- Gladys Martínez, coordinadora del posgrado, dijo que uno de sus objetivos es formar profesionistas capaces de analizar la arquitectura más allá del diseño
- El programa educativo ha evolucionado para estudiar los espacios habitables desde una perspectiva crítica, inclusiva y sostenible
Paola Cortés Pérez / Fotos: César Pisil Ramos
Xalapa, Ver.- La Maestría en Arquitectura de la Universidad Veracruzana (UV) conmemora 15 años de formar investigadores capaces de analizar esta disciplina más allá del diseño, mediante estudios que abordan la relación entre los espacios habitables, las personas y sus contextos, con una perspectiva orientada hacia la equidad, la inclusión y la sostenibilidad.
Gladys Martínez Aguilar, coordinadora del posgrado, explicó que esta surgió ante la necesidad de consolidar una opción de formación que permitiera a los profesionales de la arquitectura continuar su preparación y desarrollar investigación dentro de la propia institución. Después de varios intentos por establecer un programa, el proyecto se concretó en agosto de 2011.
El programa educativo (PE) fue concebido con un enfoque de investigación y se incorporó al entonces Sistema Nacional de Posgrados de Calidad del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), como un posgrado de reciente creación, lo que permitió darle respaldo y solidez académica desde sus primeros años.
En sus inicios, la maestría contemplaba ámbitos como el diseño, la vivienda, la relación de la arquitectura con el entorno urbano, la innovación arquitectónica y la conservación del patrimonio; sin embargo, durante estos 15 años ha transformado sus contenidos para responder a las necesidades sociales, académicas y profesionales de cada momento.
Martínez Aguilar detalló que el primer plan de estudios, establecido en 2011 se modificó en 2014 para delimitar con mayor precisión las líneas de investigación; posteriormente, en 2019 se actualizaron los programas de ese plan y en 2023 se estableció el programa vigente.
Esta evolución también significó ampliar la manera de entender el objeto de estudio de la arquitectura. Mientras inicialmente existía una mayor concentración en la vivienda, ahora el programa aborda el hábitat sostenible y sustentable, considerando los procesos y relaciones que se generan entre la arquitectura, las personas y los contextos donde se inserta.
En consecuencia, las investigaciones han incorporado a grupos de población que anteriormente no eran considerados de manera suficiente en los estudios arquitectónicos, entre ellos mujeres, infancias y personas con neurodivergencias, lo que muestra que estos trabajos buscan analizar cómo el espacio puede contribuir a garantizar derechos humanos y generar condiciones más equitativas.
La coordinadora destacó que esta apertura ha permitido que los proyectos desarrollados en el posgrado trasciendan los límites tradicionales de la disciplina y se conviertan en investigaciones de carácter transdisciplinar. Actualmente, el programa educativo trabaja a partir de tres líneas: Hábitat sostenible, Procesos arquitectónicos y urbanos, e Innovación conceptual del proyecto urbano arquitectónico.
Estas líneas permiten estudiar la arquitectura en relación con sus entornos y poblaciones, al tiempo que mantienen abiertas posibilidades de investigación que incorporan otros campos del conocimiento.

Investigación con impacto en la formación profesional
Para conocer la pertinencia de sus estudios, el PE mantiene comunicación con sus egresados y realiza sondeos sobre la utilidad de la formación recibida, su incorporación al ámbito laboral y la continuidad de sus trayectorias académicas.
Asimismo, este seguimiento permite al posgrado identificar áreas de oportunidad y contrastar su propuesta con otros programas en esta disciplina. Como parte de este proceso, en 2025 fue evaluado por la instancia correspondiente y refrendó su pertenencia al Sistema Nacional de Posgrados.
Otra de las fortalezas del PE es su núcleo académico, integrado actualmente por 12 profesores con perfil del Programa para el Desarrollo Profesional Docente (Prodep) y miembros del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), quienes cuentan con una amplia trayectoria y acompañan a los estudiantes en el desarrollo de proyectos vinculados con las necesidades de su entorno.
La coordinadora señaló que el reconocimiento de la maestría también se observa en la procedencia de sus estudiantes. En los procesos de ingreso recientes han participado aspirantes de distintas regiones de Veracruz, de diferentes estados del país y de otras naciones, entre ellas, de Cuba.
A lo largo de estos 15 años, apuntó que alrededor de 187 estudiantes han ingresado a la maestría y estimó que cerca de 150 egresaron y desde distintos ámbitos han contribuido a ampliar la presencia de la investigación arquitectónica.
Para Martínez Aguilar, uno de los principales aportes del posgrado ha sido ampliar la concepción de la arquitectura, esto es, frente a la idea de que esta disciplina se limita al diseño, el PE impulsa una visión en la que también puede vivirse, analizarse, conservarse, cuestionarse e investigarse.
Más que traducirse necesariamente en un producto o proyecto específico, explicó, el impacto del posgrado se encuentra en la generación de conocimiento y en la formación de profesionales con una mirada distinta sobre su disciplina y sobre la responsabilidad que implica intervenir en las ciudades y los espacios habitables.
En este sentido, los egresados han llevado esta perspectiva a otras instituciones de educación superior y ámbitos profesionales, donde pueden desempeñarse como académicos e investigadores y contribuir a replantear procesos proyectuales y la relación entre arquitectura y sociedad.
Nuevos retos para la investigación arquitectónica
La transformación del programa también responde a los nuevos desafíos que enfrenta la investigación; en este punto, Martínez Aguilar consideró que hoy en día investigar implica superar la idea de que el conocimiento se genera solo en bibliotecas y archivos, pues cada vez adquieren mayor relevancia las metodologías participativas, el trabajo con las comunidades, las herramientas digitales y la inteligencia artificial.
Ante estos cambios, uno de los retos consiste en mantener una postura crítica frente a los entornos y herramientas disponibles, así como profundizar en investigaciones que permitan comprender problemas complejos desde distintas perspectivas.
Por ello, la maestría busca fortalecer en sus estudiantes el pensamiento crítico, la reflexión y la ética, además de una mayor conciencia sobre los contextos en los que interviene la arquitectura, con la finalidad de contribuir a espacios más equitativos, inclusivos y sostenibles.
Como parte de la conmemoración por sus 15 años, la comunidad académica ha realizado conversatorios en los que estudiantes y egresados comparten investigaciones, publicaciones y resultados con profesores y compañeros de la Facultad de Arquitectura.
También se suma a estas actividades la revista RUA, que en el reciente número reúne textos de académicos, egresados y profesores de otros posgrados relacionados con la arquitectura y el urbanismo, además de reseñas y trabajos vinculados con la trayectoria de la maestría. “La publicación representa un ejercicio para recuperar parte de la historia construida durante estos 15 años”.
Martínez Aguilar invitó a quienes tengan interés en la investigación y aspiren a desarrollarse en el ámbito académico a considerar este posgrado, cuya convocatoria se realiza anualmente de acuerdo con el calendario de posgrados de la UV.
Enfatizó que se trata de una maestría con enfoque en investigación, no de carácter profesionalizante, por lo que está dirigida particularmente a quienes buscan formarse como investigadores y contribuir desde la arquitectura al análisis y transformación de los contextos sociales.





