Entornos naturales, clave para la restauración psicológica

Fredi Fernández, psicólogo por la UV, impartió la charla “Restauración psicológica” como parte de la Semana del Cerebro 2026, organizada por diversas entidades de la UV
  • Dentro de la Semana del Cerebro 2026 “Cerebro y ambiente”, el psicólogo Fredi Fernández Solano impartió la charla “Restauración psicológica” 
  • Estudiantes del bachillerato “Antonio María de Rivera” conocieron cómo el entorno influye en la salud mental y la conducta humana 

David Sandoval Rodríguez / Fotos: Luis Fernando Fernández 

Xalapa, Ver.- Como parte de las actividades de la Semana del Cerebro 2026 “Cerebro y ambiente” que organiza la Universidad Veracruzana (UV), el psicólogo Fredi Fernández Solano impartió la charla “Restauración psicológica”, dirigida principalmente a estudiantes del bachillerato “Antonio María de Rivera”, del turno diurno con adscripción al Área Académica de Ciencias Biológicas y Agropecuarias. 

Durante su intervención en la actividad efectuada en la Biblioteca “Carlos Fuentes”, organizada por el Centro de Investigaciones Biomédicas y el Instituto de Neuroetología, en coordinación con la Dirección General de Difusión Cultural, la Dirección de Comunicación de la Ciencia y la Facultad de Biología, el especialista explicó que la psicología no se limita al ámbito clínico o a la terapia, sino que también estudia la relación entre las personas y el entorno en el que viven. 

En ese sentido, destacó el campo de la psicología ambiental, disciplina que analiza cómo los ambientes físicos influyen en la conducta, las emociones y la experiencia humana. 

Fernández Solano, egresado de la Facultad de Psicología de la UV, señaló que el entorno cotidiano, ya sea natural o construido, tiene un impacto directo en la forma en que las personas perciben el mundo y reaccionan ante él. 

El psicólogo señaló que caminar por un parque es un ejemplo cotidiano de restauración psicológica

Espacios con mayor privacidad, iluminación natural o contacto visual con áreas verdes, por ejemplo, pueden generar sensaciones de seguridad y bienestar, mientras que ambientes saturados, ruidosos o con exceso de tráfico pueden convertirse en factores de estrés. 

Explicó que la psicología ambiental adopta una perspectiva integral para comprender esta interacción entre individuo y ambiente, considerando no sólo los aspectos físicos del espacio, sino también los componentes sociales y culturales que lo conforman. 

Uno de los conceptos centrales de su exposición fue la Hipótesis de la Biofilia, propuesta por el biólogo Edward O. Wilson en 1984, la cual plantea que los seres humanos poseen una tendencia innata a sentirse atraídos por la naturaleza. 

De acuerdo con esta teoría, “la exposición a entornos naturales puede generar efectos positivos en la salud, como la disminución de la presión arterial y de los niveles de estrés, así como una mejora general en el estado de ánimo”, puntualizó. 

Fernández Solano abordó la Hipótesis de la Biofilia propuesta por Edward O. Wilson y explicó la Teoría de la restauración de la atención desarrollada por Stephen y Rachel Kaplan

Estos beneficios contrastan con algunos efectos del entorno urbano altamente construido que en determinados contextos puede favorecer la fatiga mental o emocional. 

El ponente también explicó que los ambientes físicos pueden funcionar tanto como factores que generan estrés como elementos que facilitan la recuperación del bienestar psicológico y agregó que se evidenció especialmente durante la pandemia de COVID-19, cuando muchas personas tuvieron que adaptar sus espacios domésticos para estudiar o trabajar, lo que modificó su relación con el entorno cotidiano. 

En este contexto, Fernández Solano abordó el concepto de restauración psicológica, entendido como el proceso mediante el cual las personas recuperan sus recursos cognitivos y adaptativos después de experimentar estrés o fatiga mental. 

Para explicar este fenómeno, retomó la Teoría de la restauración de la atención, propuesta por los psicólogos Stephen y Rachel Kaplan, quienes plantean que ciertos entornos, especialmente aquellos con elementos naturales, poseen un potencial restaurador que permite recuperar la capacidad de concentración y la atención. 

La Semana del Cerebro busca acercar a los estudiantes al conocimiento sobre el funcionamiento del cerebro y su relación con distintos aspectos de la vida cotidiana

El especialista indicó que esta restauración puede experimentarse de manera cotidiana, por ejemplo, al visitar un parque, caminar entre árboles o pasar tiempo en espacios abiertos que permitan reducir la sobrecarga de estímulos propia de la vida urbana. 

Finalmente, destacó que comprender la relación entre ambiente y comportamiento humano permite diseñar entornos más saludables y sostenibles, capaces de favorecer el bienestar de las personas y mejorar su calidad de vida. 

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