocupación, nostalgia, o consecuencia. En momentos de mi existencia, llego a pensar que, si tuviera la oportunidad de volver a nacer, recorrería el mismo camino sin cambiar nada porque lo vivido ha sido muy bonito para mí. Porque todo ha sido perfecto en cada etapa de mi vivir.

Quién nos ha dicho que la vida es fácil, nadie lo asegura. Los padres nos forjan para enfrentar los retos que más adelante se nos presentan, pero nunca nos dicen que la vida es fácil, porque nos damos cuenta lo que se tiene que trabajar y luchar para alcanzar nuestros planes. En la vida encontramos muchas cosas que nos llevan a forjar la existencia y ser lo que somos, y somos la consecuencia de nuestras decisiones tomadas, para bien o no. La infancia llena de descubrimientos con sus travesuras, la adolescencia con el despertar de la conciencia existencial, la juventud llena de ilusiones y enamoramientos, y la vida adulta con sus decisiones y consecuencias, etc. Todas fueron etapas que me han forjado y ser lo que soy y seré hasta el final de mis días.

Lo más importante de la vida es encontrarle sentido, y el verdadero sentido es pensar, porque el pensar es un trabajo intelectual. Pensar antes de hacer y no hacer para pensar. Por eso invito al joven a pensar qué es lo que quieres para ti, lo que te apasiona para que lo cumplas, tus sueños, tus planes, tus metas: Tu proyecto de vida. Porque el tiempo fluye y la vida se escapa cada momento, cada minuto y ya no se recupera. El tiempo no perdona porque sigue avanzando y cuando menos se piensa la vida se fue en un segundo. Por eso el pensar, el meditar y reflexionar lo que se vive para ir construyendo tu propio camino, ese camino que es tu proyecto de vida. A la vida hay que darle contenido y así encontrarle sentido, ese contenido se le llama ideales que se convierten con el tiempo en realidad. Encontrar tu vocación y servir a tu especie imprimiendo un poco de todo aquello que nos caracteriza, es vivir con la luz de nuestra propia estrella, es ser original y transparente.

Cuando pasamos por la juventud, algunos siguen estudiando y otros no, cada uno toma su rumbo para alcanzar sus ideales. Algunos se casan, otros a trabajar, otros a estudiar, los más suertudos a descansar en su año sabático, etc., pero cada uno toma su propio sendero para vivir lo que quiere. Ahí es donde hay que luchar por vivir la vida y darle contenido a tu existencia. A partir de ahí se empieza a recorrer el camino elegido, y tus amigos también viven lo que han elegido para vivir. Ya no debes ni puedes vivir con la luz de otros, por muy amigos que sean. Porque los amigos ya están viviendo sus sueños y uno el propio, a veces con tranquilidad y otras con muchas dificultades, pero es nuestra vida.

Tú le puedes dar a tu vida una orientación, eres el autor del camino de tu propia vida. Nada está escrito, no existe el destino, no estamos programados, ni es lo que te tocó vivir. Porque si el destino existiera o ya estuviera escrito, no tendríamos el Libre Albedrío o mejor dicho la Libertad. Sería como el guion de una obra de teatro, y eso no es así. Cada persona construye su propia historia porque es libre, inteligente y tiene voluntad. Eso nos caracteriza como especie humana, y cada acción que tomamos va acompañada de estas tres cualidades, cada acto bueno o malo, correcto o incorrecto, tiene estas tres cualidades del ser humano. Ya que conoce lo que quiere y sus alcances (Inteligencia), tiene el deseo o quiere hacerlo (Voluntad) y lo decide (libertad). Cuando falta una de estas cualidades no es un acto humano. Por eso somos libres para llegar a donde se pueda y se quiera. El destino no existe, somos constructores de nuestro propio andar en esta vida y también responsables de las consecuencias de nuestra acciones y decisiones.

Así que cada uno orientamos nuestra vida a donde sea posible, y no podemos quedarnos ahí donde no estamos bien o no se es feliz, levántate y anda a buscar aquello que te hace feliz, vive la vida sin dañar y dejar vivir a los demás. Porque le cielo y el infierno están aquí en esta vida, son las consecuencias de la toma de decisiones para bien o para mal. Cuando uno hace lo correcto y las consecuencias son agradables y placenteras es nuestro cielo, porque vivimos dentro de lo permitido y con la medida necesaria, dentro de la ley y la moral; si las consecuencias no son agradables y más bien dolorosas será nuestro infierno porque sabíamos que eso podía suceder, ya que abusamos de lo permitido o nos salimos de las leyes y la moral. Por lo tanto, cada uno tiene en sus manos la brújula para darle una buena orientación a nuestra barca en este inmenso mar que se llama vida.

Hay que luchar por ser feliz, por disfrutar los momentos de la vida, tener asombro de lo que hacemos y descubrimos, eso que hace tiempo perdimos al salir de la infancia. El paseo por un parque con hermosos jardines, la vida que sigue en los animales y la naturaleza, ese viaje que hacemos a otros lugares, la sonrisa de los niños, un abrazo y un beso, una lectura, un amor, el trabajo… infinidad de momentos para ser felices. Si alguno no es feliz, que se haga a un lado, porque está amargando nuestro espacio. Las nuevas generaciones luchen por ser felices y brindar momentos agradables y felices a los que les rodean, por dar continuidad a esta vida que es muy bella. No se arrepientan de lo que pudieron haber hecho y no se hizo, porque el tiempo se va y no regresa.   Dice Consuelito Velásquez: “Quiero gozar de esta vida, teniéndote cerca de mí, hasta que muera”, y es que realmente se vive solo una vez.

Sin embargo, todo merece trabajo y dedicación, nada es de gratis, hay que tener disciplina para llegar a cumplir nuestro sueño. Lo imposible cuesta un poco más, y además, lo imposible es para aquellos que quieren todo fácil o regalado. Pregunta a los demás si la vida ha sido fácil, y van a responder que no, que todo ha sido de esfuerzo y dedicación, de levantarse temprano y seguir insistiendo una y otra, y una vez mas y otra vez… pues la felicidad se alcanza haciendo posible lo que parece imposible. Los derrotados son aquellos que bajan los brazos y se entregan, que se rinden, que se alejan, porque no quieren pagar el precio para alcanzar sus sueños. Pues todo en esta vida tiene un costo o precio, absolutamente todo. El costo se llama dedicación o disciplina. Podemos tener muchos obstáculos o tropezones en todos los órdenes, en el amor, en el trabajo, en nuestras aventuras, en los sueños, etc., pero nos podemos levantar, porque estamos hechos con fuerza para levantarnos y comenzar de nuevo, la vida no termina ahí ni se estanca, estamos hechos de alta resistencia para vivir intensamente y lograr los momentos más felices de nuestra propia historia; y si no eres feliz hazte a un lado porque estas contaminando el ambiente.

La meta es ser feliz, no hay una meta donde te reciban como en el maratón, un arco del triunfo o un paraíso donde nos esperen. Lo que si hay es lo bello que es vivir al máximo y luchar por vivir la vida intensamente. Que todo lo que se haga se haga bien, un gran amigo, un buen compañero, un gran espos@, un buen hijo, un buen estudiante, un gran amante, el mejor médico, el mejor abogado, comerciante, profesor, el mejor de los mejores, nada a medias o mediocridades, ser honesto y transparente y verás que todo lo demás viene en cascada porque vivimos la vida para ser felices, y si alguien no es feliz es porque no quiere. La vida es dar algo, por muy pobre que estés, siempre tienes algo para los demás.

Gracias por tu atención, manda tus comentarios a diegoazgconrumbo@gmail.com para enriquecer mi acervo y mi cultura. Hasta luego y que Dios te bendiga.

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