HORA CERO

    IPE, de la incertidumbre al fortalecimiento financiero

    Luis Alberto Romero

    Durante años, hablar del Instituto de Pensiones del Estado de Veracruz era referirse a una institución rodeada de dudas sobre su futuro, de opacidad e ineficiencia administrativa; las preocupaciones por la suficiencia de recursos para cumplir con el pago de jubilaciones, los señalamientos sobre malos manejos administrativos y el crecimiento constante de la nómina de pensionados alimentaban la percepción de un organismo en problemas.

    Sin embargo, a partir de finales de 2018, el Instituto inició un proceso de reorganización administrativa y financiera que tuvo como objetivo recuperar la estabilidad de uno de los sistemas de seguridad social más importantes para los trabajadores al servicio del Estado. Esa estrategia ha tenido continuidad y hoy muestra indicadores que reflejan una situación distinta a la que existía hace apenas unos años.

    Uno de los datos más importantes es el crecimiento de la reserva técnica, considerada el principal respaldo financiero para garantizar el pago de las obligaciones futuras del Instituto; en diciembre de 2018 este fondo ascendía a poco más de mil 222 millones de pesos; y para marzo de 2026, la cifra había ya alcanzaba los 3 mil 282 millones, lo que representa un incremento superior al 168 por ciento.

    Este aumento refleja una mejora en las finanzas institucionales, y da certidumbre a miles de trabajadores y pensionados que dependen del funcionamiento adecuado del sistema para asegurar su retiro y estabilidad económica.

    Otro rubro que muestra avances es el programa de préstamos que opera el Instituto; este esquema permite a trabajadores en activo y pensionistas acceder a financiamiento en condiciones favorables para enfrentar gastos personales, emergencias o proyectos familiares; en 2018, el presupuesto destinado a este programa rondaba los 280 millones de pesos; para 2026 se proyecta una bolsa cercana a los 880 millones, más del triple.

    En los últimos años, el IPE ha otorgado más de 78 mil préstamos, beneficiando a miles de familias veracruzanas que encuentran en este mecanismo una alternativa de apoyo financiero.

    A la par del fortalecimiento de sus reservas y programas de crédito, el Instituto ha impulsado acciones para incrementar el valor de su patrimonio inmobiliario. Hoteles, estacionamientos, edificios, locales comerciales y diversos predios forman parte de los activos que posee el IPE; y de acuerdo con los registros institucionales, el valor comercial de este patrimonio pasó de 4 mil 510 mdp en 2018, a más de 6 mil 189 millones en 2026. Este crecimiento del valor del portafolio se atribuye a trabajos de mantenimiento, rehabilitación y aprovechamiento de los bienes propiedad del organismo.

    Otro de los avances destacados se encuentra en la recuperación de adeudos de organismos públicos incorporados al sistema pensionario; a través de convenios y mecanismos de recuperación financiera, la cartera vencida logró disminuir alrededor de 55 por ciento respecto de los niveles reportados hace siete años.

    En ese contexto, la verdadera prueba para el IPE será mantener la disciplina financiera y la planeación estratégica que han permitido mejorar sus indicadores. La consolidación de las reservas, el fortalecimiento patrimonial y la recuperación de adeudos representan avances importantes, pero la sostenibilidad de largo plazo requerirá una vigilancia constante y decisiones responsables, como las implementadas en la pasada y en la presente administración, con Daniela Griego Ceballos y con Octavio Hernández Lara.

    Para miles de trabajadores veracruzanos, el futuro del Instituto no es un asunto de cifras o estadísticas, sino de la garantía de que, después de años de servicio, contarán con el respaldo económico necesario para vivir una jubilación digna.

    @luisromero85

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