Aunque quiere hacer campaña en todo el estado, con su agrupación “Unidos Todos”, el diputado federal morenista Eleazar Guerrero Pérez está más frío que un pingüino en el Polo Norte y nomás su presencia en la entidad veracruzana no es bien vista ni por melón ni por sandía. El pasado sábado, en la capital veracruzana, el legislador realizó una jornada de volanteo en las calles para hablar sobre las “grandes reformas constitucionales” que su partido ha promovido. Lo vimos caminar por la calle y nomás ni lo pelaban. “Un servidor, como diputado federal, está obligado por la ley, por el reglamento de la Cámara, a informar continuamente a la población, de las actividades que realizamos en la Cámara, porque estamos haciendo grandes transformaciones a favor de la gente”, le dijo en entrevista al compañero reportero Israel García. “Hoy nos toca una brigada informativa, casa por casa, para informar que lo que prometimos en campaña, lo estamos cumpliendo, para que se acaben los privilegios y abusos de poder”. El legislador parece que se mordió la lengua, porque lo que él y su familia hicieron en el gobierno estatal cuitlahuista fue eso, servirse con la cuchara grande y gozar de grandes privilegios que ahora en el mandato de Rocío Nahle, ya no los tienen. Así que ni hablar, que disfrute lo que le queda como legislador federal.






