
- Compartieron perspectivas sobre ecosistemas, ordenamiento territorial y herramientas climáticas aplicadas a la planeación regional
- Las ponencias destacaron la importancia del monitoreo ambiental y la información climática para enfrentar eventos hidrometeorológicos extremos
David Sandoval Rodríguez / Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver.- La restauración ambiental, el uso estratégico de datos meteorológicos y la planeación territorial son herramientas complementarias para reducir la vulnerabilidad frente al cambio climático y fortalecer la resiliencia de las comunidades, coincidieron especialistas durante el Foro “Territorios resilientes. Acción ambiental, ecología y uso de datos climáticos”, organizado por la Licenciatura en Geografía y la Maestría en Economía Ambiental y Ecológica (MEAE) de la Universidad Veracruzana (UV).
En este encuentro académico, realizado en el auditorio de la Facultad de Economía, Ana Cecilia Travieso Bello, docente adscrita a la MEAE, y Raymundo Contreras Hernández, egresado de la Licenciatura en Ciencias Atmosféricas de la UV e integrante de la Secretaría de Protección Civil del estado, abordaron los retos que enfrenta Veracruz para adaptarse a fenómenos climáticos cada vez más intensos.
En su ponencia “Restauración ambiental como estrategia de resiliencia en el territorio”, Travieso Bello explicó que un territorio resiliente no es aquel que permanece igual después de una perturbación, sino el que desarrolla capacidades para absorber amenazas, adaptarse y transformarse, manteniendo un equilibrio entre sus componentes ecológicos, sociales y económicos.
La académica señaló que el deterioro ambiental, los cambios de uso de suelo, la expansión urbana en zonas de riesgo y la pérdida de biodiversidad han reducido la capacidad de los ecosistemas para sostener funciones esenciales como la regulación del clima, el control de la erosión y la disponibilidad de agua.

Recordó que la Organización de las Naciones Unidas y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) declararon el periodo 2021-2030 como el Decenio sobre la Restauración de Ecosistemas, iniciativa que busca recuperar los que están degradados en beneficio de la naturaleza y de las personas.
En México, añadió, esta estrategia se refleja en el Programa Nacional de Restauración Ambiental 2025-2030, que plantea acciones para detener y revertir este fenómeno en los ecosistemas mediante la participación comunitaria, la coordinación institucional y el monitoreo de largo plazo.
“La restauración ambiental debe considerar al mismo tiempo los ecosistemas, la participación social y las actividades productivas”, señaló.
Entre las alternativas destacó la restauración productiva, que incorpora prácticas agroecológicas, sistemas agroforestales y silvopastoriles para recuperar funciones ecológicas sin abandonar la producción agrícola.
También subrayó la importancia de las soluciones basadas en la naturaleza, como la reforestación en curvas de nivel para disminuir la erosión, el uso de humedales artificiales para mejorar la calidad del agua y el incremento de áreas verdes en ciudades para enfrentar el aumento de temperaturas.

Travieso Bello advirtió que uno de los principales desafíos es el financiamiento, además de la necesidad de fortalecer capacidades técnicas, armonizar la legislación ambiental y generar conocimiento sobre las interacciones entre los ecosistemas, especialmente en zonas costeras.
Por su parte, Raymundo Contreras Hernández expuso “Meteorología y climatología para construir territorios resilientes”, en donde explicó que la meteorología estudia el comportamiento atmosférico a corto plazo, mientras que la climatología analiza patrones de largo plazo; ambas disciplinas permiten comprender cómo evolucionan las amenazas hidrometeorológicas y cómo planificar el territorio.
Precisó que septiembre, octubre y noviembre representan un periodo de alta complejidad para Veracruz debido a la coincidencia entre la temporada de ciclones tropicales y el inicio de los frentes fríos y eventos de norte, combinación que favorece lluvias intensas en distintas regiones del estado.
El meteorólogo afirmó que el cambio climático está modificando la intensidad y frecuencia de los eventos extremos; puso como ejemplo el domo de calor registrado en 2024, cuando Xalapa acumuló 40 días consecutivos con temperaturas superiores al promedio histórico, así como las lluvias extraordinarias ocurridas en 2025.
“Las precipitaciones ahora son más intensas y se concentran en menos tiempo, lo que incrementa el riesgo de inundaciones y deslizamientos”, explicó.

Contreras Hernández destacó que la información generada por estaciones meteorológicas y climatológicas permite construir mapas de precipitación, temperatura y zonas de riesgo mediante sistemas de información geográfica y herramientas como QGIS, Python y ArcGIS.
Asimismo, señaló que la inteligencia artificial comienza a incorporarse al análisis meteorológico para proyectar posibles trayectorias de ciclones tropicales con mayor anticipación y apoyar la toma de decisiones.
El egresado de la UV enfatizó que el riesgo climático depende de tres factores: la amenaza, la exposición y la vulnerabilidad, recordando que los fenómenos naturales no pueden evitarse; no obstante, “sí es posible disminuir la exposición mediante un ordenamiento territorial adecuado y reducir la vulnerabilidad con mejor infraestructura, sistemas de alerta temprana, gestión del agua y restauración ambiental”.
Como parte de esta actividad también participó Lucrecia Soledad Wagner y Juan Carlos López Acosta, con los temas: Movimientos ambientales y justicia territorial en un mundo cambiante, y Manual de héroes y canallas: resiliencia en el antropoceno, respectivamente.



