HORA CERO

    El freno a la reelección en Veracruz

    Luis Alberto Romero

    El Congreso de Veracruz aprobó la reforma que prohíbe la reelección inmediata y el nepotismo electoral.

    Con 36 votos a favor, seis abstenciones y ningún voto en contra, la Legislatura del Estado aprobó una reforma constitucional que prohíbe la reelección inmediata de diputados locales y ediles, además de establecer el nepotismo electoral como un impedimento para acceder a cargos de elección popular.

    La medida armoniza la Constitución estatal con las recientes modificaciones a la Constitución federal y busca fortalecer la transparencia y la equidad en los procesos electorales.

    El decreto deriva de iniciativas presentadas por los grupos legislativos de Morena y Partido Verde, y representa uno de los cambios más importantes en las reglas de participación política en la entidad de cara a los próximos años.

    Con la reforma, el artículo 21 de la Constitución local establece que las diputadas y los diputados no podrán buscar la reelección para el periodo inmediato posterior al ejercicio de su cargo. Asimismo, se mantiene la posibilidad de que un suplente pueda contender como propietario, siempre que no haya ejercido el cargo durante el periodo correspondiente.

    Uno de los aspectos más importantes del decreto es la incorporación del concepto de nepotismo electoral; a partir de su entrada en vigor, no podrán ser candidatos a diputaciones, la gubernatura o ayuntamientos quienes, durante los tres años previos a la elección, hayan tenido un vínculo de matrimonio, concubinato, unión de hecho o parentesco por consanguinidad, afinidad o adopción con la persona que ocupe el cargo al que aspiran.

    La reforma también modifica el artículo 70 para impedir la reelección consecutiva de presidentes municipales, síndicos, regidores e integrantes de los concejos municipales, eliminando la posibilidad de permanecer de manera continua en el mismo cargo.

    Aunque el decreto ya fue aprobado por el Poder Legislativo, sus efectos comenzarán a aplicarse a partir de 2030; esto significa que las personas que ocupen esos cargos en ese año ya no podrán buscar la reelección inmediata y deberán respetar las nuevas restricciones relacionadas con el nepotismo electoral.

    Las comisiones legislativas encargadas del dictamen señalaron que esta reforma no solo cumple con la obligación de armonizar la legislación estatal con la Constitución federal, sino que también fortalece la vida democrática de Veracruz al promover instituciones más transparentes, incluyentes y libres de prácticas que puedan afectar la equidad en las elecciones.

    Con esta decisión, Veracruz se suma a las entidades que adoptan nuevas reglas para limitar la permanencia de grupos familiares en el poder y evitar la continuidad inmediata en los cargos públicos, con el propósito de fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones y en los procesos democráticos.

     

    La desbandada de alcaldes petistas

    El dirigente del Partido del Trabajo en Veracruz, Vicente Aguilar, ha externado su molestia, en reiteradas ocasiones, debido a que tras los 28 triunfos municipales logrados en las elecciones locales de 2025, 11 alcaldes cambiaron de militancia para sumarse a Morena.

    Aclaró que el cambio de partido no es una práctica ilegal, pero sí representa una traición a los electores.

    El dirigente partidista puso como ejemplo a la alcaldesa de Teocelo, Daniela Villegas, quien ganó la elección abanderada por el PT, para luego anunciar su incorporación al morenismo.

    Es la novena autoridad municipal surgida del Partido del Trabajo, que decidió cambiar de bando, aunque se mantuvo en la 4T.

    Vicente Aguilar expuso que su partido ha registrado un importante crecimiento electoral en Veracruz; tiene razón: en el proceso local de 2024, esta fuerza política sufrió para alcanzar el 3% de los votos; un año después, en las municipales de 2025, en PT superó con relativa facilidad el 12% de los sufragios totales para dejar de ser actor de reparto y convertirse en protagonista.

    El año pasado, esta fuerza política dio la sorpresa en Veracruz, al ganar en 28 de los 212 municipios de la entidad; de hecho, se ubicó en la cuarta posición, superando al PRI, que sólo ganó 23 ayuntamientos, y al Partido Verde, que obtuvo el triunfo en 13.

    La queja del PT se suma a las voces de otras dirigencias partidistas que han lamentado el cambio de militancia de sus alcaldes. El exdirigente del PAN, Federico Salomón Molina, acusó presiones a sus alcaldes para cambiar de partido.

    En una decisión pragmática, algunos alcaldes que llegaron a sus cargos postulados por PT, PAN, PRI y MC, han anunciado su paso a Morena, probablemente pensando que ello les daría capacidad de interlocución o una relación de mayor cercanía con los gobiernos estatal y federal.

    Entre los nombres están los de Jesús Uribe, de Las Choapas, que abandonó a Movimiento Ciudadano para pasarse a Morena; antes había sido candidato de PAN-PRI-PRD; la misma decisión tomaron Ranferi Plata, de Jesús Carranza; Juan Solana, de Coacoatzintla; y Josué Sánchez, de Chumatlán, quienes dejaron atrás su paso por el blanquiazul para sumarse a la 4T.

    Lo cierto es que los cambios de militancia de políticos o funcionarios son prácticas tan frecuentes que ya no escandalizan como en décadas pasadas; de ello se quejan sólo los dirigentes partidistas abandonados, porque para el ciudadano común, lo único importante son los resultados y el trabajo.

     

    @luisromero85

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