Por Rocío Aburto
Xalapa, Ver. La pérdida de un familiar por suicidio puede generar entre los sobrevivientes sentimientos de culpa, enojo, vergüenza y tristeza, además de modificar de manera importante su rutina, por lo que es fundamental que reciban atención y acompañamiento psicológico, señaló la psicóloga Rachel Carolina Aburto Ordaz.
Durante la jornada realizada por el Instituto Veracruzano de Salud Mental “Doctor Rafael Velasco Fernández”, con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre, la especialista ofreció la charla “Cuando tú decides irte; ¿Qué pasa conmigo?”, dirigida a familiares que han enfrentado este tipo de pérdida.
Aburto Ordaz explicó que, después de realizar los trámites legales derivados del fallecimiento, los integrantes de la familia deben afrontar una nueva realidad marcada por el duelo y por emociones que pueden manifestarse de distintas maneras.
Detalló que la afectación no depende del vínculo que se haya tenido con la persona fallecida, ya que pueden resultar afectados padres, madres, hijos, parejas, amigos, compañeros de trabajo y otras personas cercanas.
“Las personas se ven afectadas por la pérdida del ser querido, independientemente del vínculo que tenían, siempre hay un impacto emocional, que puede estar acompañado de ciertas conductas como de riesgo, por eso debemos expresarlo y escuchar a las personas”.
La psicóloga destacó la necesidad de implementar acciones de “Posvención por suicidio”, enfocadas en atender a quienes permanecen en duelo y requieren herramientas para afrontar la pérdida.
Explicó que cada persona procesa el duelo de manera diferente y que las señales de alerta pueden presentarse en el estado de ánimo, las relaciones sociales o las actividades cotidianas.
En este sentido, indicó que experimentar tristeza o buscar cierto aislamiento puede formar parte del proceso; sin embargo, cuando estas conductas comienzan a interferir con la vida diaria, es necesario solicitar ayuda profesional.
“Cuando ocurre el suicidio, pareciera que ya murió y queremos continuar con la vida. Pero ¿Qué pasa? Las personas quedan con sentimientos de culpa, de vergüenza, de enojo, y muy pocas se van a acercar o van a decir, me siento mal, necesito llevar un acompañamiento psicológico, independientemente del vínculo que tuviera con la persona que fallece”.
Aburto Ordaz llamó a las personas que atraviesan un duelo por suicidio a no enfrentar solas el proceso y acercarse a los módulos de atención médica del sector Salud o al Instituto Veracruzano de Salud Mental “Doctor Rafael Velasco Fernández”, ubicado en la calle Soconusco número 31, colonia Aguacatal, en Xalapa.
También está disponible la línea de intervención en crisis 228 814 5565, mientras que ante una emergencia se puede solicitar apoyo a través del 911




