Corre, lee y dile
Por Germán Martínez Aceves
Vieja sentencia: “Mi papá no quiere que sea artista porque dice que me moriré de hambre”. Habría que agregar no solo las razones salariales, sino también la normatividad legal y la ausencia de prestaciones, los gastos de producción y todo lo que debería significar un trabajo “normal”.
Ser artista, muchas veces, es como ser equilibrista a diez metros de altura y sin red protectora. Ser artista es tener la sensibilidad e imaginación necesaria para crear, pero, sin mecenas, la incertidumbre poblará el futuro. Ser artista en México y en Latinoamérica es un oficio de riesgos donde el vacío legal es una constante,
Un grupo de 23 investigadores de doce universidades de Argentina, Colombia, Costa Rica Ecuador, México, Perú y Uruguay, agrupados en la Red Latinoamericana de Investigación en Artes, enfocaron sus objetivos de investigación en las condiciones de trabajo de los artistas y las condiciones legales en las que desarrollan el arte.
El primer resultado es el libro Ser artista en América Latina: marcos legislativos en siete países, coordinado por Tomás Egea Mendoza y Ahtziri Molina Roldán, coeditado por las Redes de Gestión Cultural y la Editorial de la Universidad Veracruzana.
Para iniciar, los investigadores compartieron una realidad en común: las condiciones laborales y de vida de los artistas son precarias: no tienen contratos estables, no cuentan con acceso a seguridad social y sus modos de contratación no incluyen ningún tipo de prestaciones.
Decidieron revisar los aparatos legislativos de los siete países mencionados para revisar la parte estructural legal y cómo se ajusta o no a las políticas públicas en las que intervienen gestores culturales, políticos y, claro está, los artistas.
La riqueza cultural de América Latina tiene, en contraste, mucha pobreza en el sentido de protección y apoyo al arte,
Los investigadores que participan en estas pesquisas iniciales son, de Argentina,
Carolina Cismondi de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba; Guillermo Martín Quiña, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas e; Ilze Gabriela Petroni, de la Universidad Provincial de Córdoba.
De Colombia: María Adelaida Jaramillo González, asesora de la promotora cultural en Proantioquia; Sandra Velásquez Puerta, de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín; Paola Andrea Cano Molina, de la Pontificia Universidad Javeriana, Cali; Rafael Mauricio París Restrepo, de la Universidad Pontificia Bolivariana y Juan Felipe Londoño Ramírez, del Tecnológico de Artes Débora Arango.
De Costa Rica: Gladys Alzate Quintero de la Universidad de Costa Rica.
De Ecuador: Pablo Cardoso y Mario Maquilón, ambos de la Universidad de las Artes.
De México: Ahtziri Molina Roldán, de la Universidad Veracruzana; Tomás Ejea Mendoza y Valeria Bermúdez Nava, de la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco y; Laura Mishelle Muñoz González, de la Universidad Nacional Autónoma de México.
De Perú: Bianca Garduño Bello y Juan de Dios Enríquez Becerra. de la Universidad Nacional de San Marcos.
De Uruguay: Susana Dominzain, Tamara Gómez, Lucía González Machado, Gabriela Miraballes Cortinas y Federico Sequeira, de la Universidad de la República.
El número de leyes relacionadas con el quehacer artístico que registraron quedó así: Argentina, 149; Costa Rica, 97; Perú y Uruguay, 41; Colombia y México, 37 y; Ecuador,13. En total: 415.
En ese marco legal hay leyes de creación de organismos, para el derecho a la cultura, para la defensa de la libertad de expresión, para los derechos de autor o para bibliotecas.
Existen también leyes que reconocen y defienden la diversidad cultural con la inclusión de los derechos de los pueblos originarios, de los afrodescendientes, de los grupos LGTB+, de los discapacitados.
Con ello lograron “generar una base de datos con las leyes generales, nacionales y, en su caso, federales, para mapear y diagnosticar el estado de la situación en materia de legislación vigente para las artes y las culturas, haciendo especial foco en el reconocimiento y la recopilación de aquellas normativas que se centraran en la regulación del trabajo de los sectores artísticos en los siete países participantes y; la realización de un estudio comparativo de temas específicos de estos conjuntos legales y analizar comparativamente cómo estos se abordan en los siete países estudiados”.
Los resultados que se presentan en este libro es un primer esfuerzo colectivo “de aunar las legislaciones nacionales para comparar las formas en que estas regulan el trabajo de las y los artistas en cada país”. Busca contribuir al conocimiento, a la concientización y generar interés por el estudio de la problemática legislativa cultural con miras “al mejoramiento, fortalecimiento y sostenibilidad de la diversidad artística y cultural de los países de la región”.
Ser artista en América Latina: marcos legislativos en siete países, coordinado por Tomás Egea Mendoza y Ahtziri Molina Roldán, coeditado por las Redes de Gestión Cultural y la Editorial de la Universidad Veracruzana, 221 páginas, 2026.
Para su consulta se encuentra en acceso abierto en:




