Por Pablo Gato
Acusan los demócratas.
Sin ánimo de ofender a los bomberos. Es una simple expresión.
Afirman que no solo quiere construir una especie de arco del triunfo en un lugar que dificultaría las vistas del cementerio nacional de Arlington y que debido a su altura podría suponer un riesgo a la aviación, sino que ahora Trump afirma que el arco también tendría una función militar.
Declara que en arco tendía espacio para municiones, drones y francotiradores.
¿En una ciudad con decenas de agencias de todo tipo con agentes armados hasta los dientes y rodeada de bases militares del Pentágono, ahora hacen falta drones en el arco?
Los demócratas se burlan de las ideas de Trump, afirman que son ridículas e insisten que crea un escándalo diario para que no se hable de la guerra en Irán, la inflación y los archivos Epstein.
“Trump ha convertido a Irán en el cuarto poder mundial”
Asegura el profesor de la universidad de Chicago, Robert Pape.
“Antes del ataque de Trump a Irán en plenas conversaciones de paz, el estrecho de Ormuz estaba abierto así como el mar Rojo y las exportaciones de petróleo, gas, fertilizantes y productos derivados del petróleo se realizaban sin problema”, afirma.
“Pero tras su brillante idea de atacar a Irán ahora Irán no solo controla el petróleo del estrecho de Ormuz sino el que pasa por el mar Rojo a través de sus aliados los hutíes”, sigue.
“Los huties han cerrado el mar Rojo y han destruido el oleoducto por el cual Arabia Saudita exportaba petróleo sin pasar por el estrecho de Ormuz”, continúa.
“El resultado es que Irán controla directa e indirectamente una cantidad enorme del petróleo que el mundo necesita para funcionar. Trump ha de hecho convertido a Irán en el cuarto poder mundial debido a ese poder para destruir la economía mundial. El error estratégico de Trump pasará a la historia como uno de los más garrafales por parte de un presidente americano, sino el peor de todos”, concluye.




