- La investigadora Isabel Izquierdo analizó experiencias de los estudiantes de retorno
- Padecen tensiones identitarias, procesos de adaptación y diversas formas de violencia que impactan su bienestar emocional y su trayectoria educativa
- Reconoció al Programa de Atención a Migrantes de Retorno de la Universidad Veracruzana como una iniciativa pionera en México
Paola Cortés Pérez / Fotos: Omar Portilla Palacios
Xalapa, Ver.- Las y los jóvenes que llegan a México después de haber vivido o estudiado en Estados Unidos enfrentan desafíos que van más allá de los trámites administrativos para incorporarse a una institución de educación superior (IES), pues también deben hacer frente a tensiones identitarias, procesos de adaptación y diversas formas de violencia que impactan su bienestar emocional y su trayectoria educativa.
Así lo señaló en entrevista Isabel Izquierdo Campos, investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, quien impartió la conferencia magistral del Segundo Coloquio Internacional “El retorno como nuevo punto de partida: migración, reinserción y educación universitaria”, organizado por el Programa de Atención a Migrantes de Retorno (Pamir) de la Dirección General de Relaciones Internacionales (DGRI) de la Universidad Veracruzana (UV).
En su participación abordó tres ejes principales: los antecedentes sociohistóricos de la migración de retorno de jóvenes universitarios; algunos hallazgos derivados de investigaciones recientes sobre este fenómeno, y las múltiples violencias que atraviesan las y los estudiantes que regresan al país.
Destacó que, si bien la violencia afecta a diversos sectores de la población, los jóvenes migrantes enfrentan condiciones particulares que requieren atención y análisis desde las IES.
“Tenemos que estudiar estas manifestaciones para conocer cómo se siente el alumnado, qué necesita y cómo las instituciones de educación pública podemos aportar las mejores herramientas para su integración”, expresó.

Izquierdo Campos señaló que uno de los temas centrales identificados en las investigaciones recientes son las tensiones identitarias que viven estos estudiantes, quienes suelen encontrarse entre dos contextos culturales y sociales.
Se trata de jóvenes transnacionales con importantes fortalezas, como el bilingüismo y una amplia riqueza cultural; sin embargo, al regresar a México enfrentan situaciones de rechazo o incomprensión que dificultan su proceso de integración. “Vienen de Estados Unidos siendo rechazados o vulnerados y se insertan a un sistema educativo que también los ve con reserva”, afirmó.
Enfatizó que estas experiencias tienen repercusiones en la salud mental, emocional y física de las alumnas y los alumnos, por lo que consideró necesario continuar desarrollando estudios que permitan comprender mejor sus necesidades y construir estrategias de acompañamiento más efectivas.
Asimismo, reconoció el trabajo que realiza esta casa de estudios mediante el Pamir, al considerar que constituye una iniciativa pionera en el país para atender a esta población.
“Estoy muy contenta de identificar que la Universidad Veracruzana es una de las pioneras en el tema; en varias instituciones no se está haciendo nada, pero venir aquí y ver todas las actividades que está haciendo esta universidad es muy importante”, destacó.
Finalmente, subrayó que las y los estudiantes universitarios de retorno también aportan nuevas formas de comprender la realidad y de relacionarse con los demás, por lo que llamó a reconocerlos no solo como población migrante, sino como personas con experiencias, capacidades y conocimientos que enriquecen a las comunidades universitarias.





