
- Roldán Valverde, de la Universidad de Texas Río Grande Valley, presentó en el Museo de Antropología de Xalapa resultados de décadas de investigación sobre estos reptiles
- En el marco de la Cátedra de Excelencia “Ruy Pérez Tamayo”, cuyo lema es “La evolución del comportamiento: un enfoque histórico y científico”
Carlos Hugo Hermida Rosales / Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver.- “El comportamiento reproductivo de las tortugas marinas está acompañado por complejos mecanismos fisiológicos que les permiten responder a condiciones ambientales adversas y, en determinados momentos, reducir su reacción al estrés”, explicó Roldán Arturo Valverde, investigador de la Universidad de Texas Río Grande Valley, Estados Unidos.
Al impartir la conferencia magistral “La fisiología reproductiva y de forrajeo de las tortugas marinas” en el Museo de Antropología de Xalapa, en el marco de la Cátedra de Excelencia “Ruy Pérez Tamayo” cuyo lema es “La evolución del comportamiento: un enfoque histórico y científico”, el especialista presentó resultados de décadas de investigación sobre estos reptiles.
El académico compartió que su interés por las tortugas marinas comenzó en 1987, cuando inició trabajos con la especie lora en Costa Rica; desde entonces centró buena parte de su trayectoria científica en comprender su conducta reproductiva, particularmente el fenómeno conocido como arribada, en el cual miles de ejemplares llegan simultáneamente a las playas para anidar.
En algunas de estas concentraciones participan entre 100 mil y 300 mil individuos, aunque se han estimado eventos de hasta medio millón.

Roldán Valverde explicó que la elevada densidad provoca una intensa interacción física entre los animales, que continúan con el proceso de anidación pese a que otras tortugas pueden pasarles por encima o interferir con sus movimientos.
Esta observación le llevó a preguntarse cómo podían mantener su conducta reproductiva ante situaciones potencialmente estresantes, y para estudiarlo utilizó como estímulo un hecho que ocurre naturalmente: especímenes que quedan boca arriba después de caer sobre troncos u otros obstáculos y tienen dificultades para reincorporarse.
Los experimentos le permitieron analizar la concentración de corticosterona, hormona relacionada con la respuesta al estrés en estos animales, y descubrió que algunos ejemplares no la producían ante el estímulo, mientras que otros sí.
Con el objetivo de precisar dónde se encontraba el mecanismo responsable de esa diferencia, examinó distintos componentes del sistema que conecta el cerebro con las glándulas suprarrenales, y al aplicar la hormona ACTH observó que respondían de modo intenso y sostenido, lo cual indicó que estas estructuras eran funcionales.

Ante los resultados, el investigador planteó que el mecanismo de regulación se encontraría en una etapa anterior del proceso, en el hipotálamo o la hipófisis; de acuerdo con sus trabajos, una proteína presente en el cerebro puede unirse a esta hormona y limitar la cantidad disponible para activar la cascada fisiológica asociada con la respuesta al estrés.
“Estas conclusiones abren nuevas preguntas sobre la fisiología de las tortugas marinas y permiten comprender con mayor precisión la relación entre comportamiento, reproducción, migración y respuesta al estrés”, manifestó.



