Académica analizó al cuerpo como origen de una identidad teatral propia 

Karina Eguía empleó una metodología situada con enfoque cualitativo
  • Karina Eguía, de la Facultad de Teatro de la Universidad Veracruzana, documentó el proceso creativo de Ese Perro está Enroscado y muestra cómo el trabajo corporal permanente permitió a la compañía construir una poética escénica  

Carlos Hugo Hermida Rosales 

Fotos: Luis Fernando Fernández (1 y 3) y cortesía Ese Perro está Enroscado (2 y 4) 

Xalapa, Ver.- Karina Eguía Lozada, catedrática de la Facultad de Teatro de la Universidad Veracruzana (UV), documenta cómo el trabajo corporal permanente puede convertirse en el eje para construir una identidad artística propia dentro del teatro independiente. 

En su proyecto de titulación de la Maestría en Artes Escénicas, dirigido por Elka Fediuk, analiza la trayectoria de la compañía Ese Perro está Enroscado, cuya experiencia permitió reconocer procesos de creación, gestión y producción que han contribuido a su permanencia durante más de una década. 

La profesora compartió que la investigación parte del interés por registrar los mecanismos de creación de los artistas escénicos locales, y comprender cómo estos dialogan con el contexto cultural de Xalapa, ciudad caracterizada por su amplia actividad artística. 

Investigar a un grupo en activo representó uno de los principales retos

El eje central del estudio fue el laboratorio corporal permanente desarrollado por Ese Perro está Enroscado, espacio en el que sus integrantes experimentaron, discutieron y transformaron herramientas escénicas hasta consolidar una forma propia de hacer teatro.  

El proceso dio la oportunidad de que la agrupación construyera una poética distintiva basada en la exploración física y el trabajo colaborativo.  

Karina Eguía empleó una metodología de investigación situada con enfoque cualitativo, en la cual analizó la historia del grupo desde su surgimiento como estudiantes de la Facultad de Teatro hasta su consolidación como compañía, y examinó tres de sus montajes representativos con el objetivo de identificar las características de su lenguaje escénico.  

Entre los resultados más relevantes, encontró que sus puestas en escena nacen de la práctica y no de un texto dramático previamente establecido, proceso en el que el cuerpo adquiere un papel protagónico como generador de conocimiento y discurso, y el gesto se convierte en un elemento narrativo capaz de construir significado.

La docente declaró que incluso los proyectos más consolidados atraviesan fases de transformación

La académica confesó que investigar a un grupo en activo representó uno de los principales retos del proyecto, debido a que sus métodos creativos evolucionan constantemente, lo cual le obligó a replantear preguntas y objetivos conforme cambiaban las condiciones de trabajo de los artistas. 

Además, su estudio evidencia que el teatro independiente enfrenta importantes dificultades para sostener procesos de laboratorio permanente, debido a la falta de recursos económicos, espacios de ensayo y apoyos institucionales que permitan desarrollar iniciativas de largo plazo. 

Otro aporte de la investigación consistió en visibilizar las redes de colaboración que distinguen a esta manifestación escénica en Xalapa: los creadores suelen sumarse a diversas propuestas colectivas, compartiendo conocimientos y experiencias que fortalecen a las agrupaciones locales. 

No obstante, Karina Eguía declaró que incluso los proyectos más consolidados enfrentan fases de transformación. Ese Perro está Enroscado sigue vigente, aunque atraviesa una etapa de transición, motivada principalmente por la situación económica que afecta a sus miembros y limita la continuidad de los laboratorios permanentes.  

El teatro independiente enfrenta importantes dificultades para sostener procesos de laboratorio permanente

“Este escenario plantea nuevas preguntas sobre la evolución del teatro independiente y los modos en que los procesos de creación se adaptan a las condiciones actuales sin perder su capacidad de experimentación e innovación”, puntualizó. 

La docente enfatizó que el laboratorio corporal es una herramienta esencial para el desarrollo artístico, pues permite que cada integrante construya conocimiento desde el cuerpo y contribuya a una poética colectiva.  

“Documentar estas experiencias brinda la oportunidad de fortalecer la formación de nuevas generaciones de artistas escénicos y enriquecer la reflexión sobre el teatro independiente en Veracruz”, concluyó.  

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