
- La Universidad Veracruzana ha invertido más de 11.8 millones, pero faltan 72 millones de pesos para rehabilitar el total de espacios, apoyar a estudiantes y reanudar actividades
- Durante sesión del CUG, el rector Martín Aguilar Sánchez detalló las acciones emprendidas para atender los daños ocasionados por las inundaciones
Nuria Martínez Cabrera / Fotos: Rodolfo de Jesús Pérez Carmona
Xalapa, Ver.- La Universidad Veracruzana (UV) ha destinado más de 11 millones 800 mil pesos en apoyos directos y acciones de recuperación en atención de los daños ocasionados por la inundación provocada por el desbordamiento del río Cazones el 10 de octubre de 2025, aunque para concluir trabajos de rehabilitación, aunque faltan 72 millones de pesos, para la rehabilitación de la Unidad de Ciencias de la Salud (UCS) de la región Poza Rica-Tuxpan.
Durante la sesión ordinaria del Consejo Universitario General (CUG), realizada este lunes, el rector Martín Aguilar Sánchez informó que se han invertido recursos federales y propios para la rehabilitación de espacios, apoyo a estudiantes y reanudación parcial de actividades académicas en la UCS.
Recordó que las inundaciones dañaron infraestructura y pérdidas patrimoniales cuantificadas en mil 497 bienes muebles siniestrados (924 fueron localizados y 573 no localizados), en las facultades de Enfermería, Medicina, Odontología y Psicología, entre las que mencionó clínicas odontológicas, sala de rayos X dental, clínica psicológica, laboratorios de simulación, aulas híbridas y convencionales, anfiteatro y módulo de consulta externa.

En ese sentido, detalló que, para la rehabilitación de infraestructura física, el Gobierno federal, a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP) invirtió un millón 500 mil pesos en limpieza y 4 millones 800 mil para la rehabilitación de espacios, mientras que la UV ha destinado 4 millones 300 mil pesos para rehabilitación de instalaciones eléctricas.
“En otro rubro, que es la rehabilitación de infraestructura y equipamiento integral, se requiere una inversión de 72 millones 783 mil pesos distribuidos: para equipamiento áulico y general 6 millones 809 mil 62 pesos; para equipamiento especializado 50 millones 982 mil 988 pesos y para tecnologías de información 14 millones 990 mil 949 pesos. Mismos que también se están gestionando ante el Gobierno del Estado”, puntualizó.
De tal manera, indicó que en mayo se gestionó ante el Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa, la continuidad de los trabajos de mantenimiento de la planta baja de los siete edificios siniestrados. Paralelamente se realizaron gestiones para solicitar respaldo el 8 de diciembre de 2025, el 5 y 28 de mayo de 2026 ante la Secretaría de Finanzas y Planeación de la entidad.

“Agradezco el compromiso de apoyo expresado por la gobernadora el pasado 4 de diciembre de 2025, confiamos en la pronta asignación de recursos para subsanar los 72 millones de pesos en daños materiales. Este trabajo coordinado es indispensable para asegurar el futuro de nuestros estudiantes”, enfatizó.
El Rector relató que dicho panorama exigió proyectar una intervención integral y con recursos propios de la UV con una inversión de 11 millones 852 mil 707 pesos.
Lo anterior para otorgar un apoyo económico de emergencia a 845 estudiantes de Licenciatura y Posgrado por un monto total de 3 millones 21 mil 924 pesos; 300 mil pesos para materiales de brigadas universitarias; 4 millones 370 mil pesos para rehabilitación y energización de edificios; un millón 559 mil 554 pesos para conectividad y 2 millones 601 mil 238 pesos para equipamiento y mobiliario.
“Así con recursos propios de la institución, se han financiado las reparaciones básicas indispensables para permitir un retorno parcial a las actividades académicas en la UCS. Este regreso se realiza bajo un esquema controlado y progresivo en las Facultades de Medicina (a nivel de aula) y Odontología (a nivel de aula y práctica en clínicas de la planta alta), debido a que aún no se cuenta con la totalidad del equipamiento y mobiliario que reemplazará al siniestrado”, dijo.

Explicó que fue implementado el Plan de Continuidad Académica para garantizar la conclusión del semestre y proteger las trayectorias escolares, mientras que las clases presenciales se reubicaron temporalmente en distintos espacios del campus Poza Rica: las facultades de Medicina y de Odontología operaron en el Centro de Idiomas y en la Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información, respectivamente; la actividad de la Facultad de Enfermería se trasladó al Taller Libre de Artes; y la Facultad de Psicología trabajó en el Centro de Educación Especial y Rehabilitación (Ceeepor) y en instalaciones del Centro para el Desarrollo Humano e Integral de los Universitarios (Cendhiu). El programa de Psicología virtual continuó normalmente.
Finalmente, expuso que la Facultad de Odontología reactivó actividades prácticas mediante la adquisición de un compresor con recursos propios que permite la operación de 16 unidades dentales y una clínica de simuladores con 16 equipos y el nuevo edificio de Enfermería registra un 90 por ciento de avance y podría entrar en operación el próximo semestre.
También se pusieron en marcha medidas de evaluación y flexibilidad académica. Las academias por área de conocimiento fueron convocadas para analizar y determinar la forma de evaluación de cada experiencia educativa, incluyendo las de Servicio Social, Práctica Profesional, Estadía y Estancia Profesional Supervisada. Para el Servicio Social y el Internado de Pregrado del programa educativo de Médico Cirujano, continuó aplicándose la normatividad federal.

“Así dimos un paso al retorno, aunque el camino hacia la recuperación total aún está en marcha y nuestras instalaciones no se encuentran al cien por ciento, regresar significa que no nos detenemos. Los compromisos de apoyo institucional están vigentes y mantendremos el seguimiento oportuno para su pronta canalización. Gracias a todas y todos por su paciencia y confianza”, concluyó.




