Mural de Naranjas y Limas expresa memoria, resistencia y paz en FILU 2026 

Los cinco jóvenes artistas transforman la FILU 2026 en un espacio de memoria colectiva
  • Estudiantes de Artes Visuales y Diseño de la Comunicación Visual de la Universidad Veracruzana (UV), crearon la pieza que recorre luchas sociales de los siglos XX y XXI 
  • El colectivo estudiantil apuesta por el arte público y de acceso libre 
  • La Feria Internacional del Libro Universitario iniciará este viernes 22 de mayo, en la Casa del Lago 

Nuria Martínez Cabrera 

Fotos: 1, Colectivo Naranjas y Limas; (2,3) Alan Jair Hernández; (4, 5, 6, 7) Rodolfo de Jesús Pérez Carmona 

Xalapa, Ver.- A través de referencias históricas, colores simbólicos y técnicas de muralismo y esténcil, el colectivo Naranjas y Limas suma este año una nueva intervención artística a la 31ª edición de la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU): Juventudes XX – XXI Memoria y construcción de paz. 

Nina Nahmad Salazar, Álvaro Cruz Trujillo, Abundio Muñoz Zecua, Luthien Rivera Hernández, estudiantes de Artes Visuales y Rut Morales Castillo de Diseño de Comunicación Visual, elaboraron “Para todos todo, para nosotros nada”, obra instalada en la parte exterior de la Casa del Lago, sede de la FILU, que busca representar distintos movimientos sociales de los siglos XX y XXI, así como reflexionar sobre la permanencia de las luchas sociales en la actualidad y la construcción de paz. 

El mural establece un recorrido visual dividido en dos momentos históricos. El segundo plano está inspirado en la estética de la Brigada Ramona Parra ─nombrada en honor a la primera mártir de las Juventudes Comunistas─, colectivo muralista chileno reconocido por su trabajo político y social durante el siglo XX. Sus formas, colores y composición remiten al muralismo popular latinoamericano y a las expresiones colectivas de protesta. 

El proceso de realización duró aproximadamente tres semanas ante las dificultades propias de las técnicas usadas

Tres de los cinco creadores ─dos de ellos no pudieron asistir por compromisos académicos─, expusieron que esta alusión también responde al interés de visibilizar movimientos artísticos fuera de las corrientes tradicionales mexicanas. Nina explicó que “a diferencia del muralismo en México muchos de los que pintaban no tenían una formación académica y eran más bien obreros y campesinos, además de representar a Sudamérica”. 

Por su parte, Rut enfatizó que la Brigada Ramona Parra precisamente se inspira y toma fuerza a partir de la masacre de la Plaza Bulnes en 1946 en contra de unos obreros, “un tema bastante fuerte que terminó canalizado en murales con esta estética”. 

Los creadores detallaron que uno de los principales retos fue la proyección y el uso esténcil

En contraste, la parte frontal de la obra representa el siglo XXI, utiliza esténcil y detalles visuales inspirados en el artista urbano Banksy. Al respecto, explicaron que el artista fue tomado como modelo no sólo por su estilo gráfico, sino por el carácter público y accesible de su obra, ya que “desde el anonimato no deja de hablar, no es que por no tener rostro no tenga una voz”. 

“Más que tomarlo como referente, es el medio de expresión, el street art que yo creo que pluraliza todo el discurso al encontrarse en un espacio público y no encontrarse necesariamente en un espacio designado para las artes, es algo que cualquiera puede llegar y ver, me gustó bastante la idea visual de crear este contraste”, compartió Álvaro.

El mural dialoga con visitantes sobre protesta, identidad y paz

En este primer plano, buscaron representar algunas luchas sociales de manera cronológica, de izquierda a derecha: la represión de los 60 y los golpes de estado, muralistas huyendo, el movimiento estudiantil del 68, campesinos y obreros, las movilizaciones contraculturales de las décadas de 1960 y 1970, las luchas afroamericanas, el movimiento zapatista representado por dos mujeres, feminismos y el movimiento Black Lives Matter. 

Al final, la idea era cerrar el mural como empezó, con la represión expresada en una mujer afrodescendiente haciendo frente a un policía del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) “hablando un poco de cómo la historia se repite, a veces en algunos aspectos no muy buenos, pero hablando de que la resistencia continúa”. 

Nina Nahmad Salazar explicó que la pieza utiliza colores inspirados en las banderas de Palestina, Colombia y Sudáfrica

Uno de los elementos más destacados de la pieza es su paleta cromática. Los estudiantes combinaron colores inspirados en las banderas de Palestina, Colombia y Sudáfrica, no sólo como invitados de esta edición sino como una manera de representar diferentes contextos de resistencia e inclusión social. 

“Queríamos hacer una combinación entre la bandera de Palestina, Colombia y Sudáfrica, sobre todo esta última es la que engloba la paleta de color porque tiene como siete colores y es una forma de incluir a todos los países en un solo símbolo”, apuntó Nina. 

Es importante mencionar que la obra de aproximadamente 20 metros de largo, formato de polígono, requirió varias semanas de trabajo, ya que enfrentaron retos técnicos relacionados con el uso de los esténciles, la proyección de imágenes y la intervención de espacios de gran formato. 

Rut Morales Castillo contó que, durante la creación, varias personas se acercaron para dialogar sobre lo expresado en el muro

El nombre del colectivo tampoco es casual. Naranjas y Limas surgió a partir de una conexión simbólica entre Veracruz y Palestina, puesto que la naranja de Jaffa ─ explicó Nina ─ se convirtió durante décadas en un símbolo de identidad y resistencia palestina, mientras que Veracruz mantiene una importante tradición citrícola: una manera de unir territorios distintos a través de la memoria y la cultura. 

Además del proceso creativo, los estudiantes destacaron la interacción constante con los visitantes que se acercaron para preguntar sobre el significado de las imágenes, las técnicas y lo expresado en el muro. 

Álvaro Cruz Trujillo explicó que el mural busca acercar expresiones artísticas a públicos fuera de galerías y espacios especializados

 

Entre esas experiencias está la conversación con una niña pequeña que, recuerdan entre risas, les preguntó por qué una de las mujeres retratadas llevaba el rostro cubierto, desconociendo que eran zapatistas. 

“Es muy interesante cómo diferentes personas de diferentes edades, y contextos, pueden llegar a generar diferentes discursos, también cómo esta democratización puede generar ciertas pausas en sus vidas”, expresó Rut. 

De ahí que, para el colectivo, uno de los principales objetivos del mural fue precisamente democratizar el acceso al arte y acercarlo a públicos que normalmente no frecuentan galerías o espacios especializados, una de las experiencias más valiosas para ellos y que agradecieron a la Universidad Veracruzana a través de la FILU. 

“Para todos todo, para nosotros nada” reúne referencias a movimientos sociales de los siglos XX y XXI

“La verdad esto sí nos da cierta seguridad, el exponer nuestro trabajo, el que en verdad les importe a las instituciones como la FILU y la universidad, el darnos un espacio para proyectar nuestras ideas y toda esta exposición con la gente”, compartió Rut en paralelo a Álvaro que afirmó estar “muy feliz de tener esa visibilidad, ese campo y apertura que permite que lleguen ofertas, preguntas, en general estoy muy agradecido”. 

Con este mural, los jóvenes artistas buscan continuar trabajando de manera colectiva y desarrollar nuevos proyectos enfocados en el arte público y la conciencia social. Te invitamos a conocerlo y a participar en su inauguración este 22 de mayo durante el inicio de la feria de la palabra.

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