Fuentes emergentes de aditivos, tema de estancia intersemestral UV 

Andrés Bocardo, Claudia Paola Reyes y la profesora Abril Ramírez, del ICB, hablaron sobre la estancia intersemestral de investigación
  • Abril Ramírez, académica del Instituto de Ciencias Básicas, guía un proyecto que acerca a estudiantes de Medicina a la investigación sobre ingredientes funcionales y su impacto en la salud sistémica 
  • La estancia reúne a universitarios para analizar cómo nuevos aditivos alimentarios pueden favorecer la microbiota y contribuir a la prevención de enfermedades crónicas 

David Sandoval Rodríguez

Fotos: Luis Fernando Fernández

Xalapa, Ver.-Durante muchos años, la palabra aditivo se relacionó con ingredientes artificiales cuyo único propósito era conservar alimentos o mejorar su apariencia, sin embargo, ese paradigma está cambiando; hoy la investigación científica explora nuevas generaciones de estos compuestos obtenidos de fuentes naturales que, además de cumplir funciones tecnológicas, pueden favorecer la microbiota intestinal y contribuir a la salud sistémica, explicó Abril Ramírez Higuera, investigadora del Instituto de Ciencias Básicas (ICB) de la Universidad Veracruzana (UV). 

Este es el eje de la estancia intersemestral “Fuentes emergentes de aditivos alimentarios y su influencia en la microbiota: implicaciones para la salud sistémica”, que imparte Ramírez Higuera en la edición de verano 2026 del programa impulsado por la Dirección General de Investigaciones.

La académica explicó que actualmente la industria alimentaria vive un proceso de reformulación, derivado tanto de cambios regulatorios como de consumidores cada vez más interesados en conocer el impacto de los alimentos sobre su organismo.

“La gente cuando escucha la palabra aditivo generalmente ve el lado negativo; sin embargo, ahora existe toda una tendencia de reformulación de alimentos”, comentó.

Entre los ingredientes que despiertan mayor interés científico destacan fibras prebióticas como la inulina, los fructooligosacáridos y los almidones resistentes, compuestos que favorecen el crecimiento de bacterias benéficas en el intestino y cuya acción se relaciona con una mejor respuesta frente a procesos inflamatorios y enfermedades crónicas.

Ramírez Higuera explicó que, además de cumplir funciones tecnológicas como conservar alimentos o mejorar su textura, actualmente existe una tendencia hacia la incorporación de ingredientes con propiedades funcionales.

Señaló que muchos de estos compuestos pueden obtenerse de fuentes emergentes como residuos de la industria tequilera y mezcalera, algas marinas e incluso insectos, lo que además “representa una alternativa para impulsar modelos de economía circular mediante el aprovechamiento de materiales que antes se consideraban desechos”.

Abril Ramírez destacó que existe un cambio de paradigma en la industria alimentaria que es abordado en la estancia intersemestral

Asimismo, destacó que la investigación sobre microbiota ha ampliado su alcance más allá del aparato digestivo y hoy en día hay evidencias sobre su relación con el sistema inmunológico, enfermedades metabólicas, procesos inflamatorios, e incluso con la producción de neurotransmisores vinculados con trastornos como la ansiedad, el estrés y enfermedades neurodegenerativas. 

En esta estancia participan Andrés Bocardo Santos y Claudia Paola Reyes, estudiantes de la Licenciatura en Médico Cirujano, quienes encontraron en el programa la oportunidad de fortalecer su formación científica durante el periodo vacacional. 

Bocardo Santos explicó que eligió este proyecto porque integra tres áreas fundamentales para la medicina actual: nutrición, microbiota y enfermedades crónicas. 

Aunque su interés profesional se orienta a la práctica clínica, considera que “la investigación constituye una herramienta indispensable para comprender mejor los problemas de salud” y responder a las exigencias de la formación médica contemporánea. 

Además, puntualizó que cada vez más hospitales valoran que los futuros especialistas cuenten con experiencia en investigación. 

Andrés Bocardo, alumno de la Licenciatura en Médico Cirujano, dijo que la experiencia fortalece sus capacidades en investigación

El estudiante señaló que la estancia ha representado un desafío académico al introducirlo en la metodología de las revisiones sistemáticas, un proceso distinto a los trabajos escolares tradicionales. Aprender a buscar evidencia científica, analizar la calidad de los estudios y sintetizar la información le ha permitido desarrollar competencias que serán de gran utilidad tanto para futuros proyectos como para su ejercicio profesional. 

Por su parte, Claudia Paola Reyes comentó que su interés por participar surgió después de haber colaborado previamente en otras estancias, experiencias que despertaron su gusto por aprender directamente de investigadores especializados. 

Destacó que “el intercambio de conocimientos con expertos y el trabajo colaborativo” la motivaron a asumir un nuevo reto, ahora enfocado en un tema de relevancia para la salud pública. 

La estudiante reconoció que uno de los mayores aprendizajes ha sido comprender la rigurosidad del trabajo científico que implica elaborar una revisión sistemática para conocer a profundidad la metodología, establecer criterios para seleccionar y descartar artículos, además de identificar evidencia con suficiente calidad científica, habilidades que fortalecerán su desarrollo profesional. 

El interés de Claudia Paola Reyes por participar se relaciona con la investigación y su aplicación en la salud pública

Como resultado de la estancia, ambos estudiantes desarrollan una revisión sistemática con potencial para publicarse en una revista científica indexada. 

La investigadora explicó que el programa también contempla otras modalidades de acreditación, como artículos de divulgación, materiales audiovisuales o la incorporación de estudiantes a proyectos experimentales que forman parte de tesis de maestría y doctorado. 

Ramírez Higuera subrayó que las estancias intersemestrales representan una oportunidad para que las y los universitarios desarrollen habilidades científicas, técnicas y de comunicación durante los periodos vacacionales. 

“Nosotros somos facilitadores; ellos deciden hasta dónde quieren llegar”, expresó al invitar a las y los estudiantes de la UV a participar en futuras ediciones del programa y aprovechar estos espacios para fortalecer su formación académica, generar conocimiento y ampliar sus oportunidades profesionales.

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