Al salir a defender las críticas y los señalamientos que especialistas en finanzas han lanzado contra el modelo de la 4T en el país, el ¿empresario?, hijo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, de nombre José Ramón López Beltrán, escribió en su red X que “El banco de inversión @GoldmanSachs proyecta que para 2075 México será la DÉCIMA potencia económica mundial, superando a Reino Unido, Japón, Francia, Canadá e Italia”.
Añade: “Hoy estamos en el sitio 14 con una trayectoria en ascenso brutal”.
“¿Qué cambió? La política económica. La economía moral de la Cuarta Transformación sigue demostrando que combatiendo la corrupción, aumentando el salario mínimo, fortaleciendo el mercado interno y poniendo en primer lugar a la gente humilde y a la gente pobre no frena el crecimiento: lo impulsa”.
“Lo que inició Andrés Manuel López Obrador hoy lo consolida la presidenta Claudia Sheinbaum: Récord de inversión extranjera, un SuperHiperMegaPeso fuerte, el desempleo en mínimos históricos y millones de mexicanos saliendo de la pobreza”.
«El futuro de México no se decreta desde Nueva York, pero desde ahí ya lo reconocen”, indica el hijo viajero.
Al respecto, el analista político Abraham Anaya le contesta en un largo mensaje, también de X, que ponemos a consideración del lector:
https://x.com/abrahamvanaya/status/2075823658228928787?s=20
Vamos por partes, porque este tuit mezcla un dato real con una lectura torcida de la historia económica de México. (Muy a la 4T)
1.- La proyección de Goldman Sachs (10° lugar en 2075) no nace de la «economía moral» de la 4T. Es un escenario especulativo a 53 años, condicionado a mejoras en Estado de derecho, infraestructura y productividad que hoy México NO tiene resueltas. Y aquí está el dato que nadie en la 4T menciona: en febrero de 2017, dos años ANTES de que AMLO llegara a Palacio Nacional, PwC ya proyectaba que México sería la 7ª economía del mundo en 2050, superando a Reino Unido y Alemania. Es decir, la expectativa optimista sobre México ya existía antes del proyecto de la 4T, y era MÁS ambiciosa que la que hoy se presume como logro propio.
2.- «Trayectoria en ascenso brutal»: la economía creció 0.8% en 2025. En 2017, con Peña Nieto, creció 2.3%. El PIB per cápita hoy está en niveles de 2017. Contra eso no hay relato que aguante.
3.- «Récord de inversión extranjera»: cierto en el total (40,871 mdd en 2025), pero el 67.7% es reinversión de utilidades de empresas que YA estaban aquí, no capital nuevo llegando por el supuesto boom del nearshoring. La inversión genuinamente nueva fue de apenas 7,378 mdd.
4.- «Desempleo en mínimos históricos»: la tasa abierta está baja (2.4%), pero la propia ENOE del INEGI reportó pérdida de más de 200 mil empleos en el primer trimestre de 2026. El gobierno usa el dato bonito y esconde el que no le conviene.
5- «SuperHiperMegaPeso fuerte»: el peso se aprecia sobre todo por el diferencial de tasas de Banxico (carry trade) y remesas, no por una supuesta fortaleza estructural del mercado interno. Y en términos reales, ajustando por la inflación acumulada desde 2018, la apreciación es bastante menos espectacular de lo que suena.
Lo único que sí resiste el escrutinio: la pobreza bajó de forma real y acelerada (13.4 millones de personas entre 2018-2024). Ese punto se lo concedo. Pero un dato cierto no salva un tuit lleno de comparaciones forzadas, cifras sacadas de contexto y una proyección a medio siglo presentada como si fuera obra de tres años de gobierno. Cuando alguien cita a Goldman Sachs para presumir el futuro, lo mínimo es leer el reporte completo — y el de PwC que existía antes”.
Usted, amable lector, juzgue, con estos datos de debate y sobre todo en lo que le digan sus bolsillas y la calidad de vida de estos últimos años. Tan tan.










